José María García

José María García Pérez que nació en Madrid un 13 de noviembre de 1943 es un periodista deportivo español. Estrella de la radio, colaboró con el Grupo Zeta en diversas publicaciones, entre ellas El Periódico de Madrid y el semanario Interviú. Está casado y tiene dos hijos. Aunque madrileño de nacimiento, en numerosas ocasiones se ha confesado asturiano de adopción por sus fuertes vínculos con esa tierra. Tras estudiar Periodismo, se inició profesionalmente en Radio España, con el programa Nosotros, los jóvenes. Más adelante, pasó por Radio Madrid y Radio Popular y, en prensa escrita, por el diario Pueblo. En 1964 es contratado por Televisión Española, donde colabora en los programas Hoy es noticia en el 1964, Nosotros en 1968, Ayer domingo en 1971, 24 horas entre 1971 a 1972 y Estudio Estadio, donde coincidió con Pedro Ruiz. Posteriormente, trabajó en radio en los programas Hora 25 de la cadena Ser hasta 1981 y Supergarcía. Este último programa se emitió sucesivamente en Antena 3 Radio con el nombre Supergarcía en la Hora Cero, hasta 1992, cadena Cope llamado Supergarcía en la cadena Cope, hasta 2000, y Onda Cero denominado también Supergarcía en Onda Cero, entre 2000 y 2002…

José María García 

El equipo que formaba su programa Supergarcía en la Hora Cero en Antena 3 de Radio estaba formado, entre otros, por periodistas como Gaspar Rosety, Siro López, Andrés Montes, Pepe Gutiérrez, Javier Ares, Ernesto López Feito, Eduardo Torrico o José Manuel Estrada. Tras abandonar Antena 3 en 1992, justo antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona y al ser adquirida la emisora por el Grupo Prisa que presidía Jesús de Polanco, uno de los principales adversarios mediáticos de García, continuó su periplo por la COPE y luego por Onda Cero, donde compaginó su programa con la dirección del área de contenidos deportivos de todo lo que en aquel momento era el Grupo Telefónica: Onda Cero, Antena 3 de Televisión y Vía Digital.

José María García

Por diferentes enfrentamientos con la dirección del Grupo Telefónica, que, a su vez, por aquellas fechas había sufrido una remodelación en la cúpula directiva, decide abandonar de forma misteriosa toda vida pública en el mes de abril de 2002. Para García, Telefónica se convirtió en “una casa de enchufados políticos y recomendados, la inmensa mayoría ineficaces y más de uno experto en el arte de los egipcios“. En 2006 se conoce que el periodista había estado retirado del mundo de la comunicación debido a que padecía un cáncer que posteriormente superó. Su testimonio personal está recogido en el libro de entrevistas de Pablo Álvarez, Coraje frente al cáncer: testimonios de una dura batalla que se va ganando día a día, Oviedo, Caja de Ahorros de Asturias, 2007. Recientemente ha mostrado su disposición a retomar su trabajo si se dan las condiciones adecuadas. El 22 de febrero de 2007 una entrevista suya con Jesús Quintero en TVE, en la que vertía duras críticas a José María Aznar por propiciar el monopolio multimedia, según él ilegal, del Grupo Prisa, Federico Jiménez Losantos, Florentino Pérez, Ernesto Sáenz de Buruaga, entre otros, fue censurada por la dirección del ente, según García, debido a la influencia del financiero Florentino Pérez al que define como “nada recomendable personajillo“. El 7 de julio de 2009, durante la celebración de uno de los cursos de verano de El Escorial organizados por la Universidad Complutense, José María García anunció que podría regresar a los medios de comunicación. De materializarse esta hipótesis, García querría volver “para hacer un programa de información general” que contase con un apartado político, otro de investigación y denuncia y un tercer apartado dedicado a la tertulia. Asimismo, aseguró haber mantenido conversaciones con varios medios pero no quiso citar a ninguno en particular.

Una leyenda del periodismo deportivo (Jotdown)

