San Petersburgo

Fue fundada por el zar Pedro el Grande el 16 (27) de mayo de 1703 con el propósito de deslocalizar la capital, y de hecho fue capital de Rusia de 1712 a 1918. Por ello y por su ubicación geográfica le dio el sobrenombre de “La ventana a Europa”. Pedro había vivido y estudiado en los Países Bajos por algún tiempo, por eso decidió bautizar su nueva ciudad con un nombre derivado del holandés “Sint Pietersburg”: Sankt Piterburj; pero pronto se germanizó a Sankt Petersburg. Anteriormente en la misma desembocadura del río Nevá los suecos tenían una fortaleza llamada Nyenschantz (“Nevanlinna” en finés) y un arrabal llamado Nyen. Todo el entorno geográfico de la desembocadura del Nevá estaba ocupado por marismas antes de la construcción de la ciudad. A fines del siglo XVII, Rusia veía estancado su crecimiento económico por no tener salida al mar. El sueño del joven zar, Pedro el Grande, era corregir la situación abriendo una “ventana a Europa”. Dado que no podía hacerlo por el sur, pues el Imperio otomano impedía el acceso al mar Negro, apuntó en dirección contraria, a un territorio de Suecia cercano al Báltico. A fin de materializar sus aspiraciones, en agosto de 1700 declaró la guerra a los suecos, Guerra del Norte, quienes al principio lograron repeler sus ataques. Pero él no se dio por vencido, y en octubre de 1702 los hizo retirarse del Ládoga, el mayor lago de Europa, que está unido por el Nevá al Báltico, del cual dista unos 60 kilómetros. Aunque los suecos se atrincheraron en la fortaleza insular de Nóteburg, situada cerca del punto donde el río sale del lago, Pedro logró tomar aquella plaza militar y le cambió el nombre a Shlissel’burg (ciudad llave)…

San Petersburgo

Posteriormente, una guarnición sueca defendió el fortín de Nienshants, cerca de la desembocadura del Nevá. Rusia la derrotó el 26 de abril de 1703 y asumió el control entero del delta. Sin demora, Pedro comenzó a construir una ciudadela en la cercana isla de Zayachy (de las liebres) para controlar la boca del río. Así, el 16 de mayo de 1703, hace poco más de tres siglos, puso la primera piedra de lo que hoy se conoce como la Fortaleza de Pedro y Pablo. Esta es la fecha aceptada de la fundación de San Petersburgo, llamada así en honor del apóstol Pedro, santo patrón del zar.

File:Flag of St Petersburg (Russia).png

Bandera

La construcción de la ciudad bajo condiciones climáticas adversas produjo una intensa mortalidad entre los trabajadores y requirió un continuo aporte de nuevos obreros. Dado que el poblamiento de la región era escaso, Pedro el Grande utilizó su prerrogativa de zar para atraer forzosamente a siervos trabajadores de todas partes del país. Una cuota anual de 40.000 siervos llegaba a la ciudad equipados con sus herramientas y sus propios suministros de comida. Habitualmente recorrían cientos de kilómetros a pie en filas, escoltados por guardas que, para evitar las deserciones, no dudaban en usar la violencia física. Como consecuencia de su exposición al clima, las deficientes condiciones higiénicas y las enfermedades, la mortalidad durante estos primeros años fue muy elevada, llegando a perecer año tras año hasta el 50% de los trabajadores que llegaban.

San Petersburgo fue, durante muchos años, capital del Imperio ruso.
 
