Ucrania

Los asentamientos humanos en el territorio de Ucrania se remontan al 4500 a. C., cuando la cultura neolítica de Cucuteni o de Trypillia floreció en un área que abarcaba partes de la Ucrania moderna y toda la región del Dniéper-Dniéster. En la Edad del Hierro, la tierra fue habitada por cimerios, escitas y sármatas. Entre 700 a. C. y 200 a. C., el territorio de Ucrania formó parte del Reino Escita. Desde el siglo VI a. C., se fundaron colonias de la Antigua Grecia, Roma y del Imperio bizantino, tales como Tiras, Olbia y Hermonassa, las cuales perduraron hasta el siglo VI d. C. Según el orador ateniense Demóstenes, Ucrania era el granero de Grecia. Afirmación confirmada por los numerosos silos de trigo que se han encontrado en la región y que atestiguan la importancia del comercio de cereales desde el siglo VI a. C. Desde el 370 d. C., los godos permanecieron en el área, pero terminaron bajo el dominio de los hunos. En el siglo VII d. C., el territorio este de Ucrania formó parte del territorio de la Antigua Gran Bulgaria, pero a finales del siglo, la mayoría de las tribus búlgaras emigraron en direcciones diferentes y la tierra cayó en manos de los jázaros. En el siglo IX, gran parte del territorio de la Ucrania moderna estaba poblado por los rus’, quienes fundaron el Rus de Kiev, el cual abarcaba casi todo el territorio de las actuales Ucrania, Bielorrusia y Rusia europea. Durante los siglos X y XI, se convirtió en el Estado más grande y poderoso en Europa. En los siglos siguientes, sentó las bases para la identidad nacional de ucranianos, bielorrusos y rusos. Kiev, la capital, se convirtió en la ciudad más importante del Estado. Según la Crónica de Néstor, la élite de la sociedad rus’ inicialmente constaba de varegos provenientes de Escandinavia. Más tarde los varegos fueron asimilados por la población eslava local y formaron parte de la primera dinastía del Rus, la dinastía Rurik. El Rus de Kiev estaba compuesto por varios principados gobernados por los príncipes Ruriks, que se encontraban relacionados entre sí. El trono de Kiev, el más prestigioso e influyente de todos los principados, se convirtió en objeto de muchas rivalidades entre los Rurik como el premio más valioso en su búsqueda por el poder….

Ucrania

La edad de oro del Rus de Kiev comenzó con el reinado de Vladimir I de Kiev, quien convirtió a los rus’ al cristianismo ortodoxo. Durante el reinado de su hijo, Yaroslav I el Sabio, el Rus de Kiev alcanzó el cénit de su desarrollo cultural y su poder militar. Esto fue seguido por la fragmentación del creciente Estado, ya que la importancia relativa de los poderes regionales aumentó de nuevo. Después de un resurgimiento final bajo el reinado de Vladimir II Monómaco y su hijo Mstislav I de Kiev, el Rus de Kiev finalmente se desintegró en principados separados tras la muerte de Mstislav. En los siglos XI y XII, constantes incursiones de las tribus nómadas túrquicas, tales como los pechenegos y los kipchak, provocaron una migración masiva de la población eslava a las regiones más seguras del norte. La invasión mongola del siglo XIII devastó el Rus de Kiev y la ciudad de Kiev fue totalmente destruida en 1240. En el territorio ucraniano, el Estado del Rus de Kiev fue sucedido por los principados de Halych (Galitzia) y Volodymyr-Volynsky, que se fusionaron en el principado de Halych-Volynia.

