Malasia

Se han encontrado restos arqueológicos en la península Malaya, Sabah y Sarawak. Los semang, un grupo étnico negrito, tienen un significativo porcentaje de sus ancestros en la península malaya, desde su migración desde África hace 50.000 años. Se les considera un grupo indígena de la región. Los senoi son un grupo compuesto, con cerca de la mitad de su ADN con ancestros semang y la otra mitad de fuentes indochinas. Se ha sugerido que sus ancestros son agricultores de lengua austronesias, que trajeron su propio idioma y tecnología hace cerca de 5.000 años. Los aborígenes malayos son más diversos. Aunque algunos tienen conexión cono el Sudeste Asiático, otros tienen ancestros en Indochina en los tiempos de la glaciación wisconsiense, hace 20.000 años. Ptolomeo mostró la península malaya en su primer mapa refiriéndose al estrecho de Malaca como Sinus Sabaricus. Desde principios hasta mediados del primer milenio, gran parte de la península y de Insulindia estuvieron bajo la influencia de Srivijaya. Los chinos y los indios fundaron reinos en el siglo II y III conocidos como Kedaram, Cheh-Cha o Kataha, en antiguo pallava o sánscrito. La dinastía chola controló Kedah en 1025…

 Malasia

Entre los siglos VII y XIII gran parte de la zona peninsular estuvo bajo control del Imperio srivijaya, originario de Palembang en Sumatra. A continuación, el imperio Majapahit, asentado en la Isla de Java, ejerció una gran influencia sobre lo que hoy constituye el territorio nacional en su conjunto. A continuación el reino budista de Ligor controló la región. Su rey Chandrabhanu la utilizó para atacar Sri Lanka en el siglo XI, un evento recordado en una inscripción en piedra en Tamil Nadu así como en las crónicas de srilanquesas de Mahavamsa. Durante el primer milenio los pueblos peninsulares adoptaron el hinduismo y el budismo, lo mismo como la lengua sánscrita. Más adelante, sin embargo, su población se convirtió mayoritariamente al Islam. El antiguo reino de Gangga Negara, cerca de Beruas en Perak, tiene una historia aún más antigua. “Pattinapalai”, un poeta tamil del siglo II, describe los dioses de Kadaram azotados en las calles de la capital de Chola. El drama en sánscrito del siglo VII Kaumudhimahotsva, se refiere a Kedah como Kataha-nagari. El Agnipurana también habla de un territorio conocido como Anda-Kataha con una de sus fronteras marcada por un pico, que los especialistas consideran que es el monte más alto del estado, el Gunung Jerai. Los cuentos de Katasaritasagaram hablan de la vida en Kataha.

Mapa de la dinastía Chola y sus vasallos en 1030

A principios del siglo XV, el príncipe Parameswara de Palembang, estableció una dinastía y fundó el Sultanato de Malaca. Al tener que huir, zarpó hacia Temasek donde fue protegido por el jefe malasio Temagi, quien había sido declarado regente por el rey de Siam. Tras asesinarlo asumió su cargo. Años más tarde, en Muar visitó Sening Ujong, la localidad que hoy en día corresponde a Malaca. Según los Sejarah Melayu (Anales Malayos) en ese lugar vio un ciervo-ratón burlando a un perro bajo un amalakapor lo cual decidió llamar a su reino Malaca y establecer allí su primer localidad. Según una teoría Parameswara se convirtió al Islam tras casarse con la princesa de Pasai, además de adoptar el título de “Shah”, llamándose a sí mismo Iskandar Shah. También hay indicios de que miembros de las elites y comerciantes de Malaca ya eran Musulmanes. Según crónicas chinas, en 1414 su hijo visitó Ming para informar sobre su muerte, donde fue reconocido como su heredero por el Emperador, reinando desde 1414 hasta 1424.

