Experimentación nazi en seres humanos

La experimentación nazi en seres humanos consistió en una serie de experimentos médicos en grandes cantidades de prisioneros, por parte de la Alemania nazi en sus campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Los prisioneros, mayormente judíos de toda Europa, pero también gitanos, prisioneros de guerra soviéticos y alemanes discapacitados, fueron coercionados a participar y nunca hubo un consentimiento informado. Por lo general, los experimentos resultaron en la muerte, desfiguración o discapacidad permanente, y por lo tanto son considerados como ejemplos de tortura médica…

Experimentación nazi en seres humanos

Uno de los científicos más controvertidos fue Josef Mengele, quien condujo experimentos en el campo de concentración de Auschwitz. En Auschwitz y otros campos, bajo la dirección de Eduard Wirths, se seleccionaron reclusos para ser sujetos en varios experimentos que estarían destinados a ayudar al personal militar alemán en situaciones de combate, en la recuperación de personal militar que había sido herido y a la promoción de la ideología racial respaldada por el Tercer Reich. Dr. Aribert Heim dirigió experimentos médicos similares en Mauthausen. Por su parte, Carl Værnet es conocido por haber llevado a cabo experiementos en prisioneros homosexuales en un intento por curar la homosexualidad.

Un guía muestra a un soldado estadounidense frascos con órganos humanos extraídos de prisioneros del campo de concentración de Buchenwald, 27 de mayo de 1945

Enlace directo: El Holocausto

Enlace directo: Insignia amarilla

Después de la guerra, estos crímenes fueron juzgados en lo que se conoció como el Juicio de los doctores. El rechazo a los abusos perpetrados llevó al desarrollo del Código de Núremberg sobre ética médica…[1]

La Factoria Historica


[1] Muchos de los sujetos murieron como resultado de los experimentos conducidos por los nazis, mientras que muchos otros fueron asesinados una vez que se completaron las pruebas o para estudiar el efecto post mortem. Aquellos que sobrevivieron a menudo quedaron mutilados, sufriendo de discapacidad permanente, cuerpos debilitados y presión psicológica. El 19 de agosto de 1947, los médicos capturados por las fuerzas aliadas fueron llevados a juicio en el proceso de USA vs. Karl Brandt et. al. que es comúnmente conocido como el Juicio de los doctores. Durante el proceso, varios médicos alegaron en su defensa que no existía una ley internacional concerniente a la experimentación médica. No obstante, en la medicina alemana, el principio de consentimiento informado no era original para cuestiones en torno a la Segunda Guerra Mundial. En 1890, el doctor Albert Neisser infectó pacientes (en su mayoría prostitutas) con sífilis sin su consentimiento. A pesar del respaldo de gran parte de la comunidad académica, la opinión pública liderada por el psiquiatra Albert Moll estuvo en contra de Neisser. Mientras que Neisser fue multado por una corte disciplinaria, Moll desarrolló «una teoría de un contrato legal positivista en la relación médico-paciente» que no fue adoptada por la ley alemana. Finalmente, el Ministro para asuntos religiosos, educativos y médicos emitió una directiva que declaraba que las intervenciones médicas, con excepción del diagnóstico, curación e inmunización, estaban excluidas bajo toda circunstancia «si el sujeto era menor de edad o no competente por otras razones» o si no había dado su «consentimiento inambiguo» luego de una «explicación correcta de las posibles consecuencias negativas» de la intervención; sin embargo, esta directiva no era legalmente vinculante. En respuesta a ello, los doctores Leo Alexander y Andrew Conway Ivy elaboraron un memorándum de diez puntos titulado “Experimento médico permisible” que fue conocido como el Código de Núremberg. El código trata sobre la necesidad del consentimiento voluntario de los pacientes, evitar dolor innecesario y sufrimiento y el supuesto de que la experimentación no terminará en la muerte o en discapacidad; no obstante, no fue citado en ninguno de los descubrimientos contra los reos y nunca se convirtió en ley médica alemana o estadounidense.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s