Historia de Australia

La historia de Australia comenzó con la llegada de humanos al continente australiano desde el norte hace más de 42.000 años e incluso 68.000, según algunos estudios. A pesar de haber sido vista desde el siglo XVI por marinos portugueses y españoles, quienes por razones estratégicas habían mantenido en secreto su descubrimiento, su historia escrita sólo empezó con los exploradores neerlandeses que la avistaron en el siglo XVII. Ellos, sin embargo, dieron a entender que la tierra austral era inhabitable e inapta para la colonización, dejando así el camino abierto para las posteriores expediciones británicas. La interpretación de la historia australiana es un tema de discusión aún en la actualidad, particularmente en lo que se refiere al trato de los aborígenes australianos por parte de los colonizadores europeos…

Historia de Australia

En lo referente a Australia, se entiende por prehistoria el período que se extiende desde la inmigración de sus primeros habitantes hasta el primer avistamiento europeo confirmado, en 1606, el cual puede incluirse como parte de su historia temprana. Se considera que la prehistoria australiana es algunos miles de años más extensa que en otras partes del mundo debido a que no existen escritos de eventos humanos en el continente anteriores al contacto con los europeos. Recientes estudios han llegado a la conclusión que los primeros europeos que avistaron la isla, fueron los españoles cuando navegaban por el Pacífico. En Australia se han encontrado cascos que pertenecen a soldados españoles del siglo XVI.

La fecha exacta de los primeros asentamientos humanos en Australia es aún tema de debate. Sin embargo, se cree que la tierra austral ha estado habitada por seres humanos desde hace 42.000 años, aunque algunos investigadores afirman que fue hace 48.000 años; en esa época hubo un período de cambio ecológico masivo que se cree fue resultado de acciones humanas. Los primeros australianos eran los ancestros de los aborígenes australianos de la actualidad quienes llegaron a través de puentes de tierra y pasos marítimos estrechos desde el sudeste asiático. Es importante notar que durante la mayor parte de la prehistoria de Australia, esta estuvo unida a Nueva Guinea por lo que por decenas de miles de años ambas poblaciones evolucionaron juntas. Sólo hace entre 14 mil y 7 mil años con el ascenso del nivel del mar ambas masas de tierra quedaron separadas. La mayor parte de estas personas eran cazadores-recolectores con una compleja tradición oral y valores espirituales basados en la adoración de la tierra y en la creencia en el Tiempo de los Sueños. Los isleños del estrecho de Torres, étnicamente melanesios, habitaron desde aquel tiempo las islas del estrecho de Torres y partes del extremo norte de Queensland; poseen prácticas culturales distintas a las de los demás grupos aborígenes australianos. También se sabe que el dingo, el único mamífero domesticado disponible en Australia, fue llevado allí desde el sudeste asiático y es relativamente reciente en la isla, está constatado sólo desde el 1500 a. C. Desde al menos los últimos siglos, Makassar, ciudad indonesia, en la actual isla de Célebes, había venido comerciando con los aborígenes de la costa norte, particularmente con los yolngu de la Tierra de Arnhem. En 1603 el padre Matteo Ricci, un jesuita italiano que pasó largo tiempo en China, hizo un mapa del mundo conocido de la época. En el espacio donde se ubicaría Australia, anotó: Nadie ha estado en esta tierra del sur, por lo tanto no sabemos nada sobre ella. Escribió además en caracteres chinos Tierra del Fuego y Tierra de Loros, con lo cual sugirió que los chinos sabían de o incluso tal vez habían visitado Australia.

