David despidiéndose de Jonatán

La obra llamada David despidiéndose de Jonatán es un cuadro del pintor holandés Rembrandt, realizado en 1642, que se encuentra en el Museo del Hermitage de San Petersburgo, que es una de las mayores pinacotecas y museos de antigüedades del mundo. La colección del museo ocupa un complejo formado por seis edificios situados a la orilla del río Neva, siendo el más importante de estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los antiguos zares. El resto del complejo arquitectónico lo forman cinco edificios, entre los que se encuentran el Palacio Menshikov, el Edificio del Estado Mayor y un recinto para almacenamiento abierto. El museo se formó con la colección privada que fueron adquiriendo los zares durante varios siglos, y no fue hasta el año 1917 cuando fue declarado Museo Estatal. Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europea Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas o armas. Su pinacoteca está considerada una de las más completas del mundo…

 David despidiéndose de Jonatán

Este óleo sobre madera de roble, es una de las obras, junto a La Venus de Taurida de Rembrandt con las que se inició la colección de este museo en el siglo XVII. El museo contiene otras obras del pintor holandés como Flora de 1634, Descendicimiento de la cruz del 1634, El sacrificio de Isaac del año 1635, Sagrada Familia con ángeles de 1645 y La vuelta del hijo pródigo que se pintó entre el 1668 a 1669. Los personajes de este episodio son Jonatán, hijo del rey Saúl de Israel y futuro heredero y de David, músico y militar al servicio del rey israelita con el que el enfrentamiento había llegado a un punto en el que la propia vida de David corría peligro.  A pesar de esas circunstancias, descritas en el episodio bíblico de Primero de Samuel que forma parte del Antiguo Testamento de la Biblia y del Tanaj, encontrándose ubicado entre Rut y II Samuel, la amistad forjada entre David y Jonatán había sido tan profunda que, en el momento de separar sus caminos, son inevitables las muestras de dolor y cariño.

File:Rembrandt Harmensz. van Rijn 031.jpg

David despidiéndose de Jonatán

El futuro rey David llora desconsolado en los brazos de su amigo Jonatán, vestido con turbante y al uso oriental, frecuente en otras pinturas del autor como su David tocando el arpa ante Saúl o Banquete de Belsasar. David es representado mucho más joven, como en mucha de la extensa y rica iconografía del sucesor de Saúl…[1]

La Factoria Historica


[1] La Iconografía es la descripción del tema o asunto representado en las imágenes artísticas, así como de su simbología y los atributos que identifican a los personajes representados. El término está construido por las raíces griegas εἰκών (eikón, imagen) y γράφειν (grapheïn, escribir). Aunque el DRAE recoge la existencia de la palabra latina iconographĭa proveniente de la griega εἰκονογραφία, tales términos no podían tener el sentido con el que se usa por la bibliografía actual, sino otro, similar pero no idéntico: Descripción de imágenes, retratos, cuadros, estatuas o monumentos, y especialmente de los antiguos. Tratado descriptivo, o colección de imágenes o retratos. Los matices de su diferencia conceptual con la iconología son poco precisos; y en realidad se complementan. La iconografía se ocupa del origen y desarrollo de los temas figurados que se representan en las obras de arte, mientras que la iconología descifra su significado. La iconografía es la ciencia que estudia el origen y la formación de las imágenes, las relaciones de las mismas con lo alegórico y lo simbólico, así como sus respectivas identificaciones por medio de los atributos que casi siempre las acompañan. Como parte de la historiografía del arte, nació en el siglo XIX, pero se desarrolló en las décadas centrales del siglo XX, vinculada estrechamente al Instituto Warburg de Londres, bajo la dirección del historiador y crítico de arte Erwin Panofsky (Studies in Iconology -”Estudios sobre iconología”-, 1939). Definía “iconografía” como “la rama de la Historia del Arte que se ocupa del contenido temático o significado de las obras de arte en cuanto algo distinto de su forma”; y estableció un “método iconológico” para ello, en tres pasos: “descripción preiconográfica” (únicamente sensorial), “análisis iconográfico” (identificación de las imágenes, historias y alegorías contenidas en la obra, pero de forma meramente descriptiva, no interpretativa) y “análisis iconológico” (donde se desarrolla la interpretación en función del contexto histórico, cultural y social -”dilucidar la significación intrínseca o contenido, que se aprehende investigando aquellos principios subyacentes que ponen de relieve la mentalidad básica de una nación, de una época, de una clase social, de una creencia religiosa o filosófica, matizada por una personalidad y condensada en una obra”-). A partir de entonces aparecieron numerosas monografías, enciclopedias y diccionarios de iconografía. Entre los iconógrafos españoles está el historiador del arte Santiago Sebastián. Los tres grandes campos de la iconografía son la mitología clásica, la mitología cristiana (ambos, en principio inspiradores de arte religioso) y las representaciones seculares. La pintura secular se hizo común a partir del Renacimiento, y desarrolló sus propias tradiciones y convenciones iconográficas en la pintura de historia, que incluía los temas mitológicos (desprendidos del valor religioso que tuvieron en la Antigüedad clásica, y que, aunque teóricamente revivían la iconografía grecorromana, lo hacían con sus propias convenciones y propósitos) la pintura de género e incluso la pintura de paisajes. En época aún más reciente, la fotografía, el cine, el cartelismo y el comic desarrollaron iconografías propias. En cuanto a cada artista individual, muchos de ellos desarrollaron iconografías tan peculiares que quizá sólo hayan sido accesibles a ellos mismos (El Bosco, Fussli, William Blake, Goya, Gaugin, Picasso, Marc Chagall, Frida Kahlo, Joseph Beuys). La iconografía de la cultura popular ha sido objeto de la atención de la semiótica, la antropología, la sociología, los estudios culturales y los estudios sobre los medios de comunicación (Media Studies). Tales análisis han afectado a la forma en que la propia historiografía del arte entiende la iconografía, especialmente por el concepto semiótico de signo. Implica una lectura crítica de las imágenes y la exploración de los valores culturales y sociales. En teoría cinematográfica (Film theory) los aspectos iconográficos se centran en el lenguaje visual, particularmente en el campo de los estudios de género (cine de género -Film genre-).

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