A Famosa en Malacca, fortaleza portuguesa del siglo XVI

Los hijos del último Sultán fundaron dos sultanatos, el de Perak al norte y el de Johor al sur. Tras la caída de Malaca, tres naciones se disputaron el control del estrecho: los portugueses, Johor, y el Aceh. El conflicto duró hasta 1641, cuando los holandeses, aliados de Johor controlaron el territorio. El Reino Unido fundó su primer colonia peninsular en 1786, con el arriendo de la isla de Penang a la Compañía de las Indias Orientales por el Sultán de Kedah. En 1824 los británicos controlaron Malaca tras la firma del Tratado anglo-neerlandés que dividió Insulindia entre los imperios británico y holandés, con Malasia en la primera zona. En 1826 se fundó el Territorio Británico de Ultramar de las Colonias del Estrecho, uniendo las cuatro posesiones de la región: Penang, Malaca, Singapur y la isla de Labuan. En un principio las Colonias fueron administradas por la Compañía de las Indias Orientales en Calcuta, luego en Penang, hasta 1867 en Singapur, y por último por el Secretario de Estado para las Colonias en Londres. A finales del siglo XVIII, muchos estados malasios optaron por buscar ayuda británica para resolver sus conflictos internos, en particular en los asuntos relativos a la extracción de estaño. El Tratado de Pangkor de 1874 favoreció aún más la extensión de su influencia. En el siglo XX los estados de Pahang, Selangor, Perak, y Negeri Sembilan, conocidos como los Estados Federados Malayos, que no debe confundirse con la Federación Malaya, estaban de facto bajo control británico, que de jure sólo tenía consejeros. Los cinco estados no federados también aceptaron ese tipo de ayudad británica a comienzos del siglo XX. Los estados de Perlis, Kedah, Kelantan y Terengganu ya habían estado bajo control tailandés. El otro estado, Johor, fue el único que se mantuvo independiente durante el siglo XIX. El Sultán Abu Bakar de Johor y la reina Victoria sostuvieron relaciones de igual a igual. Sólo hasta 1914 el sucesor Sultán Ibrahim aceptó un consejero británico.

Tropas japonesas en Kuala Lumpur durante la Segunda Guerra Mundial

La invasión japonesa en Malasia sorprendió a las tropas británicas mal preparadas. Durante la década de 1930, anticipándose a la creciente amenaza del poder naval japonés, los británicos habían construido una gran base naval en Singapur, pero no se había previsto una invasión de Malasia desde el norte. Debido también a las necesidades de la guerra en Europa, no existía prácticamente ninguna capacidad aérea británica en el Extremo Oriente. Así los japoneses pudieron atacar desde sus bases en la Indochina francesa con impunidad y a pesar de la tenaz resistencia de las fuerzas británicas, australianas e indias, invadieron Malasia en dos meses. Singapur, sin defensas terrestres, sin cobertura aérea y sin suministro de agua, se vio obligada a rendirse en febrero de 1942, haciendo un daño irreparable al prestigio británico. Durante la ocupación en la Segunda Guerra Mundial, creció el apoyo popular a la independencia. Las relaciones con los japoneses fueron penosas principalmente para los habitantes chinos, que fueron expropiados, discriminados y exterminados, pues por ejemplo durante el sook ching, la purificación por el sufrimiento, murieron 80.000 de entre ellos. El nacionalismo étnico malayo también se vio reforzado por la decisión nipona de permitirle a Tailandia anexarse los estados septentrionales de Kedah, Perlis, Kelantan y Terengganu, que habían sido cedidos a los británicos en 1909. Las dificultades comerciales pronto dispararon el desempleo y los japoneses comenzaron a ser muy impopulares. Durante ese periodo los rebeldes bajo la égida del Partido Comunista de Malasia lanzaron operaciones de guerrilla con el fin de expulsar a los británicos. La guerra duró de 1948 hasta 1960, e implicó una larga campaña antiinsurgente por parte de las tropas de las Mancomunidad de Naciones en el país. Aunque los ataques disminuyeron muy pronto, las presencia militar continuó dentro del contexto de la Guerra Fría. La independencia dentro de la Mancomunidad de Naciones se alcanzó el 31 de agosto de 1957.

Mahathir bin Mohamad en 1984

En 1963 Malaya y las colonias de Sabah (Borneo Británico Septentrional), Sarawak y Singapur conformaron Malasia. El Sultanato de Brunéi, pese a expresar inicialmente su intención de unirse a la Federación, se retiró del plan debido a la oposición de ciertos sectores de la población lo mismo que debido a disensos sobre el pago de regalías por la extracción petrolera y sobre el estatus del Sultanato en la Federación. Los primeros años de independencia estuvieron marcados por la confrontación indonesio-malaya (Konfrontasi), la salida de Siagapur en 1965, y los enfrentamientos raciales conocidos como el Incidente del 13 de mayo en 1969, que según cifras oficiales arrojaron un saldo de 196 muertes, aunque otras fuentes hablan de varias veces más víctimas. Las Filipinas a su vez reclamaron Sabah basados en la cesión por parte del Brunéi de sus territorios nororientales del Sultanato Sulo en 1704. El pleito sigue en curso. Tras los incidentes, también marcó la historia reciente del país la controveretida Nueva Política Económica destinada a incrementar la participación de los bumiputras, “indígenas”, que incluía la mayoría pero no todos los pueblos indígeneas de la región, lanzada port el Primer Ministro Abdul Razak.

