La proeza de Henry “Box” Brown

La esclavitud es quizá uno de los más negros episodios en la historia de la humanidad, pero igual, en medio de tanto dolor, el ingenio humano siempre estuvo presente y nos mostró casos de individuos que se empeñaron en lograr su libertad a toda costa, aunque para ello debieron utilizar los métodos más extraños. Henry “Box” Brown, 1815-1879, fue un esclavo que logró escapar a la libertad, enviándose a sí mismo como entrega postal hacia el estado abolicionista de Filadelfia, permaneciendo dentro de una caja de madera que supuestamente contenía víveres. Luego de su arriesgada hazaña se convirtió en un destacado conferencista…

La proeza de Henry “Box” Brown

Henry nació siendo hijo de esclavos en 1815 en Virginia, y a la edad de 15 años fue enviado por sus amos, en calidad de préstamo, a la ciudad de Richmond para trabajar en una fábrica de tabaco. Allí conoció y se enamoró de otra esclava llamada Nancy, con la cual se casó y procreó tres hijos. Desde el inicio destinó todo su salario para pagar mensualmente al amo de Nancy por su carta de libertad, sin embargo, en 1848, su esposa e hijos fueron vendidos a un comerciante de esclavos y enviados a Carolina del Norte. Brown no pudo hacer nada para evitarlo, pero juró que volverían a estar juntos algún día. En esos momentos recordó lo que su madre lo que su madre siempre le había dicho desde que era un niño, “que un esclavo no era dueño de su propio destino, y que sólo cuando sea libre podría tomar decisiones por sí mismo”.  Este episodio marcó tanto su vida, a tal punto que se dio cuenta de que la libertad no le llegaría de otra forma que no sea escapando, y se decidió a hacerlo. Con la ayuda de un amigo, un ex esclavo llamado James Smith y en complicidad de un tendero blanco llamado Samuel Smith, Brown ideó un plan para enviarse a sí mismo a Filadelfia dentro de una caja, como si fuera un lote de mercadería.

Brown tenía ahorrados 166 USD, de los cuales pagó 86 USD a Samuel Smith, para que lo contactara con James Miller McKim, un abogado antiesclavista que recibiría en esa ciudad el paquete. El sueño de Henry era ser libre en Filadelfia, y allí ponerse a trabajar duro para poder comprar la libertad de su amada Nancy y la de sus hijos. El plan se puso en marcha. Henry se quemó a propósito la mano con aceite para poder faltar a su trabajo y ser empaquetado dentro de la caja de madera, a la que apenas le hicieron cuatro agujeros para que le suministraran aire. Durante el viaje, que empezó el 29 de marzo de 1849, la caja, con Brown adentro viajó por diferentes medios: en furgón, por ferrocarril, barco, furgón de nuevo, ferrocarril, ferry, ferrocarril otra vez y por último en otro furgón hasta su entrega a domicilio. Ustedes saben que siempre los estibadores colocan la mercadería, sean cajas, sacos o contenedores a la buena de dios, bruscamente, al revés o de lado, y eso no ha cambiado hasta ahora, pero aun así, Henry siempre se mantuvo estoicamente en silencio, sin dar la menor pista de que iba dentro. ¿Saben? Yo padezco de claustrofobia desde niño y no puedo permanecer por mucho tiempo en lugares cerrados. De hecho empiezo a preocuparme si un ascensor va muy lento o demora en abrir, por eso aplaudo esta hazaña, porque debe haber sido difícil, muy difícil el ser manipulado de esa manera en una caja sin perder la cordura durante las 37 horas que duró su viaje. A su llegada a Filadelfia, la caja que contenía a Henry Brown fue recibida por miembros del Comité de Vigilancia que era una especie de organismo clandestino de defensa de los DDHH en el siglo XIX. Dicen que lo primero que pronunció Brown al ser abierta la caja delante de todos fue un sonoro: “- ¿Qué tal, señores?” y acto seguido cantó un salmo de la Biblia que había seleccionado previamente para el momento de su libertad. Henry Brown se convirtió pronto en un famoso activista de la Sociedad Antiesclavista y desde su hazaña fue conocido como Henry “Box” Brown. En aquella época fue muy admirado por su curiosa forma de lograr la libertad, lo que hizo que se publicaran dos versiones de su biografía, una en Boston en 1849 y otra en Inglaterra en 1850. Aprovechando su fama también publicó una conmovedora historia titulada “Espejo de la Esclavitud” en la que exhibió un panorama completo de las barbaridades que vio y le tocó vivir en los estados esclavistas del noreste de la Unión Americana. Ya casi había reunido el dinero necesario para comprar otra vez la libertad de su amada Nancy y de sus hijos a quienes no veía hace dos años. Todo marchaba viento en popa, hasta que abruptamente se vio obligado nuevamente a huir, ya que se aprobó la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, según la cual, en su condición de fugitivo y agitador, su cabeza tenía un alto precio para los cazadores de esclavos.

