Aristóteles

Aristóteles nació en 384 a. C. en la ciudad de Estagira, razón por la cual se lo apodó el Estagirita, no lejos del actual Monte Athos, en la península Calcídica, entonces perteneciente al Reino de Macedonia, actual Macedonia. Su padre, Nicómaco, fue médico del rey Amintas III de Macedonia, hecho que explica su relación con la corte real de Macedonia, que tendría una importante influencia en su vida. En el 367 a. C., cuando Aristóteles tenía 17 años, su padre murió y su tutor Proxeno de Atarneo lo envió a Atenas, por entonces un importante centro intelectual del mundo griego, para que estudiase en la Academia de Platón…

Aristóteles

Allí permaneció veinte años. Tras la muerte de Platón en el 347 a. C., Aristóteles dejó Atenas y viajó a Atarneo y a Aso, en Asia Menor, donde vivió aproximadamente tres años bajo la protección de su amigo y antiguo compañero de la Academia, Hermias, quien era gobernador de la ciudad. Cuando Hermias fue asesinado, Aristóteles viajó a la ciudad de Mitilene, en la isla de Lesbos, donde permaneció dos años. Allí continuó con sus investigaciones junto a Teofrasto, nativo de Lesbos, enfocándose en zoología y biología marina. Además se casó con Pythias, la sobrina de Hermias, con quien tuvo una hija del mismo nombre. En el 343 a. C., el rey Filipo II de Macedonia convocó a Aristóteles para que fuera tutor de su hijo de 13 años, que más tarde sería conocido como Alejandro Magno. Aristóteles viajó entonces a Pella, por entonces la capital del imperio macedonio, y enseñó a Alejandro durante, al menos, dos años, hasta que inició su carrera militar. En el 335 a. C., Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo, llamado así por estar situado dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Licio. A diferencia de la Academia, el Liceo no era una escuela privada y muchas de las clases eran públicas y gratuitas. A lo largo de su vida Aristóteles reunió una vasta biblioteca y una cantidad de seguidores e investigadores, conocidos como los peripatéticos. La mayoría de los trabajos de Aristóteles que se conservan son de este período. Cuando Alejandro murió en el 323 a. C., es probable que Atenas se volviera un lugar incómodo para los macedonios, especialmente para quienes tenían las conexiones de Aristóteles. Tras declarar que no veía razón para dejar que Atenas pecara dos veces contra la filosofía, en referencia a la condena de Sócrates, Aristóteles dejó la ciudad y viajó a Calcis, en la isla de Eubea, donde murió al año siguiente, en el 322 a. C., por causas naturales…

Aristóteles, sobre todo en sus estudios de biología, llega a la conclusión de que cada ser tiene un orden, un plan interior, su función en la naturaleza. Se separa pues en este aspecto de Platón, pues defiende una finalidad interna o teleología inmanente. Deja de un lado, aunque sólo por el momento, el mundo de las ideas. También se ocupa del movimiento o cambio. Ya vimos como Parménides dice que no es posible el movimiento, porque supone el paso del ser al no ser. Platón lo soluciona afirmando que el mundo “realmente real”, el de las ideas, es inmutable, aunque el mundo físico irreal aparezca como cambiante y dinámico. En cierto sentido da la razón a Parménides porque sigue admitiendo que el movimiento no existe en el mundo real. Aristóteles introduce una distinción para poder explicar el movimiento. Así el no ser puede ser de una manera absoluta ya que lo que no se es y no se puede llegar a ser. Ejemplo: Una piedra no es un niño ni puede llegar a serlo y de una manera relativa, lo que no se es pero se puede llegar a ser, como ejemplo: Un niño no es un hombre, pero en el futuro lo será. El cambio en el no ser absoluto no es posible, pero sí en el no ser relativo, y supondrá el paso de lo que se es ahora, lo que se es en acto, a lo que se puede llegar a ser, lo que se es en potencia.

Aristóteles distinguió dos categorías, la sustancia que es aquello que existe por sí mismo, por ejemplo cuando decimos “Ese árbol es“, le estamos atribuyendo una esencia o ser. Los accidentes que es aquello que no existe por sí mismo sino que se manifiesta en un soporte o sustancia. Estos accidentes son: cualidad, cantidad, acción, pasión, hábito, situación, relación, lugar y modalidad. Ejemplo: “Ese árbol es viejo“, a la esencia o ser del árbol le estamos atribuyendo un accidente. De acuerdo a esta clasificación, Aristóteles distinguió dos tipos de movimiento o cambio: El cambio Accidental en el cual permanece una sustancia, desaparece un accidente y aparece otro nuevo que puede ser un cambio cuantitativo, en el que cambia la cantidad, cualitativo, en el que cambia la cualidad, o local, donde cambia la localización. En el cambio Sustancial se produce un cambio en la sustancia. Analizando el movimiento nos encontramos con que siempre intervienen estos elementos como algo permanente en la que la materia última es una materia indeterminada en potencia y es indeterminada porque siempre es en potencia y, por tanto, puede convertirse en cualquier otra cosa. Algo desaparece, una sustancia, un accidente que en un momento dado adopta la materia, es algo que aparece, una sustancia nueva, un nuevo accidente o forma que adopta la materia. Así, en un momento dado, los cuerpos están constituidos por la asociación íntima de materia y la forma que constituye la llamada teoría hilemórfica de la materia. La forma es también, según Aristóteles, principio de actividades y operaciones. Es decir, de acuerdo con la forma, la materia tendrá unas determinadas actividades, que permitirán catalogarla en distintas especies. Es a lo que llamó naturaleza, el conjunto de operaciones que le son propias según la forma sustancial. La asociación entre forma y materia es, en oposición con Platón, natural. La forma es interna, propia, intrínseca de la materia, presentan una unión íntima que denominó Synolón. Aristóteles define la forma y la materia como causas intrínsecas, entendiendo por causa cualquier elemento que sirve para explicar un proceso. Sin embargo, con estas causas intrínsecas no podemos explicar todos los procesos, y añade unas causas extrínsecas donde causa agente o eficiente, aquello que produce el cambio o movimiento, y causa final, finalidad del proceso. En los seres naturales, o seres vivos, coinciden la causa formal, agente y final, y ésta es la actualización de las formas, es decir, todos los mecanismos biológicos, herencia genética, perpetuación de la especie, tienen como objetivo transmitir la forma. Volvemos pues a la noción de teleología inmanente, a una finalidad intrínseca.