File:Flag of Malaysia.svg

Bandera

Desde entonces Malasia ha mentenido un frágil equilibrio étnico-políticio, con un sistema de gobierno que ha tratado de conciliar el desarrollo con políticas y planes económicos basados en la representación de todas las razas. Entre los años 1980 y mediadios de los 1990, Malasia logró un importante desarrollo económico bajo el gobierno de Mahathir bin Mohamad. Durante este periodo se presentó un cambio de una economía basada en la agricultura a uno dirigido a la industria, en sectores como el de la informática o los electrodomésticos. También se presentaron en esos años varios megaproyectos como las Torres Petronas, en su momento los edificios más altos del mundo, el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, la Autopista Norte-Sur, el Circuito Internacional de Sepang, la Presa de Bakun y Putrajaya, la nueva capital federal administrativa…[1]

La Factoria Historica


[1] La Península de Malaca y en general el Sureste Asiático han sido durante siglos un centro de intenso intercambio comercial. Productos como porcelana y especias se comerciaron incluso antes de que Sultanato de Malaca y Singapur fuese lugares prominentes. En el siglo XVII existían varios estados malayos. Durante el dominio británico de la región bajo el nombre de Malasia británica, se plantó con fines comerciales una gran cantidad de árboles de caucho y aceite de palma, lo cual llevaría al país a ser el primer productor mundial de esos productos, así como de estaño. En lugar de depender de la población local como fuerza de trabajo, los británicos trajeron a trabajadores chinos e indios a las minas y cultivos lo mismo que a cumplir tareas calificadas. Aunque muchos regresaron a sus respectivos países tras el fin de sus contratos, muchos establecieron en el país su residencia. En los años 1970 Malasia comenzó a imitar a las economías de los cuatro dragones asiáticos, pasando de un sistema basado en la minería y la agricultura, a uno más dependiente del sector terciario. En los años 1980 y 1990 el crecimiento de su PIB fue del 7% y su inflación registró niveles bajos. Dos consecuencias de difícil manejo de la bonanza económica fueron la escasez de mano de obra y la consiguiente llegada de un gran flujo de trabajadores extranjeros, muchos de ellos ilegales. La historia del país ha estado marcada por incidentes raciales, como los disturbios del 13 de mayo de 1969. Durante la presencia de las fuerzas occidentales en la región, la falta de monedas en circulación hizo común la práctica de contramarcar las monedas extranjeras existentes para garantizar su utilización. Dicha práctica se llevó a cabo en diferentes momentos y con objetivos bien distintos. Entre 1686 y 1700 se ordenó marcar los ducatones con la letra “B” a fin de permitir su circulación en Batavia. En el año 1683 los “kobans” de Japón fueron marcados con la letra “B” con el objetivo de cambiar su valor de 9 duit a 10 rijksdaalders. A partir de 1697 los “ichi-bu” de oro subieron al mismo precio y fueron marcados con valor 2 ½ rijksdaalders. En 1686 las monedas de los Países Bajos que se encontraban en Indonesia fueron marcadas con el fin de elevar su valor. También existe un punzón rectangular con leyenda en árabe que hace referencia a Penang, región donde fue utilizado. Durante el gobierno del sultán Ahmed Al Muazzam (1884 – 1914) esta contramarca se estampó sobre todo tipo de monedas españolas, talers de María Teresa de Austria, 5 francos franceses y 960 reis brasileños. Como en toda la región, la crisis financiera asiática de 1997 impactó todos los sectores de la economía nacional. Su moneda nacional, el ringgit, fue víctima de la especulación y la inversión extranjera directa sufrió una dramática caída. La tasa de cambio con el dólar pasó de 2.50 a 4.80. El índice de la Bolsa de Malasia pasó de 1.300 puntos a cerca de 400 en pocas semanas. Aunque los efectos de la crisis fueron profundos, su economía se recuperó mejor que la de algunos vecinos, alcanzando una década después niveles superiores a los precedentes a la crisis. Malasia es un centro educativo y sanitario regional el cual se reconoce como una nueva economía industrializada. En 2008 su PIB per capita era de 8.141 dólares, situándose en el lugar 66 a nivel mundial. En la actualidad es un de los principales sitios de producción de componentes informáticos, lo mismo que uno de los principales centros bancarios y financieros del mundo islámico. También el turismo ha adquirido una importancia creciente en las últimas décadas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s