En los siglos que le siguieron a la invasión mongólica, gran parte de Ucrania fue controlada por Lituania (desde el siglo XIV) y desde la Unión de Lublin (1569) por Polonia

A mediados del siglo XIV, el principado de Halych-Volynia fue conquistado por Casimiro III de Polonia, mientras que el corazón del Rus, incluyendo Kiev, cayó en poder del Gran Ducado de Lituania, después de la batalla del río Iren. Tras la unión de Krevo en 1386, una unión dinástica entre Polonia y Lituania, la mayoría del territorio de Ucrania fue controlado por el Gran Ducado de Lituania. En este momento fue cuando se comenzó a utilizar las formas latinizadas del vocablo “Rus”, Rutenia y rutenos, para designar a la tierra y al pueblo de Ucrania, respectivamente. En 1569, la unión de Lublin formó la República de las Dos Naciones, y como la administración de gran parte del territorio ucraniano se había transferido a la Corona polaca, Rutenia fue anexada a Polonia. Bajo la presión cultural y política de la «polonización» gran parte de la clase alta de Rutenia se convirtió al catolicismo y se volvió indistinguible de la nobleza polaca. Así, los plebeyos ucranianos, oprimidos por sus propios líderes entre la nobleza Rutenia, se volvieron aliados de los cosacos, un pueblo nómada del área que continuaban siendo cristianos ortodoxos y que recurrían a acciones violentas contra los que percibían como sus enemigos, especialmente el estado polaco y sus representantes.

El Kanato de Crimea fue una de las principales potencias en Europa Oriental hasta finales del siglo XVII

A mediados del siglo XVII, un semi-estado militar cosaco, Zaporozhia, fue establecido por los cosacos del Dniéper y los campesinos rutenos que aún huían de la servidumbre polaca. Polonia tenía poco control real de esta tierra y encontraron en los cosacos un útil aliado en su lucha contra los turcos y los tártaros, y a menudo ambos combatían juntos en campañas militares. Sin embargo, los continuos enfrentamientos entre los campesinos y la nobleza polaca, provocados por la explotación de la mano de obra y la supresión de la iglesia ortodoxa, hizo que los cosacos dejaran de confiar en el gobierno polaco. Aspiraban a tener un representante en el Sejm de Polonia, el reconocimiento de las tradiciones ortodoxas y la expansión gradual del ejército cosaco, pero todo esto fue negado por la nobleza polaca. Finalmente, los cosacos acudieron a la protección de la iglesia ortodoxa de Rusia, una decisión que más adelante provocaría la caída del estado polaco-lituano, y la preservación de la Iglesia ortodoxa en Ucrania.

“Los Cosacos de Zaporozhia escriben una carta al Sultán de Turquía”. Lienzo de Iliá Repin (1880-1891). Museo Estatal Ruso, San Petersburgo

En 1648, Bogdan Jmelnytsky condujo el levantamiento cosaco más grande contra la República de las Dos Naciones y su líder Juan II Casimiro Vasa. Tras la firma del Tratado de Pereislav de 1654 y la guerra ruso-polaca, el Margen izquierdo de Ucrania eventualmente se integró a Rusia como el Hetmanato cosaco. Después de las particiones de Polonia al final del siglo XVIII, Halych fue tomada por el Imperio austríaco, mientras que el resto de Ucrania se fue incorporando progresivamente al Imperio ruso. Intento de crear La Mancomunidad polaco-lituano-ucranio, al final del siglo XVII fracasado. Desde el principio del siglo XVI hasta el final del siglo XVII, las bandas de tártaros de Crimea hicieron incursiones casi anuales a las tierras agrícolas eslavas buscando cautivos para vender como esclavos, aunque estas cesaron tras la anexión rusa del Kanato de Crimea en 1783, cuando la región fue poblada por los emigrantes de otras partes de Ucrania. A pesar de las promesas de autonomía dadas por el Tratado de Pereislav, la élite ucraniana y los cosacos nunca recibieron las libertades y la autonomía que esperaban de Rusia. Sin embargo, dentro del imperio, varios ucranianos llegaron a las magistraturas más altas del estado y de la iglesia ortodoxa rusa. En un periodo posterior, el régimen zarista llevó la política de “rusificación” a las tierras de Ucrania, la cual intentó suprimir el uso del idioma ucraniano en forma impresa y pública, en medios de comunicación, discursos y trámites legales. Poco antes de iniciar la Primera Guerra Mundial, el territorio de Ucrania era dominado por Austria y por Rusia. Por tal motivo, Ucrania peleó al lado de las Potencias Centrales y de la Triple Entente al mismo tiempo. De esta forma, 3,5 millones de ucranianos lucharon con el ejército ruso imperial, mientras que 250.000 ucranianos lucharon para el ejército Austrohúngaro. Durante la guerra, las autoridades de Austria-Hungría establecieron la Legión de Ucrania para luchar contra el Imperio ruso. Esta legión era la base del ejército ucraniano en Halych, el cual luchó contra los bolcheviques y polacos en el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial. En Halych, más de 5.000 partidarios del Imperio ruso fueron detenidos y llevados a campos de concentración en Talerhof, Estiria y en una fortaleza en Terezín, actualmente en la República Checa.

