Leni Riefenstahl

Helene Bertha Amalie «Leni» Riefenstahl que nació en Berlín, un 22 de agosto de 1902 fue la primogénita de un matrimonio cuyo padre era un industrial de la calefacción, Alfred Riefenstahl y Bertha Sherlach, Leni Riefenstahl nació en Berlín. Comenzó su carrera artística aprendiendo danza en la escuela de danza y ballet Grimm Reiter como bailarina clásica. A causa de una lesión de rodilla se retiró brevemente y en una visita al doctor se impactó al ver un póster de una película y en ese momento decidió ser estrella de cine, como lo especifica la misma Leni en el documental “The Wonderful, Horrible Life of Leni Riefenstahl (1993)“. Se inició en el cine como actriz y posteriormente pasó a la dirección con La luz azul (Das Blaue Licht, 1932) que, tras ser premiada en el Festival de Venecia, la lanzó a la fama internacional. En ese mismo año escuchó a Adolf Hitler en un mitin y le ofreció todo su talento y colaboración. A través de Rudolf Hess, Hitler le ofreció filmar la concentración del Partido Nazi en el Campo Zeppelín de Núremberg en 1933 ya que el dictador se había quedado muy impresionado con el primer trabajo de Leni como directora cinematográfica con La Luz Azul, (1932). Riefenstahl aceptó la propuesta y realizó lo que hoy se conoce como La Trilogía de Núremberg, uno de los documentales político-propagandísticos más efectivos jamás filmado, formada por: Der Sieg des Glaubens (Victoria de fe, 1933), Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934) y Tag der Freiheit: Unsere Wehrmacht (Día de libertad: nuestras Fuerzas Armadas, 1935)…

Leni Riefenstahl

En esta etapa, Reifenstahl trabajó con el experto camarógrafo Walter Frentz en un codo a codo, Frentz apoyó entusiastamente a la cineasta con tomas artísticas muy logradas. Frentz acompañaría a Leni Riefenstahl hasta 1938, época en la cual Joseph Goebbels asigna a Frentz como camarógrafo oficial de Hitler asimilándolo a la Luftwaffe. Su siguiente obra importante como directora fue el mega documental de más de cuatro horas de duración Olympia (Parte I Festival de las Naciones y Parte II Festival de la belleza, 1938), en la que filmó los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, conocidos como las Olimpiadas de Hitler. Verdadero hito cinematográfico ya que nunca antes se habían filmado unos JJ. OO. Sobre este film pesa la controversia de ser también un trabajo propagandistico a favor del régimen nazi, debido a su alto contenido político. Aun así, cabe destacar los peculiares enfoques en los detalles instantáneos del movimiento, las tomas en cámara lenta que hoy en día, sus técnicas de tomas en movimiento son muy usadas, además de introducir avances técnicos y de producción utilizados por Riefenstahl en estos trabajos, ya que fue pionera en la utilización de medios y formas de rodaje y post-producción muy comunes hoy día en las producciones audiovisuales, pero indudablemente innovadores en la época.

Hitler y Riefensthal

Leni Riefienstahl obtuvo del régimen nazi toda clase de recursos económicos y técnicos y un fuerte apoyo como cineasta; gozó no solo de poder acceder al cercano círculo de amistades de Hitler, sino también de muchas garantías y excepciones, a diferencia de otros cineastas alemanes de la época. En 1938, ya con una gran fama precedente como cineasta del nazismo, Hollywood la invitó para promover la película Olympia; sin embargo, la persecución a los judíos en Alemania la perjudicó notablemente en sus objetivos cuando estaba recién llegada a los Estados Unidos. A pesar de que muchos críticos que vieron en privado el film, declararon que era una obra de arte y no un apostolado del nazismo, no la apoyaron debido a presiones de la una liga antinazi muy poderosa en los medios estadounidenses. Aun así intentando no perder el viaje, pudo entrevistarse privadamente con Walt Disney; pero este, cortésmente, rechazó ser su aval ante los ejecutivos de Hollywood. Leni, trabajadora incansable, colaboró en algunos aspectos con Albert Speer, cuando era uno de los arquitectos en el régimen nazi, en la creación de la famosa Catedral de luz; Riefenstahl llegó a tener una relación profesional y de amistad muy cercana a Speer. Poseedora de una figura y belleza excepcionales, su estilo y figura fueron tipificados y caricaturizados como el arquetipo de mujer fatal del régimen nazi en muchas cintas de dibujos animados y filmaciones norteamericanas de la época, cosa que ella rechazaba. Si bien Leni Riefenstahl posteriormente arguyó ser simpatizante de Hitler en sus inicios, progresivamente fue distanciándose de la figura del gobernante. Negó haber sido además amante de Hitler, era amiga de Rudolf Hess y amiga personal de Albert Speer y se estableció una profunda animadversión mutua con Joseph Goebbels. En 1938, Leni Riefenstahl se casó con un oficial de la Wehrmacht llamado Peter Jacob. Durante la guerra, perdió a su hermano Heinz Riefenstahl en el frente oriental. Su padre, Alfred Riefenstahl moriría el 20 de julio de 1944 afectado por un cáncer, el mismo día del atentado contra Hitler.