Los primeros escritos sobre el descubrimiento de Australia (novísimo mundo), por exploradores europeos datan de comienzos del siglo XVII. Sin embargo parece muy probable que hubo contacto con Australia ya en el siglo XVI, porque aparecen representaciones de la costa septentrional en la cartografía española y portuguesa de la época, además de algunos esbozos en la francesa. Ya con seguridad, en 1601 el portugués Godinho de Heredia tocó en el actual cabo Van Diemen. Luis Váez de Torres, marino portugués al servicio de la corona española, navegó por el estrecho que hoy lleva su nombre, entre Nueva Guinea y la Península del Cabo York, entre el 1 y el 9 de octubre de 1606, con toda probabilidad avistó la costa septentrional australiana. Algunos escritores han argumentado que el novísimo mundo pudo haber sido descubierto por navegantes portugueses en el siglo XVI; recientemente el periodista Peter Trickett escribió en Beyond Capricorn que Cristovão de Mendonça llegó a Botany Bay en 1522, doscientos cincuenta años antes que los ingleses. La tesis del libro se demuestra mediante un fragmento de un mapa costero parcial exacto, escrito en portugués. Otros viajeros europeos como los neerlandeses, franceses e ingleses, supuestamente alcanzaron la tierra recientemente descubierta. A comienzos del siglo XVII los neerlandeses ya habían cartografiado las costas occidentales y septentrionales de su “Nueva Holanda”: En 1616 Dirk Hartog alcanza una isla occidental hoy llamada Dick Hartog; en 1642 Abel Tasman descubre Tasmania, y en 1644 penetra en el golfo de Carpentaria, bautiza como Nueva Holanda a la tierra avistada y cartografía la costa septentrional desde la Península del Cabo York hasta el Cabo Noroeste en Australia Occidental. Sin embargo, aún no se habían hecho intentos de establecimiento. En 1688 el pirata británico William Dampier desembarca en la Bahía Shark; en 1696 Willem de Vlamingh, navegante neerlandés, explora la costa de occidental y nombra Swan al río en cuyo estuario se asienta la actual ciudad de Perth. En 1770, la expedición del Endeavour mandada por James Cook navegó y cartografió la costa oriental y desembarcó por primera vez en el continente en Botany Bay el 29 de abril. Cook tomó rumbo Norte y, antes de marcharse, desembarcó en la isla Possession, en el estrecho de Torres, el 22 de agosto de 1770. Allí reclamó formalmente la costa oriental australiana y la llamó Nueva Gales del Sur. Dado que sus descubrimientos permitieron el primer asentamiento europeo, a veces se le cita como el descubridor, aunque el verdadero ocurrió más de ciento sesenta años antes. Al regresar a Inglaterra, los informes realizados durante la expedición generaron interés sobre el novísimo mundo, al considerarse como una solución para el problema de superpoblación penal británico, agravado por la pérdida de las colonias americanas. Por consiguiente, el 13 de mayo de 1787, partieron de Portsmouth once barcos capitaneados por Ar. Phillip hacia Botany Bay con unas mil quinientas personas a bordo entre marinos y oficiales, además de 772 vacas. La flota llegó a Botany Bay y, como el lugar era inhóspito, se trasladaron a Port Jackson, el actual emplazamiento de Sídney. El capitán se convirtió en el primer gobernador colonial y la fecha del desembarco, el 26 de enero de 1788, es el primer día nacional. Nueva Gales del Sur en el año 1788, Tierra de Van Diemen la actual Tasmania de 1825, Australia Occidental en 1832, Australia Meridional de 1836, Victoria de 1851 y Queensland en 1859. El Territorio del Norte fue fundado en 1863 como parte de la colonia de Australia Meridional. Victoria y Australia Meridional habían sido fundadas como “libres”, es decir, que nunca fueron colonias penales, aunque antes sí habían recibido algunos presos procedentes de Tasmania, nunca del Reino Unido. Australia Occidental también fue fundada libre, pero aceptó luego el transporte debido a la gran escasez de mano de obra que sufría. Nueva Zelanda perteneció a Nueva Gales del Sur hasta 1840, cuando se convirtió en una colonia por sí misma. El transporte de convictos no fue siendo progresivamente abolido en toda Australia hasta entre 1840 y 1864. Desde el 1 de febrero de 1827 hasta el 12 de junio de 1831, el Territorio del Norte estuvo dividido por el paralelo 20º S en Australia Septentrional y Australia Central. De una pequeña porción Nueva Gales del Sur, fue fundado en 1915 el Territorio de Jervis Bay, el cual cubre 6.677 hectáreas solamente; perteneció a Territorio de la Capital Australiana hasta 1989, cuando este último adquirió un gobierno propio, después de lo cual Jervis Bay se convirtió en un territorio separado administrado por el Ministerio de Territorios.

