Historia de la Tierra Media

La historia de la Tierra Media se divide en tres períodos: Edades de las Lámparas, Edades de los Árboles y Edades del Sol. Las Edades de las Lámparas comienzan apenas los Valar terminan sus labores para formar Arda. Los Valar crearon dos lámparas para iluminar el mundo, Illuin y Ormal, y el Vala Aulë hizo dos grandes torres, una en el extremo norte y otra en el sur, para soportar las lámparas. Los Valar vivían en el medio, en la isla de Almaren. La destrucción de las lámparas por parte de Melkor marca el fin de las Edades de las Lámparas. Entonces Yavanna Dos Árboles llamados Telperion y Laurelin en la tierra de Aman. Los Árboles iluminaban Aman, dejando al resto de Arda en la oscuridad, iluminada solamente por las estrellas. Al inicio de la Primera Edad de los Árboles, los elfos despertaron junto al lago Cuiviénen en el oriente de Endor, y los Valar los conocieron pronto. Muchos elfos fueron convencidos de realizar la Gran Marcha de los elfos al occidente a Aman, pero no todos terminaron este viaje debido a la Separación de los elfos. Los Valar apresaron a Melkor pero él aparentó arrepentirse y fue puesto en libertad condicional. Sembró entonces discordia entre los Elfos y fomentó la rivalidad entre los príncipes Elfos Fëanor y Fingolfin. Entonces mató a su padre, el rey Finwë y robó los Silmarils, tres gemas creadas por Fëanor que contenían la luz de los Dos Árboles, de su lugar, y destruyó a los Árboles mismos.

Historia de la Tierra Media

Fëanor convenció a la mayoría de su pueblo, los Noldor, de abandonar Aman y perseguir a Melkor a Beleriand, maldiciéndolo con el nombre Morgoth. Fëanor guio al primero de dos grupos de Noldor. El grupo más grande lo guiaba Fingolfin. Los Noldor se detuvieron en la ciudad-puerto de los Teleri, Alqualondë, pero los Teleri se negaron a darles barcos para llegar a la Tierra Media. La Primera Matanza de Elfos contra Elfos sucedió entonces, Fëanor y muchos de sus seguidores atacaron a los Teleri y robaron sus barcos. Las huestes de Fëanor zarparon en los barcos robados, dejando a Fingolfin atrás para cruzar hacia la Tierra Media por la mortal tierra de hielo del Helcaraxë en el lejano norte. Poco después, Fëanor fue muerto, pero la mayoría de sus hijos sobrevivieron y fundaron reinos, así como Fingolfin y sus herederos.

Las Edades del Sol comienzan cuando los Valar hacen al Sol y los levantan sobre el mundo, Imbar. Luego de varias batallas, una larga paz duró por cuatrocientos años, durante los cuales los primeros Hombres entraron a Beleriand cruzando las Montañas Azules. Cuando Morgoth salió del asedio, uno por uno los reinos élficos fueron cayendo, incluso la ciudad escondida de Gondolin. El único éxito considerable de los Elfos y Hombres sucedió cuando Beren de los Edain y Lúthien, hija de Thingol y Melian, robaron un Silmaril de la corona de Morgoth. Después, Beren y Lúthien murieron, y fueron devueltos a la vida por los Valar, bajo el acuerdo de que Lúthien debía volverse mortal y Beren nunca debía volver a ser visto por los Hombres. Thingol discutió con los Enanos de Nogrod y ellos lo mataron, robando el Silmaril. Con la ayuda de los Ents, Beren emboscó a los Enanos y recuperó el Silmaril, que le entregó a Lúthien. Después, Beren y Lúthien murieron de nuevo. El Silmaril le fue entregado a su hijo Dior el medio elfo, que restauró el reino de Doriath. Los hijos de Fëanor exigieron a Dior entregarles el Silmaril, y él se negó. Los Fëanorianos destruyeron Doriath y mataron a Dior en la segunda Matanza de elfos contra elfos, pero la hija menor de Dior, Elwing, escapó con la gema. Tres de los hijos de Fëanor, Celegorm, Curufin y Caranthir, murieron intentando recuperar la gema. Para el final de esta edad, todo lo que quedaba de los Elfos y Hombres libres en Beleriand era el campamento en la boca del río Sirion. Entre ellos estaba Eärendil, que se casó con Elwing. Pero los Fëanorianos volvieron a exigir se les devolviera el Silmaril, y luego de que se les negara, decidieron tomar la gema por la fuerza, conllevando la Tercera Matanza de elfos contra elfos. Eärendil y Elwing llevaron el Silmaril a través del Gran Mar, para pedir perdón y ayuda a los Valar. Los Valar respondieron. Melkor fue capturado, y la mayoría de sus obras fueron destruidas, y él fue exiliado fuera de los confines del mundo a las Puertas de la Noche. Los Silmarils fueron recuperados a un costo terrible, ya que Beleriand misma comenzó a hundirse en el mar. A los restantes hijos de Fëanor, Maedhros y Maglor, se les ordenó regresar a Valinor. Ellos entonces robaron los Silmarils de los victoriosos Valar. Pero, como con Melkor, los Silmarils les quemaron las manos y entonces se dieron cuenta de que ya no estaban destinados a poseerlos y que su juramento era en vano. Cada uno encontró su propio destino: Maedhros se lanzó con el Silmaril a una fosa de fuego, y Maglor lanzó el Silmaril al mar. Así, los tres Silmarils terminaron en el cielo con Eärendil, en la tierra, y en el mar, respectivamente.