Riefenstahl y Himmler en Núremberg

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Leni Riefenstahl tuvo problemas en su vida privada por persecuciones del régimen francés que la dejaron en la miseria económica, por si fuera poco, su matrimonio fracasó debido a que su marido inició un romance con Henriette von Schirach en 1949. En efecto, el gobierno francés se empeñó en enjuiciarla por su vínculo con los dignatarios del nazismo confiscándole todos sus bienes. Incluso se le llegó a recluir en un manicomio como medio para desnazificarla. Riefenstahl rechazó estar vinculada con el régimen nazi, aduciendo que sus filmes y trabajos sólo habían sido producto de un servicio profesional contratado y que ella había cumplido de acuerdo con las directivas nazis, sin hacer una apología por convicciones personales. Sin embargo, estas apologías aún son objeto de controversia debido al alto grado de vinculación que tuvo con los altos círculos nazis, y es un hecho que ella nunca pudo desprenderse del estigma del Nazismo. También se la señaló como amante de Hitler, hecho que ella negó, limitándose a reconocer que el líder alemán la pretendió en alguna ocasión sin que ella aceptase (lo mismo ocurrió con Goebbels). Riefenstahl fue en un comienzo una negacionista ingenua del Holocausto, pero más tarde rechazó los horrores del nazismo. Finalmente, en 1948, fue eximida de culpabilidad y declarada solo como una simpatizante del nazismo; no obstante, el daño económico y moral ya estaba hecho. A partir de la década de 1950, Riefenstahl inició una nueva y estimulante etapa profesional, esta vez como fotógrafa. A finales de la década siguiente produjo una detallada y bella documentación fotográfica sobre un pueblo africano, los Nuba, y en años posteriores realizó varias producciones sobre la vida submarina. Su estilo fue imitado por varios fotógrafos de revistas de gran tirada.

Goebbels y Riefenstahl en 1938, después del estreno del film Olympia

Aun en su senectud, Leni desarrolló una gran actividad en pro de su arte, llegando a sufrir un grave accidente que le dejó con problemas dorsales y en la cadera (sobrevivió a la caída de un helicóptero). Riefenstahl falleció a los 101 años en su casa de Poecking, a la orilla del Danubio en la barcaza vivienda, «Starnberger See», en Baviera. La cineasta, que padecía cáncer y problemas dorsales, falleció mientras dormía, tras un progresivo deterioro de su salud…[1]

La Factoria Historica


[1] Propaganda es una forma de comunicación que tiene como objetivo influir en la actitud de una comunidad respecto a alguna causa o posición, presentando solamente un lado o aspecto de un argumento.[2] [3] La propaganda es usualmente repetida y difundida en una amplia variedad de medios con el fin de obtener el resultado deseado en la actitud de la audiencia. De modo opuesto al suministro de información libre e imparcial, la propaganda, en su sentido más básico, presenta información parcial o sesgada para influir una audiencia. Con frecuencia presenta hechos de manera selectiva y omite otros deliberadamente para sustentar una conclusión, o usa mensajes controlados para producir una respuesta emocional, más bien que racional, respecto de la información presentada. El efecto deseado es un cambio en la actitud de una audiencia determinada acerca de asuntos políticos, religiosos o comerciales. La propaganda, por lo tanto, puede ser usada como un «arma de guerra» en la lucha ideológica o comercial. Mientras que el término «propaganda» ha adquirido en algunos casos una connotación sumamente negativa debido a los ejemplos de su uso más manipulador y chauvinista (p.e. la propaganda nazi para justificar el llamado «Holocausto» o la propaganda estadounidense para justificar la guerra contra Irak), el sentido original de la palabra era neutro. Cuando la propaganda tiene como fin el promover el consumo y las ventas de bienes o servicios, es llamada publicidad. Debido a que este último campo de la actividad comunicativa es muy amplio y extendido, generalmente se prefiere darle al término propaganda un significado más restringido a los ámbitos ideológico, político o religioso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s