Soldados del Ejército Popular Ucraniano escuchando a un kobzar ciego que toca la bandura

Con el colapso de los imperios de Rusia y Austria después de la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa de 1917, reapareció el movimiento nacional ucraniano para la independencia. Entre 1917 y 1920, surgieron varios estados ucranianos autónomos: la República Popular Ucraniana, el Hetmanato, el Directorio de Ucrania y la República Socialista Soviética de Ucrania se establecieron sucesivamente en los antiguos territorios del Imperio ruso; mientras que en el antiguo territorio austro-húngaro brevemente surgió la República Nacional de Ucrania Occidental. En medio de la guerra civil, un movimiento anarquista llamado el “ejército negro”, dirigido por Néstor Majnó, se desarrolló en el sur de Ucrania. Sin embargo, a la derrota de Ucrania occidental en la guerra entre Polonia y Ucrania le siguió el fracaso de la ofensiva polaca que fue repelida por los bolcheviques. Ucrania y Polonia firmaron una alianza anti-soviética en el Acuerdo de Varsovia en 1920. De acuerdo a la Paz de Riga, celebrada entre los soviéticos y Polonia en marzo de 1921, Ucrania occidental se incorporó oficialmente a Polonia que reconocía a su vez a la RSS de Ucrania, la cual posteriormente se hizo uno de los miembros fundadores de la Unión Soviética en diciembre de 1922.

Bandera de la RSS de Ucrania

La revolución que llevó al poder al partido socialista devastó Ucrania, dejando más de 1,5 millones de muertos y cientos de miles sin hogar, además de que la Ucrania soviética tuvo que enfrentarse a la hambruna de 1921. Viendo a la sociedad exhausta, el gobierno soviético siguió siendo muy flexible durante la década de 1920. Así, la cultura nacional y el idioma ucraniano disfrutaron de un renacimiento, ya que la “ucranización” se convirtió en una aplicación local de la política soviética de la Korenización (literalmente “indigenización”). Los bolcheviques también se comprometieron a introducir atención a la salud, educación y seguridad social con múltiples beneficios, así como el derecho al trabajo y a la vivienda. Los derechos de la mujer se incrementaron considerablemente a través de nuevas leyes que pretendían eliminar las desigualdades sociales. La mayoría de estas políticas fueron bruscamente suprimidas a comienzos de la década de 1930, después de que José Stalin gradualmente consolidara su poder para convertirse en el líder del Partido Comunista y en el dictador de facto de la Unión Soviética.