La población nativa, estimada en trescientos cincuenta mil habitantes hacia el asentamiento, se redujo considerablemente en los ciento cincuenta años siguientes, debido a enfermedades infecciosas junto a la desintegración cultural y al reasentamiento al que los obligaron los colonizadores en su avance. La separación de niños aborígenes y sus familias, que algunos historiadores e indígenas argumentan que debería ser considerada genocidio según las normas jurídicas actuales, posiblemente contribuyera al declive demográfico de los habitantes originarios. Estas interpretaciones históricas nacionales constituyen un tema de discusión y son calificadas por algunos como exageradas y fabricadas por razones políticas o ideológicas. El debate surgido sobre este asunto es conocido dentro de Australia como «guerras históricas». Tras la aprobación del referéndum de 1967, el gobierno federal obtuvo el poder para implementar nuevas leyes con respecto a los aborígenes. La posesión tradicional de tierras (native title) no era reconocida hasta que el caso de Mabo contra Queensland (N.º 2) del tribunal supremo modificó la noción de Australia como terra nullius en la época de la ocupación europea. Una fiebre del oro comenzó en Australia a principios de la década de 1850. La rebelión conocida como Eureka Stockade de 1854 fue una expresión temprana del sentimiento nacionalista: la bandera utilizada para representar esta rebelión fue seriamente considerada como una alternativa para la bandera australiana. Las fiebres del oro atrajeron a muchos inmigrantes de Gran Bretaña, Irlanda, Europa, América del Norte y China. Entre 1855 y 1890, las seis colonias obtuvieron individualmente su propio gobierno colonial, administrando la mayoría de sus asuntos internos aun cuando formaban parte del Imperio Británico. Londres mantuvo el control sobre cuestiones principalmente internacionales, como defensa y tráfico marítimo. El oro trajo un período de gran prosperidad, pero seguido por una depresión al finalizar la expansión económica, década de 1890. El 1 de enero de 1901, tras una década de debates y votaciones, se pudo realizar la federación de las colonias, naciendo así la Mancomunidad de Australia como un dominio del Imperio Británico. El Territorio de la Capital Australiana fue fundado en 1911 en un área anteriormente perteneciente a Nueva Gales del Sur con el fin de delimitar la localización exacta de la nueva capital federal propuesta, Canberra, Melbourne fue la capital desde 1901 hasta 1927. El control sobre el Territorio del Norte fue transferido de Australia Meridional a la Mancomunidad en 1911. Australia participó en la Primera Guerra Mundial de manera dispuesta; muchos australianos vieron la participación, y posterior derrota, del Australian and New Zealand Army Corps (ANZAC) en la batalla de Galípoli como el nacimiento de la nación, siendo esta su primera actuación militar de importancia. Por otro lado, la intervención australiana en la campaña del camino de Kokoda, en la Segunda Guerra Mundial, es considerada por muchos como una acción de defensa propia.

El Estatuto de Westminster de 1931 abolió la mayor parte de las conexiones constitucionales entre Australia y el Reino Unido, pero la primera no lo aceptó hasta octubre de 1942. El impacto de la derrota británica tras la caída de Singapur en 1942 y la amenaza de una invasión japonesa causaron que Estados Unidos se convirtiera en el nuevo aliado y protector de la Mancomunidad. Habiendo terminado la Segunda Guerra Mundial, el gobierno australiano instigó un programa masivo para atraer la inmigración europea. Después de haber prevenido por poco la invasión japonesa y sufrido ataques en suelo australiano por primera vez, se creyó que el país debía “poblarse o perecer”. La inmigración atrajo a los tradicionales emigrantes del Reino Unido junto a, por primera vez, un gran número de europeos meridionales y orientales. La creciente economía australiana no se degradó a diferencia de la europea, que había sido devastada por la guerra. En Australia los recién llegados inmigrantes encontraron empleo en programas asistidos por el gobierno, como por ejemplo el Snowy Mountains Scheme. Dos millones de personas llegaron a la pujante nación del sur entre 1948 y 1975. El Partido Liberal, fundado en 1944, dominó la situación en la inmediata postguerra, venciendo su presidente y fundador, Robert Menzies, en 1949 al entonces presidente del Partido Laborista, Ben Chifley, quien ya había ocupado el cargo de Primer Ministro desde 1945 hasta 1949. Menzies supervisó la expansión en la postguerra; él se convertiría en el líder nacional en estar más tiempo en ese cargo. La industria manufacturera, que antes había tenido un papel menor en una economía dominada por la producción primaria, se expandió enormemente. Desde la década de 1970 y la abolición de política de Australia Blanca, la inmigración desde Asia y otras partes del mundo también se ha fomentado; como resultado de ello, la demografía, cultura e imagen nacionales se han transformado radicalmente. Australia firmó Tratado ANZUS en 1951 con Estados Unidos y Nueva Zelanda, y proveyó tropas para la Guerra de Corea y la Emergencia Malaya. Melbourne fue sede de los Juegos Olímpicos de 1956. Pruebas nucleares británico-australianas y lanzamientos de cohetes comenzaron cerca de Woomera, Australia Meridional, aproximadamente en la misma época. La población alcanzó los 10 millones de habitantes en 1959.

