Wernher von Braun

Su padre fue el Barón Magnus Maximilian von Braun, un noble alemán, y su madre la Baronesa Emmy von Quirstorp. Desde pequeño, von Braun se enamoró de las posibilidades de la exploración espacial a través de las novelas de Julio Verne y H. G. Wells y también a través de trabajos científicos de Hermann Oberth, cuyo estudio clásico, Die Rakete zu den Planetenräumen (Al Espacio en Cohete), alentó a von Braun a estudiar diferentes cálculos y trigonometría para comprender la física de la cohetería. El día de su confirmación en la Iglesia Luterana su madre, aficionada a la astronomía, le regaló un telescopio. Rápidamente, agotó la capacidad del telescopio y convenció a algunos compañeros del colegio para que le ayudaran a construir un observatorio astronómico con piezas de un coche viejo. En sus años de adolescente, von Braun, interesado en los vuelos espaciales, se unió a la sociedad de cohetes alemana Verein für Raumschiffahrt (VfR) en 1929. En 1932 se graduó en ingeniería mecánica en el Instituto Politécnico de Berlín, y dos años más tarde obtuvo su Doctorado en Física por la Universidad de Berlín…

 Wernher von Braun

En su búsqueda por desarrollar grandes cohetes, se enroló en el ejército alemán para desarrollar misiles balísticos antes de la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933 y fue posteriormente adscrito a las SS en 1940. Mientras realizaba su trabajo para el ejército, von Braun obtuvo un doctorado en ingeniería aeroespacial el 27 de julio de 1934. El 3 de octubre de 1942 se lanzaba el A2, el primer cohete moderno, dotado de un mecanismo de guía automática. En unos minutos se alejó a una distancia de 190 km del punto de lanzamiento, hasta que se le acabó el combustible, alcanzando una altura máxima de 3.5 km. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el alto mando alemán le encargó el diseño de un cohete cargado de explosivos con el fin de atacar territorio enemigo. El equipo de ingenieros de von Braun trabajaba en un laboratorio secreto en Peenemünde, en la costa báltica, donde diseñó los modelos A3 y A4. Hitler, entusiasmado por los éxitos obtenidos, ordenó la producción masiva del A4 con el nombre de “Vergeltungswaffe 2” (arma de represalia número 2) o simplemente V2, destinado a atacar Londres y el suelo inglés. Para la producción de estas armas, von Braun empleó trabajadores forzados prisioneros de campos de concentración y en las factorías murieron más trabajadores esclavos, se estiman unos 20.000, que los que mataron las propias bombas, Von Braun admitió haber visitado la planta de Mittelwerk, por lo que era plenamente consciente de los hechos, muchos trabajadores esclavos también murieron en un bombardeo posterior en Peenemünde.

Walter Dornberger, Friedrich Olbricht, Wilhelm von Leeb y von Braun en Peenemünde en 1941

La primera vez que se empleó un misil V2 con objetivos militares fue en septiembre de 1944: a partir del 8 de septiembre de 1944, las fuerzas alemanas lanzaron V2 contra las ciudades de los aliados, especialmente Amberes en Bélgica, y Londres en Inglaterra. La ventaja principal de los V2 era que impactaban sin dar señales de alarma, al volar a velocidad supersónica, alcanzaban su objetivo antes de oírse el ruido de su aproximación, por lo que no había un mecanismo de defensa efectivo. Como resultado de esto, los V2 constituían un factor de terror más allá de sus capacidades reales de destrucción, ya que el sistema guía de estos misiles era imperfecto y, por lo tanto, muchos no lograron llegar a su objetivo. Para el fin de la guerra se habían disparado 1.155 misiles V-2 contra Inglaterra, así como otros 1.625 misiles contra Amberes y otros objetivos continentales. Algunos expertos militares creen que, de haber comenzado antes la producción en masa de esta arma, o bien de haber empleado los fondos destinados a su investigación y desarrollo, a armamento de carácter más inmediato, el ejército alemán hubiera sido capaz de ganar la guerra.

