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El programa espacial soviético lanzó el primer satélite artificial del mundo llamado Sputnik 1 el 4 de octubre de 1957, cuando eso ocurrió, el Congreso de los Estados Unidos lo percibió como una amenaza a la seguridad y el Presidente Eisenhower y sus consejeros, tras varios meses de debate, tomaron el acuerdo de fundar una nueva agencia federal que dirigiera toda la actividad espacial no militar. El 29 de julio de 1958 Eisenhower firmó el Acta de fundación de la NASA, la cual empezó a funcionar el 6 de octubre de 1958 con cuatro laboratorios y unos 8000 empleados. La intención de los primeros programas era poner una nave tripulada en órbita y ello se realizó bajo la presión de la competencia entre los Estados Unidos y la Unión Soviética en la denominada carrera espacial que se produjo durante la Guerra Fría. El Programa Mercury comenzó en 1958 con el objetivo de descubrir si el hombre podía sobrevivir en el espacio exterior. El 5 de mayo de 1961 Alan B. Shephard fue el primer astronauta estadounidense al pilotar la nave Freedom 7 en un vuelo suborbital de 15 minutos. John Glenn se convirtió el 20 de febrero de 1962 en el primer estadounidense en orbitar la Tierra, durante un vuelo de 5 horas con la nave Friendship 7, que dio tres vueltas a la Tierra

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El 25 de mayo de 1961 el Presidente John F. Kennedy anunció que Estados Unidos debía comprometerse a “aterrizar a un hombre en la Luna y devolverlo sano y salvo a la Tierra antes del final de la década“, para lo cual se creó el Programa Apolo. El Programa Gemini fue concebido para probar las técnicas necesarias para el Programa Apolo, cuyas misiones eran mucho más complejas. El programa comenzó con el Gemini 3 el 21 de marzo de 1965 y acabó con el Gemini 12 el 11 de noviembre de 1966. Edward White, quien posteriormente murió en el accidente del Apolo 1, hizo con el Gemini 4 el 3 de junio de 1965 la primera caminata espacial de un estadounidense. El 15 de diciembre de 1965 los Gemini 6 y 7, tripulados por dos astronautas cada uno, hicieron su primera cita espacial aproximando las naves hasta 1,8 m. El vuelo del Gemini 7 tuvo una duración de dos semanas, tiempo que se estimó necesario para las misiones Apolo. El 16 de marzo de 1966 la nave Gemini 8, tripulada por David Scott y Neil Armstrong, que luego sería el primer hombre en pisar la Luna, atracaron su nave a un cohete Agena preparando la maniobra de atraque entre el módulo lunar y la nave Apolo.

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Durante los ocho años de misiones preliminares la NASA tuvo la primera pérdida de astronautas. El Apolo 1 se incendió en la rampa de lanzamiento durante un ensayo y sus tres astronautas murieron. La NASA, tras este accidente, lanzó un programa de premios para mejorar la seguridad de las misiones, el Premio Snoopy. El Programa Apolo logró su meta con el Apolo 11, que alunizó con Neil Armstrong y Edwin E. Aldrin en la superficie de la Luna el 20 de julio de 1969 y los devolvió a la Tierra el 24 de julio. Las primeras palabras de Armstrong al poner el pie sobre la Luna fueron, traducidas del inglés: «Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad» aunque quiso decir “un hombre”, para hacer la contraposición individuo-humanidad, quizá por la emoción del instante histórico, se equivocó, lo que no deja de ser bastante humano. Diez hombres más formarían la lista de astronautas en pisar la Luna cuando finalizó el programa anticipadamente con el Apolo 17 en diciembre de 1972, cuyo resultado fue además de la recogida de muestras de regolito la instalación de equipos de estudio superficiales ALSEP. La NASA había ganado la carrera espacial y, en cierto sentido, esto la dejó sin objetivos al disminuir la atención pública capaz de garantizar los grandes presupuestos del Congreso. Ni la casi trágica misión del Apolo 13, donde la explosión de un tanque de oxígeno casi costó la vida a los tres astronautas y les obligó a renunciar a pisar la Luna, pudo volver a atraer la atención. Las misiones posteriores al Apolo 17, estaban planificadas varias misiones más, hasta el Apolo 20, fueron suspendidas. Los recortes del presupuesto, debidos en parte a la Guerra de Vietnam, provocaron el fin del programa. Los tres Saturno V no utilizados se usaron para el desarrollo del primer laboratorio estadounidense en órbita, el Skylab, y las ideas fueron en la línea de desarrollar un vehículo espacial reutilizable como el transbordador espacial. Poco conocido es el proyecto AAP (Apollo Applications Program), que debía ser el sustituto de las misiones Apolo, o el LASS, destinado a establecer una base habitada en la superficie del satélite.

