Origen del movimiento ecologista

El movimiento ecologista tiene tres raíces principales: conservación y regeneración de los recursos naturales, preservación de la vida silvestre y el movimiento para reducir la contaminación y mejorar la vida urbana. El movimiento ecologista se expresó de forma más apasionada en la cúspide de la era industrial: cerca del tercer cuarto del siglo XX. Los clásicos ecologistas modernos empezaron en ese período con el trabajo de Rachel Carson que proveyó el primer toque de atención sobre la muerte del planeta debido a la actividad humana. Durante los años 50, 60 y 70, ocurrieron varios eventos que avivaron la conciencia medioambiental del daño al entorno causado por el hombre. En 1954, los 23 miembros de la tripulación del buque pesquero Daigo Fukuryū Maru fueron expuestos a un escape radioactivo de una prueba de bomba de hidrógeno en el atolón Bikini. En 1969 hubo un vertido en una excavación petrolífera en el Canal de Santa Bárbara de California. Otros hechos importantes fueron la protesta de Barry Commoner contra los ensayos nucleares, el libro Silent Spring (Primavera silenciosa) de Rachel Carson así como The Population Bomb (La bomba demográfica) de Paul R. Ehrlich. Estos libros aumentaron la inquietud e interés sobre el medio ambiente…

Origen del movimiento ecologista

El movimiento ecologista inicial se centraba fuertemente en la reducción de la contaminación y en la protección de las reservas de recursos naturales tales como agua y aire. Las presiones de desarrollo en rápida expansión también acuciaron considerables esfuerzos para preservar territorios únicos y hábitats de vida silvestre, para proteger las especies en peligro de extinción antes de que desapareciesen. En los Estados Unidos, durante la década de 1970 se aprobaron leyes como el Clean Water Act, Clean Air Act, Endangered Species Act y National Environmental Policy Act (Decreto Ley de Agua Limpia, Decreto Ley de Aire Limpio, Decreto Ley de Especie en Peligro de Extinción, y Decreto Ley de Política Medioambiental Nacional, respectivamente), las cuales han sido los cimientos para los estándares medioambientales.

Gracias al movimiento ecologista, la conciencia pública y las ciencias del medioambiente han mejorado en los últimos años. Las preocupaciones medioambientales se han ampliado, incluyendo conceptos como la sostenibilidad, el agujero en la capa de ozono, el cambio climático, la lluvia ácida, y la contaminación genética. La mayoría de los ecologistas tienen objetivos similares, aunque pueden no estar de acuerdo en los detalles como el énfasis, las prioridades o el comportamiento individual. Los movimientos ecologistas a menudo interaccionan o están ligados con otros movimientos sociales con puntos de vista morales parecidos, como el movimiento pacifista, los derechos humanos o los derechos de los animales; contra las armas nucleares o la energía nuclear, las enfermedades endémicas, la pobreza, el hambre, etc. Los ecologistas, desde sus inicios, se vieron atravesados por las diferentes ideologías que existían en el ámbito de las sociedades. Los movimientos vinculados con la concepción tradicional liberal no hacían hincapié en la gestión del capitalismo en la relación en la distribución de los recursos. Los movimientos socialistas seguían la ideología del desarrollo económico vigente. Sin embargo, parte de estos comenzaron a tener en cuenta que los recursos son limitados. De ahí, que naciera la convergencia entre el socialismo tradicional y el ecologismo, y diese lugar al ecosocialismo. Este movimiento trata la distribución de los recursos, qué posibilidades de gestión hay de estos a través del modelo que hoy tenemos, los límites de los recursos y la distribución de los riesgos. Al igual que el socialismo se va fragmentando, el feminismo también. Pues se comienzan a atender las diferencias entre los países de la periferia y los del centro, y surge en la periferia el ecofeminismo, que ha subrayado, entre otras muchas cosas, que las mujeres suelen ser en la gran mayoría de los países una de las partes más perjudicadas en los casos de injusticias y desastres medioambientales. Así bien, en la década de los 70 ante la crisis petrolífera se acrecientan los problemas de contaminación medioambiental, la masificación urbana y una serie de catástrofes dan lugar a la puesta en marcha de un proceso de conciencia del ecologismo y surgimiento de numerosas plataformas, organizaciones y movimientos de tipo ecologistas en todo el mundo para tratar de encontrar y fomentar un respeto por el medio ambiente. El eco del movimiento ecologista comienza a alcanzar una resonancia internacional, rebasando los límites de los [àctivismo|grupos activistas]] para comenzar a instalarse en la conciencia de la opinión pública, especialmente en los países industrialmente avanzados, donde la degradación del medio ambiente comienza a deteriorar los niveles de calidad de vida. Los primeros grupos que aparecen son diversos y se caracterizan por presentar diferentes tendencias: conservacionistas, institucionales y radicales.

En esta década se destaca la aparición de organizaciones de carácter institucional como las ONG ecologistas y los partidos políticos verdes, movimientos de izquierdas interesados en resolver los problemas medioambientales que surgen a partir de los años 70 y 80. Se observan dos importantes agrupaciones como Greenpeace, una asociación que se forma de manera espontánea por un grupo de activistas antinucleares canadienses en 1971. Es una organización no gubernamental, que no depende política ni económicamente del Estado, cuyo objetivo es defender y proteger el medio ambiente realizando campañas de conciencia, protección medioambiental o actos directos de intento de boicot de empresas o instituciones que tratan de perjudicar al medio ambiente. Otra organización que nace por entonces es WWF/Adena, en 1968, como consecuencia de una actuación militante a favor de la protección de los espacios naturales. Una organización de carácter radical fue Frente de Liberación Animal (FLA), que surge de manera clandestina a principio de los 70 y se caracteriza por el empleo de la acción directa y de la violencia como método de lucha…[1]

La Factoria Historica


[1] Beman, J. (2010). “Energy economics in ecosystems”. Nature Education Knowledge 1 (8): 22; Bryant, P. J.. Biodiversity and Conservation. A Hypertext Book.; Cleland, E. E. (2011). “Biodiversity and Ecosystem Stability”. Nature Education Knowledge 2 (1): 2; Costanza, R.; Cumberland, J. H.; Daily, H.; Goodland, R.; Norgaard, R. B. (2007). An Introduction to; Ecological Economics (e-book).. St. Lucie Press and International Society for Ecological Economics; “Ecosystem Services: A Primer.”. Ecological Society of America. 2000; Farabee, M. J.. The Online Biology Book.. Avondale, Arizona: Estrella Mountain Community College.; Forseth, I. (2010). “Terrestrial Biomes”. Nature Education Knowledge 1 (8): 12; Henkel, T. P. (2010). “Coral reefs”. Nature Education Knowledge 1 (11): 5; McCabe, D. J. (2010). “Rivers and streams: Life in flowing water”. Nature Education Knowledge 1 (12): 4; Odum, H. (1973). “Energy, ecology, and economics” (PDF). Ambio 2 (6): 220–227; Stevens, A. (2010). “Earth’s varying climate”. Nature Education Knowledge 1 (8): 45; Stevens, A. (2010). “Predation, herbivory, and parasitism”. Nature Education Knowledge 1 (8): 38.

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