Víctimas del Holodomor en la ciudad de Járkov

Desde finales de la década de 1920, Ucrania se vio envuelta en la industrialización soviética y en la década siguiente la producción industrial de la república se cuadruplicó. Sin embargo, la industrialización tuvo un costo alto para los campesinos, que eran demográficamente la columna vertebral de la nación ucraniana. Para satisfacer la demanda de alimentos cada vez mayor del Estado y para financiar la industrialización, Stalin instituyó un programa de colectivización, mediante el cual, el Estado usurpaba las tierras y el ganado de los campesinos y las agrupaba en granjas colectivas, haciendo cumplir esta política por medio de las tropas regulares y la policía secreta. Quienes se resistieron fueron arrestados y deportados, disminuyendo el número de campesinos. Sin embargo, el estado bolchevique siguió demandando la misma producción por lo que al haber menos campesinos, aumentaba la cuota individual de producción de cada uno de ellos, al igual que su miseria. La colectivización tuvo un efecto devastador en la productividad agrícola. Los miembros de las granjas colectivas no podían recibir grano hasta que se hubieran cumplido unas cuotas inalcanzables y el hambre en la Unión Soviética se hizo generalizada. Entre 1932 y 1933, millones murieron a causa de una hambruna provocada por esta política, conocida como Holodomor. Los estudiosos aún debaten sobre si esta hambruna puede o no ser considerada como genocidio, pero para el parlamento ucraniano y para más de una docena de países lo fue. Los tiempos de industrialización y Holodomor también coincidieron con el asalto soviético a líderes de la política y cultura nacional, a menudo acusados de “desviaciones nacionalistas”. Dos olas de represión política estalinista y la persecución en la Unión Soviética (1929-1934 y 1936–1938) dieron lugar a la matanza de alrededor de 681.692 personas; esto incluye cuatro quintas partes de la élite cultural ucraniana y tres cuartas partes de los oficiales de alto mando de todo el ejército rojo.

Soldados soviéticos preparando sus armas para cruzar el Dniéper (el letrero dice “¡Dame Kiev!”) durante la batalla del Dniéper en 1943

Tras la invasión de Polonia en septiembre de 1939, las tropas alemanas y soviéticas se dividieron el territorio polaco. Por lo tanto, Halych y Volinia con su población ucraniana volvieron a unirse con el resto de Ucrania. La unificación del país, alcanzada por primera vez en su historia, fue un acontecimiento decisivo en la historia de la nación. Después de que Francia se rindiera ante Alemania, Rumania había cedido Besarabia y el norte de Bucovina a las demandas de los soviéticos. La RSS de Ucrania había incorporado los distritos del norte y sur de Besarabia, el norte de Bucovina y la región de Hertsa. Sin embargo, cedió la parte occidental de la República Autónoma Socialista Soviética de Moldavia a la recién creada República Socialista Soviética de Moldavia. Todas estas ganancias territoriales fueron reconocidas internacionalmente por los tratados de paz de París de 1947. El ejército alemán invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, iniciando con ello cuatro años de incesante guerra. Las fuerzas del Eje inicialmente avanzaron contra los esfuerzos desesperados pero infructuosos del Ejército Rojo. En el sitio de Kiev, la ciudad fue aclamada como una “Ciudad Heroica”, por la resistencia que ofrecieron tanto el ejército rojo como la población local. Más de 600.000 soldados soviéticos, una cuarta parte del frente occidental murieron o fueron tomados como prisioneros. Aunque la gran mayoría de los ucranianos lucharon junto con el ejército rojo y los partisanos, algunos elementos del Partido Nacionalista Ucraniano crearon una organización anti-soviética en Halych, el Ejército Insurgente Ucraniano en el año 1942 que participó al lado de las fuerzas nazis y continuaron luchando contra la Unión Soviética incluso años después de la guerra. Utilizando tácticas de guerra de guerrillas, los insurgentes asesinaron y atemorizaron a quienes percibían como representantes o aliados del estado soviético. En la misma época, otro movimiento nacionalista luchó junto con los nazis, el Ejército de Liberación Ucraniano. En total, el número de ucranianos que lucharon en las filas del ejército soviético se estima de 4,5 millonesa 7 millones. Los guerrilleros partisanos en Ucrania se calculan en número de 47.800, desde el inicio de la ocupación, hasta 500.000 en su apogeo en 1944, con aproximadamente el 50% de ucranianos nativos. Generalmente, las cifras del Ejército Insurgente Ucraniano no son muy confiables, variando desde 15.000 hasta más de 100.000.