Aunque la inmensa mayoría del presupuesto de NASA se ha gastado en los vuelos tripulados, han habido muchas misiones no tripuladas promovidas por la agencia espacial. En 1962 el Mariner 2 fue la primera nave espacial en hacer un sobrevuelo cercano a otro planeta, en este caso Venus. Los programas Ranger, Surveyor y Lunar Orbiter eran esenciales para evaluar las condiciones lunares antes de intentar el vuelo tripulado del programa Apolo. Posteriormente, las dos sondas Viking que aterrizaron en la superficie de Marte enviaron a la Tierra las primeras imágenes de la superficie del planeta. Quizá las misiones no tripuladas más impresionantes fueron los programas Pioneer 10, Pioneer 11, Voyager 1 y Voyager 2, misiones que visitaron Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno y enviaron impresionantes imágenes en color de todos ellos y la mayoría de sus satélites. El desarrollo ya logrado por las dos potencias espaciales tenía que producir un acercamiento entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Por lo tanto, el 17 de julio de 1975 un Apolo, encontrando un nuevo uso después de la cancelación del Apolo 18, se acopló a un Soyuz soviético en la misión Apolo-Soyuz para la que hubo que diseñar un módulo intermedio y acercar la tecnología de las dos naciones. Aunque la Guerra Fría duraría más años, este fue un punto crítico en la historia de NASA y el principio de la colaboración internacional en la exploración espacial. Después vinieron los vuelos del transbordador a la estación rusa Mir, vuelos de estadounidense en la Soyuz y de rusos en el transbordador y la colaboración de ambas naciones y otras más en la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS).

El Transbordador espacial se convirtió en el programa espacial favorito de la NASA a finales de los años setenta y los años ochenta. Planeados tanto los dos cohetes lanzadores como el transbordador como reutilizables, se construyeron cuatro transbordadores. El primero en ser lanzado fue el Columbia el 12 de abril de 1981. Pero los vuelos del transbordador eran mucho más costosos de lo que inicialmente estaba proyectado y, después de que el desastre del Challenger en 1986 resaltó los riesgos de los vuelos espaciales, el público recuperó el interés perdido en las misiones espaciales. No obstante, el transbordador se ha usado para poner en órbita proyectos de mucha importancia como el Telescopio Espacial Hubble (HST). El HST se creó con un presupuesto relativamente pequeño de 2000 millones de dólares, pero ha continuado funcionando desde 1990 y ha maravillado a los científicos y al público. Algunas de las imágenes han sido legendarias, como las del denominado Campo Profundo del Hubble. El HST es un proyecto conjunto entre la ESA y la NASA, y su éxito ha ayudado en la mayor colaboración entre las agencias. En 1995 la cooperación ruso-estadounidense se lograría de nuevo cuando comenzaron las misiones de acoplamiento entre el transbordador y la estación espacial Mir, en ese momento la única estación espacial completa. Esta cooperación continúa al día de hoy entre Rusia y Estados Unidos, los dos socios más importantes en la construcción de la Estación Espacial Internacional. La fuerza de su cooperación en este proyecto fue más evidente cuando la NASA empezó confiando en los vehículos de lanzamiento rusos para mantener la ISS tras el desastre en 2003 del Columbia que mantuvo en tierra la flota de los transbordadores durante más de un año. Costando más de cien mil millones de dólares, ha sido a veces difícil para la NASA justificar el proyecto ISS. La población estadounidense ha sido históricamente difícil de impresionar con los detalles de experimentos científicos en el espacio. Además, no puede acomodar a tantos científicos como había sido planeado, sobre todo desde que el transbordador espacial estuvo fuera de uso hasta marzo de 2005, deteniendo la construcción de la ISS y limitando su tripulación a una de mantenimiento de dos personas. Durante la mayoría de los años 1990 la NASA se enfrentó con una reducción de los presupuestos anuales por parte del Congreso. Para responder a este reto, el noveno administrador de la NASA, Daniel S. Goldin, inventó misiones baratas bajo el lema más rápido, más bueno, más barato que le permitió a la NASA recortar los costes mientras se emprendía una gran variedad de programas aerospaciales. Ese método fue criticado y llevó en 1999 a las pérdidas de las naves gemelas Climate Orbiter y Mars Polar Lander de exploración de Marte.

