Historia de Palestina

Palestina, cuna de civilizaciones y de religiones, encrucijada de caminos, es la Tierra Santa de cristianos, judíos y musulmanes. Históricamente ha sido una región de conflictos religiosos y territoriales que aún perduran de forma muy acusada en el llamado conflicto árabe-israelí. La presencia humana en esta región data de miles años. Se han encontrado restos de una primera migración procedente del norte de África de hace 90.000 años y de la cual probablemente no hay descendientes vivos. Desde hace 40.000 años arribaron poblaciones diferentes que pasaron del África oriental al suroeste de Asia y migraron desde las costas del golfo Pérsico hacia el Medio Oriente…

Historia de Palestina

Durante la Edad de Bronce y hacia el IV milenio a. C. ya había en la región ciudades como Jericó, Gezar, Meguidó y Lajich y áreas densamente pobladas. Se cultivaba el trigo, olivos, chufa, higos y uvas. Se han encontrado abundantes muestras de alfarería, metalurgia y evidencias claras de intensa domesticación de animales y desarrollo de la ganadería. Hacia 2000 a. C. la región fue ocupada por pueblos de lenguas semíticas. Está demostrado el origen común del idioma fenicio, las lenguas cananeas y el idioma hebreo, lo que sugiere que estas lenguas procedían de una corriente de población común, que conquistó la región; los fenicios establecieron sus ciudades y redes comerciales en la costa del mar Mediterráneo, en tanto los cananeos dominaron las ciudades antiguas y fundaron otras. Los hebreos eran pastores y campesinos monoteístas, una parte de los cuales descendía de grupos de lengua semita que habían emigrado a Egipto, donde fueron esclavizados según relata la Biblia, y luego retornaron a Canaán. Algunos historiadores los identifican con los apiru, grupos nómadas marginales que surtían a los cuerpos mercenarios o de esclavos por todo el Creciente fértil. A partir del 1200 a. C. los hebreos comienzan a conquistar las ciudades cananeas y a derrocar a sus reyes, proceso que se culminó hacia el año 1000 a. C. con la toma de Jerusalén.

Por la misma época la costa de esta región fue ocupada por los pelesets, también llamados filisteos, pueblos del mar de cuyo nombre se deriva el de la región. Se establecieron cinco ciudades-estado, entre las cuales estaban Gaza y Ascalón. La convivencia entre pelesets y hebreos se caracterizó por conflictos periódicos por el dominio del país. La región se caracterizó por la diversidad étnica y por ser un lugar de paso entre África y Asia. Durante la mayor parte del tiempo la región perteneció a los distintos imperios que dominaban la zona, como el egipcio, asirio y persa. El reino hebreo de David y Salomón se dividió en los Reino de Israel al norte y Judá al sur. El primero fue destruido por el imperio de Asiria en 721 a. C. y el segundo por Nabucodonosor en 587 a. C., quien estableció la dominación de Babilonia en toda la región y deportó a parte de sus habitantes. Babilonia, fue conquistada por el Imperio persa en 539 a. C. El rey Ciro II el Grande y sus sucesores fomentaron el retorno de los deportados y permitieron autonomía a sus habitantes, estableciéndose las autoridades de los samaritanos en Siquem hoy Nablús y las autoridades judías en Jerusalén. Alejandro Magno conquistó la región en 331 a. C. Durante el llamado período helenístico. Esta región estuvo bajo el dominio de sus sucesores, primero de los lágidas hasta el 197 a. C., y luego de los seléucidas hasta el 142 a. C. Los judíos se rebelaron en repetidas ocasiones, encabezados por los macabeos o hasmoneos, y en algunos momentos consiguieron gobernar parte del país hasta el 63 a. C. En esa fecha Pompeyo ocupó Judea, conquistando Jerusalén al aprovechar las disputas entre saduceos y fariseos, y estableciendo la dominación romana bajo la forma de provincia romana. La derrota de las rebeliones judías en los años 70 y 135 causaron grandes deportaciones de judíos, que dieron inicio a la Diáspora. Asimismo, tras la segunda de estas guerras, en la rebelión de Bar Kojba, Adriano eliminó la provincia romana de Judea, fusionándola con otras regiones en la provincia de Syria Palæstina.

