DC Comics

DC Comics surgió de la unión de tres compañías: National Allied Publications, Detective Comics, y All-American Publications. Las dos primeras se fusionaron a finales de los años 1930 para convertirse en National Comics, más tarde conocida como National Periodical Publications, mientras que la tercera compartía parte de las oficinas hasta que fue comprada por la primera en 1945. En esta época “DC” era simplemente un logotipo informal utilizado regularmente en las cubiertas de sus publicaciones…

DC Comics

Action Comics inició las publicaciones de superhéroes en 1938. El éxito fue extraordinario y surgieron historias de personajes como Superman, Batman, Mujer Maravilla e incluso el primer equipo de superhéroes: la Sociedad de la Justicia de América, Justice Society of America. A finales de la década del 40 los superhéroes empezaron a decaer y la compañía intentó centrarse en otros géneros como la ciencia ficción, los westerns, el humor e incluso el cómic romántico. DC se mantenía al margen de algunas de las tendencias más importantes del mercado de cómics de la época: las historias de crimen y horror. Cuando estas historias se convirtieron en impopulares en los 50, DC no tuvo los mismos problemas que otras editoriales que habían explotado estas líneas editoriales. Durante todo este período DC siguió publicando algunos títulos de superhéroes, en particular: Action Comics y Detective Comics, las dos publicaciones regulares de cómics más largas de la historia. Bajo la dirección editorial de Julius Schwartz a finales de los 50 la compañía inició un rebrote de la industria del cómic conocida como la Edad de Plata del Cómic con el retorno de personajes antiguos como Flash en una versión moderna y adaptada a los tiempos modernos. Pronto surgieron títulos como Green Lantern (Linterna Verde), Hawkman (Hombre Halcón), Atom y otros compartiendo un punto de vista cercano a la ciencia ficción. El equipo de superhéroes fue revitalizado en esta ocasión con el nombre de la Liga de la Justicia de América (Justice League of America). Los cómics eran muy populares y DC disfrutaba de una posición prominente en el mercado. Sin embargo, a comienzos de los 60, Marvel Comics, una editorial minoritaria anteriormente, estaba empezando a hacerse con una parte importante del mercado del cómic con un equipo creativo formado por Stan Lee, Jack Kirby o Steve Ditko. DC reaccionó despacio al éxito de Marvel, que se basaba en personajes más complejos, con una mayor continuidad en sus historias. DC comenzó a ganar una reputación de estilo anticuado y simplista. Gracias a artistas que habían salido de Marvel como Steve Ditko o a nuevos autores como Neal Adams, DC se fue aproximando cada vez más a este enfoque más moderno del cómic de superhéroes..

A finales de los 60 muchos de los artistas más veteranos de DC se estaban retirando y muchos estaban solicitando mejoras en sus planes de salud y planes de pensiones. En un movimiento sin precedentes DC despidió a la mayoría del personal de mayor edad sustituyéndoles por artistas jóvenes, muchos de los cuales habían crecido bajo la influencia de los cómics Marvel. Por un lado los nuevos empleados desarrollaron nuevos y más complejos personajes con historias más ricas y sofisticadas pero por otro su falta relativa de experiencia y profesionalidad no conseguía desarrollar un producto de elevada calidad. Algunos de estos artistas se convirtieron en aclamados autores de DC como Dennis O’Neil, quien trabajó en las series de Green Lantern y Batman. Este periodo estuvo repleto de nuevos títulos que comenzaban con mucha fuerza para ir perdiendo fuelle cuando los artistas iban ganando experiencia y podían permitirse abandonar la compañía en busca de un empleo mejor remunerado. Jack Kirby, que había abandonado Marvel poco antes, inició un proyecto ambicioso titulado Fourth World, El cuarto mundo, en el que intentaba crear un sello menor para DC al que integrar una audiencia leal. Los conflictos con la administración de la empresa llevaron a una cancelación prematura de este proyecto aunque muchos de sus personajes y de las ideas desarrolladas se convertirían en elementos vitales del Universo DC.