Dado que la construcción de la ciudad comenzó en tiempo de guerra, el primer edificio nuevo de la ciudad fue un fuerte militar que se llamaría Fortaleza de San Pedro y San Pablo y que se levanta aún sobre la isla de Zaiachiy en la ribera derecha del río Nevá. Los diseñadores de la nueva fortaleza eran ingenieros alemanes invitados por el propio Zar, pero la mayor parte de la mano de obra la pusieron los siervos rusos. Así como las labores de drenaje de los alrededores del río y los palacios y otros edificios de piedra de las afueras (…) que era la ciudad más artificial del mundo, diseñada para convertirse en la capital de Rusia. Podríamos hacer una comparación con Brasilia, Brasil, diseñada para un propósito similar pero en otra época y en otro estilo. Otra ciudad con relativo paralelismo es Venecia, en la cual se inspiró también el zar Pedro, que prohibió los puentes permanentes sobre el Nevá para que se asemejase al Gran Canal y fomentó la construcción de canales en las calles siguiendo el patrón de Ámsterdam.
 
 

Arquitectos franceses, alemanes e italianos colaboraron con colegas rusos de gran talento para producir “uno de los núcleos urbanos más espléndidos y armoniosos de Europa”.

Pese a los inconvenientes de su ubicación en el lejano norte, en la misma latitud que hoy ocupa Anchorage (Alaska), el zar siguió adelante con su empresa. Trajo la madera de la región del Ládoga y de Nóvgorod. Las piedras para las edificaciones las obtuvo de diversos modos. Uno de ellos fue estipular que todo ruso que introdujera productos comerciales en la localidad aportara unas cuantas a modo de cuota. Además, prohibió hacer viviendas de este material, primero en Moscú y luego en el resto de su imperio, lo que indujo a los albañiles desempleados a mudarse a la nueva población. Según la Bol’shaya Sovyetskaya Entsiklopedia (La gran enciclopedia soviética), los trabajos marcharon “a un ritmo vertiginoso para la época”. No tardaron en aparecer canales de drenaje, pilotes, calles, casas, iglesias, hospitales y oficinas del gobierno. El mismo año de la fundación se iniciaron las obras de un astillero, conocido como el Almirantazgo, que llegaría a ser el cuartel general de la armada rusa.

 

Fortaleza de San Pedro y San Pablo.

En 1710 se comenzó el Palacio de Verano, residencia estival de los zares. En 1712, la capitalidad pasó de Moscú a San Petersburgo, y con ella muchas dependencias oficiales. El primer palacio de piedra, construido en 1714 y aún en pie, tenía por ocupante a Aleksandr Ménšikov, primer gobernador de la zona. Aquel mismo año se colocaron en la Fortaleza de Pedro y Pablo los cimientos de la catedral de igual nombre, cuya imponente aguja dorada se distingue en la silueta urbana. También se erigió a orillas del Nevá el Palacio de Invierno, que fue reedificado en diversas ocasiones. Más tarde se levantó en su lugar el actual, que cuenta con unas mil cien habitaciones y que hoy forma parte de un céntrico museo estatal, el famosísimo Ermitage. En su primer decenio, San Petersburgo registró un asombroso crecimiento, al grado de estimarse en 34.500 el número de edificios existentes en 1714. Siguieron añadiéndose palacios e inmensas construcciones, muchas de las cuales evidencian el gran influjo de la religión en la historia de Rusia. Entre ellas figura la catedral de Kazán, con su columnata frontal en semicírculo. Su imponente presencia contribuye a que la arteria más famosa de la ciudad, la Névskij Prospekt, sea considerada una de las más grandiosas avenidas del mundo.