El 20 de julio de 2010, en una entrevista concedida al programa El món a RAC1 el periodista confirmó que se había retirado por completo de los medios de comunicación al no encontrarse cómodo con ninguno de los tres proyectos que habían llegado a sus manos. Sorprendentemente y en medio de la entrevista, cuando el presentador del programa le pidió poder entrevistarlo cada pocos meses, el propio García se ofreció para colaborar con este programa cada mes, de forma totalmente desinteresada y “sin cobrar ni un euro“. RAC1 anunció en su web el fichaje de García, donde realiza colaboraciones mensuales en su sección L’hora García. Actualmente es Presidente del Inter Movistar, club de fútbol sala de 1ª división. García se caracterizó por su ácida crítica a todo aquello que él consideraba injusto, tanto dentro como fuera del mundo del deporte. Mantuvo duras disputas con personajes relevantes del deporte, tanto deportistas como dirigentes o periodistas, que lo llevaron a estar cada vez más aislado en el mundo deportivo. Con todo, llegó a convertirse en todo un fenómeno de la radiocomunicación española con una legión de imitadores. Durante muchos años fue número uno de audiencia en las noches de la radio española y su tirón hizo que muchos otros programas, que se emitían a continuación, saltaran también a la fama, como por ejemplo, Polvo de estrellas, que presentaba Carlos Pumares. En sus últimos años de andadura, la aparición del programa El larguero de José Ramón de la Morena en la cadena Ser le arrebató un número considerable de audiencia hasta perder el liderazgo de la radio deportiva nocturna.

José María García contando las verdades del barquero

A partes iguales, su estilo personal e inimitable le granjeó no pocos amigos y enemigos. Hizo famosas diversas muletillas, que empleaba cada noche en su programa, como la frase: “¡Ojo al dato!“, “el tiempo es ese juez supremo que quita y da razones“, “Televisión Española, la mejor televisión de España” (en la época en que sólo existía un canal), “esto es de juzgado de guardia“, “caducos y trasnochados“, “tribuletes de pesebre” o “el deporte español está lleno de estómagos agradecidos, lametraserillos y abrazafarolas“, “correveidiles“, “el rumor es la antesala de la noticia“, “chupópteros“, “soplagaitas“, “bulto sospechoso“, “meapilas” , “ese es de los que se la coge con papel de fumar“, “Pablo, Pablito, Pablete” en referencia a Pablo Porta, “monta un circo y le crecen los enanos“, “eramos pocos y parió la abuela“, “eso no se le ocurre ni al que asó la manteca“, y “emperadores del comer y catedráticos del beber“, “se comen África y se beben el Nilo” o “que se beben hasta el agua de los floreros” en referencia a su amada gerontocracia directiva de la FIFA y la UEFA. También, los míticos “nato y neto”, “en el contenido y en el continente” o “pobre, pobre deporte español. En qué manos está”. O, compartido con sus colaboradores, “atencioooón Madriiií”. Le gustaba poner apodos a casi todas las personalidades que eran el centro de su programa: Ramón Mendoza entonces presidente del Real Madrid, era el del pelo blanco, o José Luis Núñez entonces presidente del Barcelona, era el minilehendakari porque había nacido en Baracaldo, aunque se crío en Barcelona…[1]

La Factoria Historica


[1] La historia señala como el primer diario en sentido estricto aquel que Julio César hizo colocar en el “Foro Romano” y al cual denominó el Acta diurna en el siglo I antes de nuestra era. En la baja Edad Media, las hojas escritas con noticias comerciales y económicas eran muy comunes en las bulliciosas calles de las provincias burguesas. En Venecia, se vendían hojas al precio de una gaceta (moneda utilizada en Venecia en el siglo XVI), de las que provienen los nombres de muchos periódicos publicados en la Era Moderna y la Contemporánea. La ética juega un papel muy importante en esta profesión, cosa que ningún periodista debe olvidar. En los siglos XVIII y XIX, los líderes políticos tomaron conciencia del gran poder que podían tener las gacetas para influir en la población y proliferaron los periódicos de facciones y partidos políticos. Hacia finales del siglo XIX, los empresarios descubrieron el potencial comercial del periodismo y surgieron las primeras publicaciones parecidas a los diarios actuales. En los Estados Unidos, empresarios como Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst crearon grandes diarios destinados a la venta masiva, incorporando novedades como la entrevista dialogada en 1836, el suplemento dominical en color en el 1893 o las tiras diarias en el año 1904. Nuevas invenciones, como el telégrafo, facilitaron la obtención de noticias. La fotografía comenzó a usarse en la prensa diaria en 1880. Alemania fue el primer país que produjo revistas gráficas ilustradas con fotografías. Surgieron, ya en el siglo XX, empresas dedicadas a recolección de informaciones sobre la actualidad que eran vendidas a los diarios. Estas empresas fueron conocidas como agencias periodísticas o agencias de prensa. En la década de los años 20 del siglo pasado surgieron las primeras emisoras de radio, que tomaron gran parte del protagonismo de los diarios en el seguimiento paso a paso de los hechos de actualidad. Las primeras emisiones de televisión se hicieron en los Estados Unidos en los años 30, y ya en los años 50 la televisión competía con la radio en la posibilidad de trasmitir instantáneamente la información, con el agregado seductor de la imagen.

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