Black Power

El primer uso del término Black Power como eslogan social y político fue realizado por Stokely Carmichael, posteriormente conocido como Kwame Ture, y Willie Ricks, posteriormente conocido como Mukasa Dada, ambos organizadores y portavoces del Comité Coordinador de Estudiantes contra la Violencia (CCEV). El 16 de junio de 1966, después del intento de asesinato de James Meredith durante la Marcha contra el Miedo, Stokely Carmichael dijo: “¡Es la 27ª vez que me han arrestado y no pienso volver a la cárcel! La única forma de que los blancos paren de abusar de nosotros es tomando el poder. ¡Lo que vamos a decir ahora es Black Power!.” Stokely Carmichael consideraba el concepto de Black Power como una forma de solidaridad entre individuos dentro de su movimiento político. Con su concepción y articulación de la palabra, consideraba que su movimiento no sólo era un movimiento contra la segregación racial, sino para combatir el racismo extendido entre la sociedad estadounidense. Una y otra vez insistió: Por última vez, “Black Power” significa personas negras uniéndose para formar una fuerza política que elige representantes u obliga a sus representantes a defender sus intereses

Black Power

Algunos adherentes del Black Power creen en la autonomía de los negros, pero con gran variedad de tendencias como una manifestación de nacionalismo y separatismo. A menudo los defensores del Black Power están decididos a utilizar la violencia para alcanzar sus objetivos, pero esta postura a menudo es acompañada con un esfuerzo decidido a organizar a la comunidad. Debido a su actitud violenta, en muchas ocasiones los adherentes del Black Power entraron en conflicto directo con los líderes del Movimiento por los Derechos Civiles, a menudo actuando de forma antagonista. Sin embargo, algunos grupos e individuos participaron tanto entre los movimientos a favor de los derechos civiles como en el activismo del Black Power. No todos los defensores del Black Power estaban a favor del nacionalismo negro o del separatismo. Aunque Stokely Carmichael y el CCEV apoyaban el nacionalismo negro, organizaciones como el Partido de las Panteras Negras para la Autodefensa, no lo apoyaban. Aunque se consideraban en conflicto con la estructura del poder establecido en manos de los blancos, no consideraban a todos los blancos como enemigos, sólo a quienes mantenían la estructura de segregación racial.

Bobby Seale, Canciller y co-fundador de las Panteras Negras fue especialmente claro sobre esta diferencia. Consideraba que la opresión de los negros se debía más al resultado de la explotación económica que al racismo inherente en la sociedad. En su libro Seize the Time afirma que Desde nuestro punto de vista se trata de una lucha de clases entre la clase trabajadora proletaria y la pequeña clase gobernante. Los trabajadores de todas las razas deben unirse contra la opresión y explotación de la clase gobernante. Así que dejadme enfatizarlo de nuevo: creemos que nuestra lucha es una lucha de clases y no una lucha de razas. Bayard Rustin, un veterano del Movimiento de los Derechos Civiles, fue un duro crítico del Black Power en sus primeros días. En 1966, poco después de la Marcha contra el Miedo, Rustin escribió que el Black Power no sólo carece de un valor real para el movimiento por los derechos civiles, sino […] que su propagación es realmente perjudicial. Desvía al movimiento de un debate serio y razonado favoreciendo estrategias y tácticas personales, aísla a la comunidad negra y fomenta el crecimiento de fuerzas en contra de los negros. Criticó especialmente al Congreso de Igualdad Racial (COIR) y al CCEV por apoyar el Black Power, afirmando que esas dos organizaciones habían despertado al país, pero ahora se encuentran aisladas y desmoralizadas, gritando un eslogan que puede permitirles una satisfacción momentánea, pero que terminará destruyéndoles con su movimiento.