Para poner a salvo su vida, Henry decidió irse para Inglaterra, país que ya había abolido la esclavitud y lo recorrió durante algunos años por pueblos y aldeas con su discurso antiesclavista. En este país era conocido como “el esclavo que escapó por correo” lo que le permitía de vez en cuando dictar charlas para ganar algún dinero. Después acabó convirtiéndose en hipnotista y hasta fue mago de ferias; a la final cualquier trabajo era bueno para ganarse la vida en un continente extraño. Cuando se dio cuenta, ya habían pasado 25 años desde que llegó a Inglaterra, y decidió volver a su patria en 1875, pero ya era demasiado tarde para buscar a Nancy y sus hijos, puesto que mientras estuvo en Europa, Henry volvió a casarse y formó una nueva familia con la cual regresó a USA. Como bien sabemos, los americanos tienen la costumbre de hacer monumentos conmemorativos de todo. El monumento a Henry “Box” Brown se encuentra se encuentra en una plaza de Richmond, Virginia. Es una caja metálica con las dimensiones exactas de la original que transportó al ex esclavo. Decía el político español Manuel Azaña: “La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres”. Lo triste de esta historia es que Brown jamás volvió a saber de su primera esposa ni de sus hijos, y éste apenas es sólo un caso de los de miles de familias que fueron despojadas, separadas para siempre por la esclavitud. De madres, hijos y hermanos que ni siquiera llegaron a conocerse[1]

 

La Factoria Historica


[1]Ruggles, Jeffrey. El Unboxing de Henry Brown. Richmond, Virginia: Library of Virginia, 2003. Richmond, Virginia,: Biblioteca de Virginia, 2003; Spencer, Suzette. Spencer, Suzette. “International Fugitive: Henry Box Brown, Anti-Imperialism, Resistance,and Slavery.” Social Identities: Journal for the Study of Race, Nation, and Culture 12, no. “Fugitivo internacional: Caja Henry Brown, anti-imperialismo, la resistencia, y la esclavitud.” Identidades Sociales: Revista de Estudios de la Raza, nación y Cultura 12, no. 2 (2006): 227–248. 2 (2006): 227-248.; Still, William. The Underground Rail Road; a Record of Facts, Authentic Narratives, Letters, & C. Narrating the Hardships Hair-Breadth Escapes and Death Struggles of the Slaves in Their Efforts for Freedom, as Related by Themselves and Others, or Witnessed by the Author; Together with Sketches of Some of the Largest Stockholders, and Most Liberal Aiders and Advisers of the Road .Chicago: Johnson Publishing Company. Sin embargo, William;. Ferrocarril subterráneo El camino de un registro de los hechos, relatos auténticos, cartas, y C. Narrando el pelo Manga Escapes-Las dificultades y la muerte luchas de los esclavos en sus esfuerzos por la libertad, como relacionadas por sí mismos ya otros, o presenciado por el autor, junto con los bocetos de algunos de los accionistas más grande, y la mayoría de los socorristas Liberal y Consejeros de la Ruta de la empresa. Chicago: Johnson Publishing. 1970. 1970; Wolff, Cynthia Griffin. Wolff, Griffin Cynthia. “Passing Beyond the Middle Passage: Henry “Box” Brown’s Translations of Slavery.” Massachusetts Review 37, no. “Más allá de pasar la travesía del Atlántico: Henry” Box “de traducciones de la esclavitud. Brown” Revisión de Massachusetts 37, no. 1 (1996): 23–44. 1 (1996): 23-44.;Wood, Marcus. Wood, Marcus. “All Right: The Narrative of Henry Box Brown as a Test Case for the Racial Prescription of Rhetoric and Semiotics.” American Antiquarian Society: A Journal of American History and Culture 107, no. “Todos los Derechos: La Narrativa de Caja Henry Brown como un caso de prueba para la prescripción Racial, de la retórica y semiótica.” Anticuarios Sociedad Americana: Una revista de Historia Americana y Cultura 107, no. 1 (1998): 65–104. 1 (1998): 65-104.

2 comentarios en “La proeza de Henry “Box” Brown

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s