Al dividirse el Imperio romano, Palestina quedó bajo la dominación del Imperio de Oriente hasta el 636, cuando se produjo la conquista árabe de la región. Estuvo sucesivamente bajo el dominio de la dinastía Omeya, el califato Abbasí, los turcos selyúcidas en el 1071. Las Cruzadas fracasaron en establecer el dominio europeo duradero en “Tierra Santa”. La Primera Cruzada logró derrotar a los selyúcidas en 1098, tras lo cual el califato Fatimí ocupó Jerusalén. Los cruzados lograron tomar la ciudad y establecieron allí el Reino de Jerusalén del 15 de julio de 1099 al 2 de octubre de 1187 cuando la ciudad fue reconquistada por el sultán Saladino, que estableció la dinastía de los Ayyubi en Egipto, reemplazada por la dinastía de los Mamelucos, que dominó la región hasta 1516 cuando fueron derrotados por los turcos otomanos dirigidos por Selim I. La región de Palestina fue parte de la Siria Otomana, bajo dominio del Imperio otomano hasta la Primera Guerra Mundial. En 1916, durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña conquistó la región. Al finalizar la guerra en el año 1918, Francia e Inglaterra crearon las actuales fronteras de Siria, Líbano e Irak sobre el territorio que había administrado el Imperio otomano. En la zona que quedó sin asignar, la Sociedad de Naciones creó el Mandato Británico de Palestina, hasta 1948, fecha en que la ONU acordó el reparto del Mandato Británico en dos Estados, uno judío y otro árabe, aproximadamente iguales en extensión. Tras la retirada británica, los judíos proclamaron la independencia del Estado de Israel en mayo de 1948, mientras que los árabes no aceptaron el reparto y declararon la guerra dos días después de la proclamación de la independencia del Estado judío. La guerra árabe-israelí de 1948, la primera de una serie de contiendas, culminó en un armisticio en 1949, que tuvo como consecuencia la ampliación del territorio de Israel y de Transjordania, que se anexionó Cisjordania. Por su parte, Egipto pasó a administrar la Franja de Gaza. La reivindicación explícita de una nación palestina independiente data de principios del siglo XX, con la creación de periódicos6 y sociedades nacionalistas. Cabe destacar que, hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, la reivindicación nacional palestina convivió en conflicto con la tendencia política que reivindicaba a Palestina como la parte sur de la Gran Siria. Esta corriente fue perdiendo su influencia, hasta desaparecer por completo con la fundación de la OLP, en 1964. En 1967, Israel lanzó un ataque contra Egipto, Siria y Jordania, quienes desde hacía un tiempo realizaban movimientos de tropas al otro lado de la frontera con Israel, lo que dio lugar a la Guerra de los Seis Días. El resultado de dicha guerra fue que Israel tomó el control de Cisjordania y Gaza, conquistó los Altos del Golán, la península del Sinaí y se anexionó Jerusalén Este, incluida la Ciudad Vieja. Israel devolvió el Sinaí a Egipto tras los acuerdos de Camp David y se retiró unilateralmente de la Franja de Gaza en el verano de 2005.

A raíz de los Acuerdos de Oslo, en los Territorios Palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania se estableció la Autoridad Nacional Palestina, una administración autónoma palestina reconocida internacionalmente y que tiene el mandato de sentar las bases del futuro Estado palestino. El Gobierno de Israel está construyendo una barrera física9 en pos de la seguridad de sus ciudadanos, cuyo trazado ha sufrido varias denuncias ante el Tribunal Internacional de La Haya; asimismo, el Tribunal Supremo de Israel ha anulado diversas ampliaciones e introducido cambios en su trazado. Un informe de Naciones Unidas estima que dicha barrera redibujaría la línea de armisticio de 1948, la llamada Línea Verde, pudiendo llegar a aislar un 14,5% del territorio Cijordania y alterando así la vida de cientos de miles de palestinos…[1]

La Factoria Historica

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[1] Gudrun Krämer, Historia de Palestina. Desde la conquista otomana hasta la fundación del Estado de Israel, traducción de José Luis Gil Aristu, Siglo XXI, Madrid, 2006. ISBN 978-84-323-1274-8; Free, Joseph P.; Vos, Howard Frederic (1992). Archaeology and Bible History. Zondervan. ISBN 0310479614, 9780310479611.

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