La gran hambruna irlandesa

Se denomina la Gran hambruna irlandesa a la situación de falta de alimentos ocurrida en Irlanda causada entre otros motivos por la escasez entre los años 1845 y 1849 de la patata; por lo que también es conocida como la Hambruna Irlandesa de la Patata. Se generó por la ineficiente política económica del Reino Unido, los métodos inadecuados de cultivo y, como determinante, la desafortunada aparición del tizón tardío, rancha o mildiú de la papa provocado por el hongo Phytophthora infestans, el cual destruía rápidamente la patata, que era uno de los alimentos más importantes de la época. Las consecuencias de la hambruna se dejaron sentir hasta después de 1851. No se registró el número de muertes causadas por la hambruna, pero la cifra estimada se sitúa entre 2.500.000 y 2.000.000 de víctimas en los años siguientes a 1846…

La gran hambruna irlandesa

Además, la hambruna motivó dos millones de desplazamientos y otros tantos emigraron a Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Argentina y Australia en lo que se conoció como la Diáspora Irlandesa. Entre muertes y migraciones, Irlanda perdió más de un cuarto de su población. La Gran Hambruna fue una catástrofe social, biológica, política y económica. Hay una notable diferencia entre la Gran hambruna y otras crisis humanas que ocurrieron cerca del Imperio británico, a la vez que la Revolución industrial. Marcó una línea divisoria en la historia de Irlanda. Sus efectos cambiaron en forma permanente el panorama demográfico, político y cultural de la isla. Tanto para los irlandeses nativos como para los emigrados y sus descendientes, la hambruna ingresó en la memoria del pueblo y se convirtió en un punto de sustento para diversos movimientos nacionalistas. Los historiadores modernos la ven como una frontera en la narrativa histórica de Irlanda, refiriéndose al período precedente como la historia “pre-hambruna”.

Los efectos de la hambruna continuaron durante décadas y la población de Irlanda todavía no ha recobrado los niveles previos a la hambruna. Entre 1841 y 1851 la población del país disminuyó de 8,2 a 6,6 millones. Unos 150 años después de la gran hambruna, la enfermedad sigue provocando pérdidas de miles de millones de euros en todo el mundo, dada su capacidad de mutar para adaptarse e imponerse a todos los fungicidas. Hasta ahora, nadie sabía muy bien por qué, hasta que a mediados de septiembre de 2009, se ha conseguido la secuenciación de su genoma, un paso importante para combatir este agente patógeno. Cuando entró en Irlanda procedente de México y EEUU en 1845, las patatas, pilar fundamental de la dieta del país, estaban completamente indefensas ante su ataque. Esta plaga echó a perder tres cosechas consecutivas.

Una nueva variedad de este hongo causó el año 2009 una de las peores epifitias que se recuerdan. Los agricultores afrontaron un 30% más de gastos en fungicidas y señalaron que esta variedad fue más resistente a estos productos que en años anteriores. El hongo, que también atacaba a otros cientos de especies cultivadas, estaba causando asimismo daños graves en EEUU. La plaga se extendió por el noroeste del país en tan sólo unos días. Los expertos señalan que ese año fue especialmente aciago, pues las fuertes lluvias, las temperaturas moderadas del verano y la alta humedad estuvieron favoreciendo la expansión del hongo…[1]

La Factoria Historica


[1]Arnold, Bruce (1977). Irish Art: A Concise History. London: Thames & Hudson. p. 180. ISBN 0-500-20148-X; Becker, Annette; Wang, Wilfried (1997). 20th-century Architecture: Ireland. Munich: Prestel. p. 198. ISBN 3-7913-1719-9; Collins, Neil; Cradden, Terry (2001). Irish Politics Today. Manchester, UK: Manchester University Press. p. 163. ISBN 0-71906-174-1;  Cullinane, J.P. (1973). Phycology of the south coast of Ireland. University College Cork; Dennison, Gabriel; Ni Fhloinn, Baibre (1994). Traditional Architecture in Ireland. Dublin: Environmental Institute, University College Dublin. p. 94. ISBN 1-898473-09-9; Dooney, Sean; O’Toole, John (1992). Irish Government Today. Dublin: Gill and Macmillan. p. 247. ISBN 0-71711-703-0; Ellis, Steven G. (1921). The Story of the Irish Race: A Popular History of Ireland. Ireland: The Irish Publishing Co. p. 768. ISBN 0-517-06408-1; Fairley, J.S. (1975). An Irish Beast Book. A Natural History of Ireland’s Furred Wildlife. Blackstaff Press, Belfast. ISBN 0856400904; Foster, Robert Fitzroy (1988). Modern Ireland, 1600–1972. Penguin Books. p. 688. ISBN 0-7139-9010-4; Hackney, P. Ed. (1992). Stewart and Corry’s Flora of the North-east of Ireland. Belfast: Institute of Irish Studies, The Queen’s University. ISBN 0853894469; Haigh, A.; Lawton, C. (2007). “Wild mammals of an Irish urban forest”. The Irish Naturalists’ Journal (Belfast: I.N.J. Committee) 28 (10): 395–403. ISSN 0021-1311; Hardy, F.G.; Guiry, M.D. (2006). A Check-list and Atlas of the Seaweeds of Britain and Ireland (revised ed.). London: British Phycological Society, available from Koeltz Books, Germany. pp. x + 435. ISBN 3-906166-35-X; Herm, Gerhard (2002). The Celts. Ireland: St. Martin’s Press. ISBN 0312313438; Knowles, M.C. (1929). “The Lichens of Ireland”. Proceedings of the Royal Irish Academy 38: 179– 434; Morton, O. (1994). Marine Algae of Northern Ireland. Ulster Museum. ISBN 0900761288

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s