Inicialmente, los alemanes fueron recibidos como libertadores por algunos ucranianos occidentales, que se habían unido a la Unión Soviética apenas en 1939. Sin embargo, el brutal régimen alemán en los territorios ocupados finalmente convirtió a sus partidarios en opositores. Los administradores nazis de los territorios soviéticos conquistados hicieron muy poco para aprovechar la disconformidad de la población ucraniana con el régimen estalinista y sus políticas económicas. En su lugar, los nazis conservaron el sistema de granjas colectivas, sistemáticamente llevaron a cabo algunas de las políticas genocidas contra los judíos y comenzaron una despoblación sistemática de Ucrania para prepararla para la colonización alemana. La gran mayoría de los combates en la Segunda Guerra Mundial tuvieron lugar en el frente oriental, y la Alemania Nazi sufrió el 93% de sus bajas aquí. El total de pérdidas infligidas a la población ucraniana durante la guerra se estiman entre cinco y ocho millones, incluyendo más de medio millón de judíos asesinados por el Einsatzgruppen, en ocasiones ayudados por colaboradores locales. De las tropas soviéticas que cayeron ante los nazis, estimadas en 8,7 millones, 1,4 millones eran ucranianos. Hasta la fecha, el Día de la Victoria se celebra como una de las diez fiestas cívicas en Ucrania.

Sergéi Koroliov, líder del programa espacial de la URSS y diseñador de cohetes durante la carrera espacial

La república fue fuertemente dañada por la guerra, y se necesitaron esfuerzos significativos para su recuperación. Se destruyeron más de 700 ciudades y más de 28.000 pueblos y aldeas. La situación fue agravada por una hambruna en los años 1946 y 1947, causadas por la sequía y la ruptura de la infraestructura, la cual tomó decenas de miles de vidas. En 1945 Ucrania fue uno de los miembros fundadores de la Organización de las Naciones Unidas. La primera computadora soviética (MESM) fue construida en el Instituto de Electrotecnología de Kiev y comenzó a funcionar en 1950. Según las estadísticas, hasta el 1 de enero de 1953, de todos los deportados por el régimen soviético, el 20% de ellos eran ucranianos, el segundo grupo étnico con más deportaciones sólo después de los rusos. Aparte de los ucranianos, más de 450.000 alemanes residentes en Ucrania y más de 200.000 tártaros de Crimea fueron víctimas de deportaciones forzadas. Tras la muerte de Stalin en 1953, Nikita Jrushchov se convirtió en el nuevo líder de la Unión Soviética. Jrushchov fue Secretario del Partido Comunista de Ucrania entre 1938 y 1949, por lo que ya estaba familiarizado con la política y tras tomar el liderazgo de toda la Unión, comenzó a estrechar la amistad entre las naciones de Ucrania y Rusia. En 1954, se celebró el 300 aniversario del Tratado de Pereislav, y con motivo de ello, Crimea fue transferida de la RSFS de Rusia a la RSS de Ucrania. En 1950, la república ya había superado plenamente los niveles de industria y producción que tenía antes de la guerra. Durante el plan quinquenal de 1946-1950, casi el 20% del presupuesto de la Unión Soviética fue invertido en Ucrania, un aumento del 5% del plan original. Como resultado, la fuerza de trabajo ucraniana aumentó un 33,2% de 1940 a 1955, mientras que la producción industrial creció 2,2 veces en ese mismo período. La Ucrania soviética pronto se convirtió en líder europeo en la producción industrial. También se convirtió en un importante centro de la industria armamentística y de investigación de alta tecnología. Un papel tan importante como este dio como resultado una gran influencia de la élite local. Además, muchos líderes soviéticos eran originarios de Ucrania, más notablemente Leonid Brézhnev, quien más tarde derrocaría a Jrushchov y se convertiría en el líder soviético desde 1964 a 1982, así como muchos deportistas, científicos y artistas prominentes. El 26 de abril de 1986, el reactor de la Central Nuclear de Chernóbil estalló, provocando el desastre de Chernóbil, el peor accidente de un reactor nuclear en la historia. En el momento del accidente, 7 millones de personas vivían en los territorios contaminados, incluyendo 2,2 millones de ucranianos. Después del accidente, se construyó una nueva ciudad fuera de la zona de exclusión, Slavutich, para albergar y dar apoyo a los empleados de la central nuclear que fue clausurada en el año 2000. Un informe preparado por el Organismo Internacional de Energía Atómica y la OMS atribuyó 56 muertes directas al accidente y se estima que pudieron existir más de 4.000 muertes por el cáncer provocado por la radiación.