Probablemente la misión con más éxito entre el público en los últimos años (1997) ha sido la de la sonda Mars Pathfinder y la Mars Global Surveyor. Los periódicos de todo el mundo llevaron las imágenes del robot Sojourner, desplazándose y explorando la superficie de Marte. Desde 1997 la Mars Global Surveyor estuvo orbitando Marte con gran éxito científico. Desde 2001 el orbitador Mars Odyssey ha estado buscando evidencia de agua en el planeta rojo, en el pasado o en el presente, así como pruebas de actividad volcánica. En 2004 una misión científicamente más ambiciosa llevó a dos robots, Spirit y Opportunity, a analizar las rocas en busca de agua, por lo que aterrizaron en dos zonas de Marte diametralmente opuestas, encontrando vestigios de un antiguo mar o lago salado. El 14 de enero de 2004, diez días después del aterrizaje de Spirit, el Presidente George W. Bush anunció el futuro de la exploración espacial. La humanidad volvería a la Luna en 2020 como paso previo a un viaje tripulado a Marte. El transbordador espacial se retirará de circulación en el año 2011 y será reemplazado en 2014 por el Crew Exploration Vehicle, capaz de atracar en la ISS y dejar la órbita de la Tierra. El futuro del ISS es algo incierto, tras la destrucción del Columbia el 1 de febrero de 2003…[1]

La Factoria Historica


[1] Gamble, Chris; James M. Grimwood (2002-12-31). “10-1 The Last Hurdle” (url). On the Shoulders of Titans: A History of Project Gemini. NASA. ISBN 978-0-16-067157-9. Archived from the original on 2010-02-01. Retrieved July 14, 2009; Gamble, Chris; James M. Grimwood (2002-12-31). “12-5 Two Weeks in a Spacecraft” (url). On the Shoulders of Titans: A History of Project Gemini. NASA. ISBN 978-0-16-067157; Archived from the original on 2010-02-01. Retrieved July 14, 2009; Gamble, Chris; James M. Grimwood (2002-12-31). “13-3 An Alternative Target” (url). On the Shoulders of Titans: A History of Project Gemini. NASA. ISBN 978-0-16-067157-9. Archived from the original on 2010-02-01. Retrieved July 14, 2009; John E. Catchpole (17 June 2008). The International Space Station: Building for the Future. Springer-Praxis. ISBN 978-0387781440; Chaikin, Andrew (1998-03-16). A Man on the Moon. New York: Penguin Books. ISBN 978-0-14-027201-7; Siddiqi, Asif A. (2003). The Soviet Space Race with Apollo. Gainsville: University Press of Florida. pp. 654–656. ISBN 0813026288.

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