Aparte de los Estados Unidos, el Black Power alcanzó una proyección internacional, con ramificaciones en el Internacionalismo Africano, el Pan-Africanismo, el nacionalismo negro y el supremacismo negro. El movimiento del Black Power en los Estados Unidos surgió con el Movimiento por los Derechos Civiles en el período entre 1955 y 1968. Muchos miembros del Comité Coordinador de Estudiantes contra la Violencia (CCEV), entre ellos Stokely Carmichael, posteriormente Kwame Ture, criticaron la actitud pacifista contra el racismo y la desigualdad, articulada y practicada por Martin Luther King y otros moderados del movimiento, y consideraban que la destrucción de la segregación racial debía ser su principal objetivo. Los miembros del CCEV eran por lo general más jóvenes que los de las otras “Grandes Cinco” organizaciones del movimiento por los derechos civiles, La Asociación Nacional por el Progreso de la Gente de Color, la Liga Urbana, la Conferencia del Liderazgo Cristiano del Sur y el Congreso de la Igualdad Racial. Las organizaciones por los derechos civiles se volvieron cada vez más militantes y activas con el paso del tiempo. Desde el punto de vista del CCEV, los racistas no tenían escrúpulos en utilizar la violencia contra los negros estadounidenses que no sabían “quedarse en su lugar”, y las estrategias acomodaticias de los derechos civiles habían fracasado en la obtención de suficientes concesiones para los negros. Como resultado, a medida que el Movimiento por los Derechos Civiles progresaba cada vez más voces radicales y militantes surgieron para desafiar de forma agresiva la hegemonía blanca. Cada vez más jóvenes negros rechazaban la senda moderada de cooperación, integración y asimilación racial. Rechazaron la apelación a la conciencia pública y religiosa y tomaron una perspectiva más activa ya articulada por otro activista negro más de un siglo antes. El abolicionista Frederick Douglass escribió:

Quienes afirman que defienden la libertad, pero desprecian la agitación son hombres que quieren cosechar sin arar el suelo. Quieren que llueva sin trueno ni rayo. Quieren el océano sin sus olas rugientes…El poder no concede nada sin exigencia. Nunca lo ha hecho y nunca lo hará.

Los líderes de los derechos civiles también defendían la agitación, pero sin recurrir a medidas físicamente violentas. Durante la Marcha contra el Miedo hubo una división entre los seguidores de Martin Luther King y los de Stokely Carmichael, marcada por sus respectivos lemas: Libertad ahora y Black Power. Aunque Martin Luther King nunca defendió el Black Power, su retórica en ocasiones se aproximó a sus principios. En su libro de 1967 Where Do We Go From Here?, King escribió que el poder no es el derecho de nacimiento del hombre blanco; no será legislado para nosotros y regalado en bonitos paquetes gubernamentales.  Aunque el concepto del Black Power fue impreciso e interpretado diversamente por quienes lo utilizaron, desde los empresarios que lo utilizaron para impulsar el capitalismo negro a los revolucionarios negros que querían terminar con el capitalismo, la idea del Black Power ejerció una influencia social significativa. Ayudó a organizar grupos de autoayuda en la comunidad negra y a la formación de instituciones que no dependían de los blancos. Fue utilizado para la creación de programas de estudios de cultura negra en institutos y universidades, para movilizar a los votantes negros y para elegir candidatos negros, así como fomentar el orgullo y la autoestima racial.