En 1976 DC fue comprada por el holding Warner Communications, actualmente Time Warner. Para competir con el éxito de Marvel, DC inició una campaña de producción de numerosos nuevos títulos incluyendo nuevos superhéroes y cómics alejados de esta temática clásica. Además se introdujo el concepto de series limitadas para publicar miniseries sin el coste de desarrollar grandes proyectos. La denominada “explosión DC” no fue demasiado exitosa produciendo serios problemas en la compañía. A comienzos de los 1980, la nueva directora de publicaciones Jenette Kahn, su vicepresidente Paul Levitz, y el editor Dick Giordano decidieron mejorar las condiciones de los artistas empleados por la compañía ofreciendo recompensas como royaltys para impulsar la llegada de talentos establecidos. La nueva colección los Jóvenes Titanes (Teen Titans) de Marv Wolfman y George Pérez fue un inmediato éxito con una gran estabilidad por parte de su equipo creativo disfrutando de gran popularidad entre los fans durante numerosos años. El éxito de este título menor provocó que la compañía reconsiderase gran parte de sus otras líneas de producción. El resultado fueron series limitadas de gran éxito, consideradas hoy en día grandes clásicos de DC, como Crisis en las tierras infinitas, en la que se aligeraba parte del ya excesivamente denso Universo DC y en el que se revisaban personajes clásicos como Superman o Wonder Woman. En 1989 se inició también la publicación de antiguas colecciones en tapa dura bajo el título: DC Archive Editions. Algunas otras series limitadas como The Dark Knight Returns de Frank Miller o los Watchmen de Alan Moore atrajeron un nuevo grupo de fans a DC. La originalidad de estas series atrajo un importante número de lectores haciendo peligrar seriamente la superioridad editorial que Marvel ostentaba en aquella época Mientras tanto, el escritor británico Alan Moore había revitalizado la serie menor de terror: La cosa del pantano, Saga of the Swamp Thing, favoreciendo la llegada al mundo del cómic norteamericano de numerosos talentos británicos como Neil Gaiman o Grant Morrison. El resultado fue un flujo constante de terror sofisticado y material oscuro que culminaría años más tarde con el establecimiento de la línea Vértigo de cómics para adultos.

DC experimentó un periodo breve de ventas muy elevadas a comienzos de los años 90 gracias a acciones de compra especulativa sobre algunas historias muy populares de otras editoriales. Algunos de los títulos clásicos de DC se hicieron enormemente populares en algunas historias en las que Superman era asesinado y luego resucitaba, y Batman se enfrentaba a la destrucción de Gotham City. El éxito fue tan solo temporal y poco después la compañía entró en serios problemas de ventas. DC Piranha Press y otras líneas de cómics fueron introducidas en los 90 para intentar diversificar la presencia de DC en un mercado del cómic cada vez más especializado. Durante este periodo se incrementaron los contratos no tradicionales con trabajos cuyos derechos permanecían en manos de sus autores o la adquisición de derechos de publicación de historias de otras compañías. También se incrementó la producción de novelas gráficas originales. La línea Vertigo estaba dirigida a un público adulto de gustos más literarios, alejada del estigma de historias infantiles o juveniles que arrastraba el cómic de superhéroes. DC compró también Wildstorm Comics de Jim Lee manteniendo sus publicaciones aparte y respetando su estilo anterior. A finales de los 90 se añadió la línea America’s Best Comics, creada por Alan Moore y que incluía títulos como Tom Strong o Promethea. A partir del año 2000 las ventas de cómics que habían estado languideciendo durante toda la década anterior comenzaron a revitalizarse levemente. DC diversificó sus publicaciones intentando alcanzar nuevos mercados. En marzo de 2003 DC Comics adquirió los derechos de publicación y merchandising de la popular serie de fantasía Elfquest, publicada previamente por sus creadores Wendy y Richard Pini bajo el logotipo de Warp Graphics. En el 2004 DC empezó a vender manga bajo el sello CMX y adquirió los derechos para publicar en Norteamérica las novelas gráficas de diferentes compañías europeas incluyendo series como AD y Humanoides. También relanzó algunos de sus cómics más populares en líneas específicas para el público más joven. Más recientemente, entre 2005 y 2006, DC vuelve a reformar su larga lista de superheroes con la Crisis Infinita, con la que se reformaron muchos de los conceptos clásicos. Esta reforma tendrá su conclusión definitiva en 2008 con Final Crisis..[1]

La Factoria Historica


[1] Jones, Gerard. Men of Tomorrow: Geeks, Gangsters, and the Birth of the Comic Book Basic Books, 2004; trade paperback ISBN 0-465-03657-0, p. 223; Benton, Mike. The Comic Book in America: An Illustrated History (Taylor Publishing: Dallas, Texas, 1989), pp. 178-181, reprinted at website Religious Affiliation of Comics Book Characters: “The Significant Seven: History’s Most Influential Super-heroes” [sic]

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