Von Braun, con el brazo escayolado a causa de un accidente de coche, el día de su rendición a los estadounidenses el 3 de mayo de 1945

A pesar de su colaboración con el ejército alemán, von Braun tuvo problemas con la Gestapo al confirmar públicamente que le importaba muy poco el objetivo de Hitler, lo único que le importaba eran los viajes interplanetarios. Hacia principios de 1945 era obvio que Alemania no lograría la victoria en la guerra, por lo que von Braun empezó a planificar su futuro de posguerra. Von Braun pudo contactar con los aliados y preparó su rendición ante las fuerzas estadounidenses, quienes desarrollaban la operación Paperclip para capturar a científicos alemanes y ponerlos al servicio del bando aliado. Von Braun se entregó junto a otros 500 científicos de su equipo, sus diseños y varios vehículos de prueba. Estuvo a punto de ser capturado por los soviéticos, que deseaban integrarlo en el equipo de Sergei Korolov. Una vez en Estados Unidos von Braun y sus colaboradores fueron instados a cooperar con la fuerza aérea estadounidense, y a cambio, se les eximiría de culpa por su pasado nazi; esto incluía las muertes ocasionadas por el uso de sus proyectos aéreos por los nazis y por utilizar obreros esclavos. Von Braun obtuvo la nacionalidad de los Estados Unidos el 14 de abril de 1955. Se había casado el 1 de marzo de 1947 con Maria von Quirstorp, con quien tuvo dos hijas, Iris y Magrit, y un hijo, Peter.

File:Wernher von Braun.jpg

Wernher von Braun

En los quince años siguientes, von Braun y su equipo fueron instalados en Fort Bliss en Texas, donde trabajó para el ejército de los Estados Unidos en el desarrollo de misiles balísticos que lanzaban en el Terreno de Pruebas en White Sands en Nuevo México. El cohete V2 fue el precursor de los cohetes espaciales utilizados por Estados Unidos y la Unión Soviética. En 1950, el equipo de von Braun se mudó al arsenal de Redstone, cerca de Huntsville (Alabama), donde construyeron para el ejército el misil balístico Júpiter y los cohetes Redstone usados por la NASA para los primeros lanzamientos del programa Mercury. En 1960, su centro para el desarrollo de cohetes fue transferido del ejército a la NASA y allí se les encomendó la construcción de los gigantescos cohetes Saturno, siendo el más grande de ellos el que puso al hombre en la Luna. Von Braun se convirtió en el director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y el principal diseñador del Saturno V, que durante los años de 1969 y 1972 llevarían a los estadounidenses a la Luna.

File:S-IC engines and Von Braun.jpg

Von Braun de espaldas a cinco motores F-1

En la década de 1950, von Braun ya era conocido en los Estados Unidos y actuaba como el portavoz de la exploración espacial de ese país. En 1952 ganó más publicidad gracias a sus artículos sobre temas espaciales publicados en Cullier, una publicación semanal de gran importancia en aquellos días. Su nombre también pasó a ser parte cotidiana a través de su participación en tres programas de televisión de Disney dedicados a la exploración espacial. La hazaña estadounidense de colocar a un hombre en la Luna apagó a aquellos que aún atacaban a von Braun por haber usado obreros esclavos durante el periodo nazi. La NASA le pidió en 1970 que se mudara a Washington, D.C. para liderar el plan estratégico de la agencia. Si bien dejó su casa en Huntsville, Alabama, sólo trabajó para la NASA otros dos años, yéndose a trabajar después para Fairchild Industries en Germantown, Maryland. Afectado de un cáncer de colon, se retiró de Fairchild el 31 de diciembre de 1976. Seis meses después moriría…[1]

La Factoria Historica


[1] El principio de funcionamiento del motor de cohete se basa en la tercera ley de Newton, la ley de la acción y reacción, que dice que “a toda acción le corresponde una reacción, con la misma intensidad, misma dirección y sentido contrario”. Imaginemos una cámara cerrada donde exista un gas en combustión. La quema del gas producirá presión en todas las direcciones. La cámara no se moverá en ninguna dirección pues las fuerzas en las paredes opuestas de la cámara se anularán. Si practicáramos una abertura en la cámara, donde los gases puedan escapar, habrá un desequilibrio. La presión ejercida en las paredes laterales opuestas continuará sin producir fuerza, pues la presión de un lado anulará a la del otro. Ya la presión ejercida en la parte superior de la cámara producirá empuje, pues no hay presión en el lado de abajo (donde está la abertura). Así, el cohete se desplazará hacia arriba por reacción a la presión ejercida por los gases en combustión en la cámara de combustión del motor. Por esto, este tipo de motor es llamado de propulsión a reacción. Como en el espacio exterior no hay oxígeno para quemar el combustible, el cohete debe llevar almacenado en tanques no sólo el combustible (carburante), sino también el oxidante (comburente). La magnitud del empuje producido (expresión que designa la fuerza producida por el motor de cohete) depende de la masa y de la velocidad de los gases expelidos por la abertura. Luego, cuanto mayor sea la temperatura de los gases expelidos, mayor será el empuje. Así, surge el problema de proteger la cámara de combustión y la abertura de las altas temperaturas producidas por la combustión. Una manera ingeniosa de hacer esto es cubrir las paredes del motor con un fino chorro del propio propelente usado por el cohete para formar un aislante térmico y refrigerar el motor.

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