Aunque el movimiento del Black Power no resolvió de inmediato los problemas políticos de los afroamericanos en las décadas de 1960 y 1970, contribuyó al desarrollo de movimientos políticos de forma directa e indirecta. Como contemporáneo y sucesor del Movimiento por los Derechos Civiles, el movimiento del Black Power creó lo que el sociólogo Herbert H. Haines llama un “efecto positivo de radicalismo indirecto” en el ambiente político de la década de 1960. Aunque la naturaleza de la relación entre el Movimiento por los Derechos Civiles y el Movimiento del Black Power es enfrentada, el estudio de Haine de la relación entre negros moderados y radicales indica que el Black Power generó una crisis en las instituciones políticas americanas que hizo más atractiva la agenda legislativa de las principales organizaciones negras “correctas, realistas y empresariales”. De esta forma los mensajes radicales y estridentes del Black Power indirectamente ayudaron a mejorar la posición negociadora de los activistas moderados. Los activistas del Black Power proporcionaban a la política vitalidad, variedad y creatividad que marcó el camino de las generaciones futuras a la hora de solucionar los problemas sociales de Estados Unidos. Estos activistas aprovecharon la progresiva concienciación de la naturaleza política de la opresión económica y social de la minoría negra, el principal enfoque del Movimiento por los Derechos Civiles, desarrollando numerosas actividades políticas y formando comunidades para remediar la situación. La Convención Política Nacional Negra celebrada entre el 10 y el 12 de marzo de 1972 fue una piedra angular para la política negra. Celebrada en Gary, Indiana, una ciudad mayoritariamente negra, en la convención estaban presentes diversos grupos de activistas negros, y los blancos fueron completamente excluidos. La convención fue criticada por su exclusivismo racial por Roy Wilkins, que apoyaba la integración. Los delegados crearon una Agenda Política Nacional Negra con objetivos establecidos entre los que se incluía un número proporcional de representantes negros en el Congreso de los Estados Unidos, en el control académico de las escuelas, la seguridad social nacional, etc. Aunque la convención no estableció ninguna política directa, fomentó los objetivos del Black Power y creó un espíritu de esperanza hacia la unidad y autodeterminación de los afroamericanos. En sus conclusiones, la convención establecía: En todo momento crítico de nuestra lucha en América hemos tenido que presionar incansablemente los límites de la “realidad” para crear nuevas realidades para la vida e nuestro pueblo. Éste es nuestro desafío en Gary y más allá, porque una nueva política negra requiere una visión nueva, una nueva esperanza, y nuevas definiciones de lo posible. Nuestro tiempo ha llegado. Estas cosas son necesarias. Todo es posible.

Aunque este activismo político puede que no creara medidas directas, proporcionó modelos políticos para movimientos políticos, fomentó medidas a favor de los negro y llevó los intereses de la comunidad a la política estadounidense. En su actitud de confrontación y oposición, el movimiento del Black Power comenzó un debate en la comunidad negra y en Estados Unidos como nación por encima de las diferencias raciales, la ciudadanía y la democracia, y sobre todo la naturaleza de la sociedad y el lugar de los afroamericanos en ella. La intensidad continuada del debate sobre estos mismos temas sociales y políticos es un tributo al impacto del movimiento del Black Power en fomentar la conciencia política y la pasión de los ciudadanos negros…[1]

La Factoria Historica


[1]Carmichael, Stokely/ Hamilton, Charles V.: Black Power. The Politics of Liberation in America, Vintage, New York, 1967; Breitman, George. In Defense of Black Power. International Socialist Review Jan-Feb 1967, from Tamiment Library microfilm archives. Transcribed & marked up by Andrew Pollack for the Encyclopaedia of Trotskyism On-Line. Retrieved May 2, 2005; Salas, Mario Marcel. Masters Thesis: Patterns of Persistence: Paternal Colonialist Structures and the Radical Opposition in the African American Community in San Antonio, 1937-2001, University of Texas at San Antonio; Brown, Scot, Fighting for US: Maulana Karenga, the US Organization, and Black Cultural Nationalism, NYU Press, New York, 2003; Ogbar, Jeffrey O. G. Black Power: Radical Politics and African American Identity, The Johns Hopkins University Press, Baltimore, 2004; José Manuel Roca, “Nación negra. Poder negro”, La Linterna Sorda, 2009. El autor ofrece un breve recorrido por los avatares de la nación negra en Estados Unidos, que empieza en las plantaciones de tabaco y algodón –el gulag americano– y llega a los guetos urbanos de los años cincuenta, para detenerse en el período que transcurre entre la acción de Rosa Parks, en 1955, y el ocaso del Partido Pantera Negra, a principios de los setenta. -ISBN 978-84-936562-1-8

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