File:Saint Petersburg 30.36553E 59.94613N.jpg

Imagen satelital de San Petersburgo

De fecha posterior es la catedral de san Isaac, edificada sobre 24.000 pilotes hundidos en suelo pantanoso y que ostenta una enorme cúpula revestida de 100 kilos de oro puro. La arquitectura también avanzó a pasos agigantados en el extrarradio. Así, en 1714 se empezó a edificar una residencia para el zar, el Gran Palacio, en Petergof, hoy Petrodvoriets. Al mismo tiempo, en la cercana localidad de Tsárskoie Seló, hoy Pushkin, se construía el suntuoso Palacio de Catalina, la esposa de Pedro el Grande. En la segunda mitad del siglo XVIII vieron la luz otras dos lujosas mansiones en las afueras: Pávlovsk y Gátchina. Realzaban la belleza de la nueva capital los centenares de puentes que cruzaban los brazos fluviales y los múltiples canales, los cuales le han ganado el apelativo de “Venecia del norte”. Arquitectos franceses, alemanes e italianos colaboraron con colegas rusos de gran talento para producir “uno de los núcleos urbanos más espléndidos y armoniosos de Europa” (The Encyclopædia Britannica). La abolición de la servidumbre en 1861 por parte del Zar Alejandro II de Rusia provocó una fuerte corriente de inmigrantes pobres provenientes de todas las partes del país. La mano de obra barata permitió un intenso incremento de la industria en la segunda mitad del siglo XIX y San Petersburgo se convirtió en uno de los ejes industriales más grandes de Europa. En consecuencia, surgieron a su vez los movimientos obreros radicales.

 

La Revolución rusa de 1917 comenzó en San Petersburgo cuando los bolcheviques tomaron el Palacio de Invierno.

La revolución de 1905 tras la derrota en la guerra ruso-japonesa comenzó en San Petersburgo y se extendió rápidamente por otras provincias. Como consecuencia el Zar Nicolás II autorizó la creación del primer parlamento ruso o Duma. Durante la Primera Guerra Mundial, se decidió que San Petersburgo era un nombre demasiado germánico para la ciudad y se le cambió por el de Petrogrado el 31 de agosto de 1914. En 1917 San Petersburgo vio los primeros movimientos de la Revolución rusa. En primer lugar se destituyó al zar Nicolás II de su cargo y se colocó en la ciudad un gobierno provisional. En octubre una segunda fase de la revolución hizo que el poder pasase a los Soviets y fue formado el primer gobierno soviético de bolcheviques y socialistas revolucionarios (SR) de izquierda. El líder bolchevique Lenin decidió trasladar la sede del gobierno de San Petersburgo a Moscú, por estar más alejada de los frentes de la Guerra Mundial y de los núcleos antirrevolucionarios. Moscú se convirtió en capital desde entonces hasta el día de hoy. En 1924, tras la muerte de Lenin, San Petersburgo tomó el nombre de “Leningrado” en su honor.

File:Panorama of Saint Petersburg from Palace Bridge.jpg

La pérdida de la capitalidad trajo un descenso poblacional a la ciudad, que se redujo a un tercio de lo que era en 1915. Durante la Segunda Guerra Mundial, Leningrado fue sitiada por las fuerzas armadas de la Alemania Nazi (Wehrmacht) desde el 8 de septiembre de 1941 hasta el 27 de enero de 1944, un total de 29 meses. Por orden de Adolf Hitler, la ciudad era constantemente bombardeada y sistemáticamente privada de sus suministros. Se calcula que este asedio produjo la muerte de más de 1.500.000 de personas, de las cuales cerca de 1.000.000 eran civiles. El 1 de mayo de 1945, oficialmente el 8 de mayo de 1965, le fue otorgado a la ciudad el título de Ciudad Heroica. Tras la guerra la ciudad sufrió la época de las purgas de los dirigentes soviéticos. Antes del colapso de la Unión Soviética el 12 de junio de 1991, el 54% de la población decidió restaurar el antiguo nombre de la ciudad, los de 39 calles emblemáticas y los de seis puentes. Tres meses después también se recuperó el escudo concedido a la ciudad por la emperatriz Catalina la Grande en 1780…[1]

La Factoria Historica

________________
 

[1] San Petersburgo es un centro industrial (industria química, textil y construcciones mecánicas) y de mercado, especializado en el comercio de petróleo y gas, astilleros, industria aeroespacial, electrónica y radio, software y ordenadores, construcción de maquinaria, maquinaria pesada y transporte, incluyendo tanques y otro tipo de equipamiento militar. También ha sido el hogar de Lessner, uno de los fabricantes rusos pioneros de automóviles (junto con Russo-Baltic). Lessner sobrevivió hasta 1910.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s