De esta forma comienza la Segunda Edad del Sol. A los Edain se les regaló la isla de Númenor, hacia el oeste en el mar Belegaer como nuevo hogar, mientras que muchos Elfos fueron bienvenidos en el Oeste. Los Númenóreanos se volvieron grandes marineros, pero también se volvieron celosos de los Elfos por su inmortalidad. Pero luego de muchos siglos, Sauron, el sirviente mayor de Morgoth, comenzó a organizar criaturas malignas en las tierras orientales. Convenció a los herreros élficos de Eregion a crear los Anillos de Poder, y secretamente el forjó el Anillo Único para controlar a los demás anillos. Pero los Elfos se percataron del plan de Sauron y tan pronto como él se puso el Anillo Único en su mano, ellos se quitaron los suyos antes de que él pudiera dominar sus voluntades. El último rey Númenóreano Ar-Pharazôn, con la fuerza de su armada, humilló al mismo Sauron y lo llevó a Númenor como prisionero. Pero con la ayuda del Anillo Único, Sauron engañó a Ar-Pharazôn y lo convenció de invadir Aman, prometiéndole la inmortalidad para todos los que pusieran pie en las Tierras Inmortales. Amandil, líder de aquellos Fieles a los Valar, intentó navegar al oeste para buscar su ayuda. Su hijo Elendil y sus nietos Isildur y Anárion se prepararon para huir a la Tierra Media. Cuando las fuerzas del Rey llegaron a Aman, los Valar pidieron a Ilúvatar intervenir. El mundo fue cambiado, y Aman fue retirado de Imbar. Desde entonces, los Hombres no pueden encontrar Aman, pero los Elfos que busquen pasar en barcos especialmente fabricados recibieron la gracia de usar el Camino Recto, que lleva de los mares de la Tierra Media a los mares de Aman. Númenor fue destruida, y con ella el cuerpo de Sauron, pero su espíritu perduró y huyó de regreso a la Tierra Media. Elendil y sus hijos escaparon a Endor y fundaron los reinos de Gondor y Arnor. Sauron volvió a levantarse pronto, pero los Elfos se aliaron con los Hombres para formar la Última Alianza y lo vencieron. Su Anillo Único fue tomado por Isildur, pero no destruido. La Tercera Edad del Sol vio como se alzaban en poder los reinos de Arnor y Gondor, y su decadencia. Para la época de El Señor de los Anillos, Sauron había recuperado gran parte de su antigua fuerza, y estaba buscando el Anillo Único. Descubrió que estaba en posesión de un Hobbit y envió a sus Espectros del Anillo para recuperarlo. El portardor del Anillo, Frodo Bolsón, viajó a Rivendel, donde se decidió que el Anillo debía ser destruido por el único medio posible: lanzándolo en los fuegos del Monte del Destino. Frodo salió en esa misión con ocho compañeros, la Comunidad del Anillo. En el último momento Frodo falló, pero con la intervención de la criatura Gollum, cuya vida había sido resguardada por la piedad de Frodo y Bilbo Bolsón, el Anillo terminó siendo destruido. Frodo y su compañero Samsagaz Gamyi fueron tenidos entonces por héroes. Sauron quedó destruido para siempre y su espíritu se disipó.

El fin de la Tercera Edad marca el fin del dominio de los Elfos y el comienzo del dominio de los Hombres. Conforme la Cuarta Edad comienza, muchos Elfos que aún vivía en la Tierra media salieron para Valinor, para nunca regresar; aquellos que se quedaron se “desvanecerían” y disminuirían. Los Enanos eventualmente disminuyeron también. Los Enanos también terminaron regresando en grandes números y se restablecieron en Moria. La paz fue restaurada entre Gondor y las tierras al sur y al este. Eventualmente, las historias de las primeras Edades se convirtieron en leyendas, y la verdad detrás de ellas quedó olvidada… [1]

Enlace directo: John Ronald Reuel Tolkien, El Señor de los Anillos

La Factoria Historica


[1] Garth, John (30 de diciembre de 2003) (en inglés). Tolkien and the Great War: The Threshold of Middle-earth. Londres: HarperCollins. ISBN 0-00-711952-6; Grotta, Daniel (enero de 1982). J. R. R. Tolkien: el arquitecto de la Tierra Media. trad. Soledad Silió. Barcelona: Planeta. ISBN 978-84-320-3615-6; Carpenter, Humphrey (junio de 1993). Las cartas de J. R. R. Tolkien. col. Christopher Tolkien, trad. Rubén Masera. Barcelona: Minotauro. ISBN 978-84-450-7121-2; Tolkien, Priscilla; Tolkien, John (3 de enero de 1992) (en inglés). The Tolkien Family Album. Houghton Mifflin. pp. 96. ISBN 978-0395599389; Carpenter, Humphrey (abril de 1990). J. R. R. Tolkien, una biografía. trad. Carlos Peralta. Barcelona: Minotauro. ISBN 978-84-450-7157-1.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s