Desde 1951, Australia ha sido aliado militar de los Estados Unidos bajo los auspicios del Tratado ANZUS. Los últimos vínculos constitucionales entre el Reino Unido y la Mancomunidad fueron eliminados en 1986 mediante el Acta de Australia, terminando con cualquier rol británico en los estados australianos y aboliendo las apelaciones judiciales al Consejo Privado del Reino Unido. Australia continúa siendo, sin embargo, una monarquía constitucional con Isabel II del Reino Unido como su Reina. En 1999, los votantes rechazaron un movimiento para convertir la nación en una república con una mayoría del 55% de los votos. Los vínculos de Australia con su pasado británico se están atenuando progresivamente. La crisis constitucional de 1974, que derrocó al Primer Ministro Gough Whitlam, conmocionó al país. Durante los últimos 30 años se han fortalecido los vínculos entre Australia y la región asiático-pacífica…[1]

La Factoria Historica


[1] Denoon, Donald, et al. (2000). A History of Australia, New Zealand, and the Pacific. Oxford: Blackwell. ISBN 0-631-17962-3; Hughes, Robert (1986). The Fatal Shore: The Epic of Australia’s Founding. Knopf. ISBN 0-394-50668-5; Davison, Graeme; Hirst, John; Macintyre, Stuart (1999). The Oxford Companion to Australian History. Melbourne, Vic.: Oxford University Press. ISBN 0-19-553597-9; Emily Kngwarreye – Paintings (no editor given) (1996). North Ryde NSW: Craftsman House / G + B Arts International. ISBN 90-5703-681-9; Germaine, Max (1990). Artists & Galleries of Australia. Roseville, Vic.: Craftsman House. ISBN 976-8097-02-7; Johnson, Vivien (2007). Papunya Painting: Out of the Desert. Canberra: National Museum of Australia. ISBN 978-1-876944-58-2; Jupp, James (2001). The Australian people: an encyclopedia of the nation, its people, and their origins. Cambridge University Press. ISBN 0-521-80789-1; Macintyre, Stuart (2000). A Concise History of Australia. Cambridge, U.K.: Cambridge University Press. ISBN 0-521-62359-6; McCulloch, Alan; Susan McCulloch, Emily McCulloch Childs (2006). The new McCulloch’s encyclopedia of Australian art. Fitzroy, VIC: Aus Art Editions in association with The Miegunyah Press. ISBN 0-522-85317-X; Powell JM (1988). An Historical Geography of Modern Australia: The Restive Fringe. Cambridge, U.K.: Cambridge University Press. ISBN 0-521-25619-4; Robinson GM, Loughran RJ, and Tranter PJ (2000) Australia and New Zealand: economy, society and environment. London: Arnold; NY: OUP; 0340720336 paper 0-340720328 hard; Smith, Bernard; Smith, Terry (1991). Australian painting 1788–1990. Melbourne, Vic.: Oxford University Press. ISBN 0-19-554901-; Teo, Hsu-Ming; White, Richard (2003). Cultural history in Australia. University of New South Wales Press. ISBN 0-86840-589-2.

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