Bandera de Ucrania

El 16 de julio de 1990, el nuevo parlamento firmó la Declaración de Soberanía Estatal de Ucrania. La declaración estableció los principios de la libre determinación de la nación ucraniana, su democracia, la independencia política y económica y la prioridad de la ley de Ucrania sobre la ley soviética en el territorio ucraniano. Un mes antes, una declaración similar fue aprobada por el Parlamento de la RSFS de Rusia. Esto comenzó un periodo de enfrentamiento entre el Soviet central y las nuevas autoridades republicanas. En agosto de 1991, una facción conservadora de los líderes comunistas de la Unión Soviética intentó dar un golpe de estado para eliminar a Mijaíl Gorbachov y restaurar el poder del Partido Comunista. Después de que el intento fracasó, el 24 de agosto de 1991, el parlamento ucraniano aprobó la Declaración de Independencia de Ucrania, en la cual se establece al país como un estado independiente y democrático. El 1 de diciembre de 1991 tuvieron lugar un referéndum y las primeras elecciones presidenciales. Ese día, más del 90% de los ucranianos expresaron su apoyo a la Declaración de Independencia y eligieron al presidente del parlamento, Leonid Kravchuk, como el primer presidente del país. El 8 y 21 de diciembre, en las reuniones de Brest y Almatý, los líderes de Bielorrusia, Rusia y Ucrania, formalmente disolvieron la Unión Soviética y formaron la Comunidad de Estados Independientes (CEI)…[1]

La Factoria Historica

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[1] Inicialmente, Ucrania fue vista como una república con favorables condiciones económicas en comparación con las demás regiones de la Unión Soviética. Sin embargo, el país experimentó una desaceleración económica más profunda que las otras ex repúblicas soviéticas. Durante la recesión vivida entre los años 1991 y 1999, Ucrania perdió el 60% de su PIB, y sufrió de tasas de inflación de cinco dígitos. Insatisfechos con las condiciones económicas, así como con el crimen y la corrupción, los ucranianos organizaron protestas y huelgas. La economía ucraniana se estabilizó a finales de la década de 1990. Una nueva moneda, la grivna, se introdujo en 1996. Desde el año 2000, el país ha disfrutado de un desarrollo económico estable con un crecimiento promedio anual de alrededor del 7%. En 1996 se aprobó una nueva constitución, la cual convirtió a Ucrania en una república semipresidencialista y estableció un sistema político estable. Sin embargo, el sucesor de Kravchuk, Leonid Kuchma fue criticado por sus opositores por concentrar gran parte del poder en su oficina, además de corrupción, transferencia de propiedad pública a la iniciativa privada, desaliento de libertad de expresión y fraude electoral. En 2004, el primer Ministro Viktor Yanukovich, fue declarado el ganador de las elecciones presidenciales, que habían sido en gran medida arregladas, como la Suprema Corte de Ucrania dictaminó más adelante. Los resultados provocaron una protesta pública en apoyo del candidato de la oposición, Víktor Yúshchenko, quien quiso impugnar los resultados y condujo la pacífica revolución naranja. La revolución llevó a Viktor Yushchenko y a Yulia Timoshenko al poder, convirtiendo a Viktor Yanukovich en la oposición. Sin embargo, en 2006 Yanukovich se convirtió en primer ministro una vez máshasta que las elecciones al Parlamento Ucraniano de 2007 llevaron a Timoshenko de vuelta al cargo de primer ministro. Recientemente, los conflictos con Rusia sobre el precio del gas natural detuvieron brevemente todos los suministros de gas a Ucrania en 2006 y 2009, lo que condujo a la escasez de gas en otros países europeos. El 25 de febrero de 2010 Viktor Yanukovich vuelve a ser el presidente de Ucrania

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