Recordando los planteamientos de Platón, vemos que existen dos nociones de alma, el alma como principio de vida, por tanto, existirá un alma vegetal, un alma animal y un alma humana, y el alma como principio de conocimiento. En éste caso sólo existirá el alma humana. Para Aristóteles el alma individual no es inmortal, y defiende una unión natural entre cuerpo y alma. Sin embargo, en semejanza con las ideas de Platón, afirma que existe un alma común o entendimiento a todos los seres de una misma especie, un alma humana, una alma canina, que si es inmortal. Las ideas de Aristóteles sobre la felicidad parten de la afirmación de que ésta constituye el fin de todo ser humano. Pero, ¿qué es la felicidad? Podemos encontrar dos respuestas distintas: Lo que cada uno considera individualmente y es igual para todos los seres humanos. Aristóteles, al igual que Platón, se define por ésta segunda opción, identificando la felicidad con la virtud. La concretó como la realización de las actividades que le son propias o específicas a cada ser, de acuerdo con su naturaleza. Aparece pues aquí la teleología inmanente, pues si la felicidad es propia de la naturaleza de cada uno, ésta se ha de buscar en sí mismo, en lo que lo distingue de los demás. En el caso del ser humano, como la actividad específica del hombre es el pensamiento, la plenitud y la felicidad aparecerán cuando se dedique a la actividad contemplativa. Todos los seres humanos tienen la misma naturaleza, de ahí se deduce que la felicidad sea la misma para todos los hombres. Sin embargo, Aristóteles se da cuenta que el hombre no es sólo razón, y que por tanto la felicidad humana es limitada. Esto quiere decir que necesita tener cubierta previamente unas determinadas necesidades, tanto bienes corporales, como externos -dinero, o virtudes morales.

¿Qué constituyen para Aristóteles las virtudes? Son hábitos, disposiciones duraderas, que nos permiten actuar en la vida eligiendo el término medio en relación a nosotros mismos. Aclarando el concepto de “término medio”, hemos de decir que Aristóteles representó siempre la virtud como término medio, mesotés, de dos vicios, uno por exceso y otro por defecto. Hemos de constatar también como subjetiviza en cierto modo las virtudes, “término medio en relación a nosotros mismos”. Distinguimos dos grupos de virtudes: Virtudes morales, o virtudes éticas, y Virtudes intelectuales, o virtudes dianoéticas. Normalmente no consideramos el hecho de destacar intelectualmente como una virtud; sin embargo, Aristóteles si lo hace, tanto por influencia del intelectualismo moral de Sócrates, como por el hecho de considerar la virtud como término medio entre dos opuestos, que hace que quién la posee actúe con excelencia, de la mejor forma posible. Cuando alguien realiza correctamente, de forma excelente, una actividad intelectual, se deberá pues a una virtud intelectual. Para encontrar el término medio entre esos dos extremos por exceso y por defecto utilizamos la prudencia, que puede entenderse como el saber práctico o el buen juicio. Aristóteles destaca esta virtud, junto con la justicia, por encima de las demás. La justicia constituye para Aristóteles un elemento fundamental en las relaciones interhumanas. Distingue dos conceptos de justicia como es la justicia general o legal, que consiste en el cumplimiento de las leyes y la justicia particular, que consiste en dar a cada uno lo suyo. Dentro de esta justicia particular distinguimos a su vez la justicia aritmética, cumplimiento de los contratos que existen entre los hombres, y justicia geométrica que es otorgar a cada uno según los métodos propios.

Aristóteles trata el aspecto comunitario del bien en dos libros, la Ética a Nicómaco, partes VIII y IX, y la Política. Destaca la amistad como elemento fundamental para obtener el bien de forma comunitaria. De ella dice que puede considerarse como una virtud, o al menos, relacionada con éstas, y que es deseable para todo hombre, nadie la va a rehusar. Se define como cualquier relación que está fundamentada en la solidaridad o en el afecto. De todo esto se desprende que el hombre es un ser social por naturaleza. Distinguimos tres tipos de amistad según Aristóteles como son las amistades por placer, por utilidad y por bien. Las dos primeras desaparecen cuando desaparece el placer o la utilidad, de modo que la verdadera amistad es la amistad por bien, ya que es la única enraizada en la naturaleza humana. El hombre no puede desarrollar las virtudes ni la felicidad si no es en sociedad son por dos razones ya que sin la sociedad no sobreviviría, ya que, en principio, carecería de los bienes fundamentales, sin las leyes sociales nunca alcanzaría las virtudes. El desarrollo político que Platón planteó de una forma utópica se basaba en un gobierno ideal, en el que quedaba reflejada la estructura misma del alma. Aristóteles no imita esta formar de pensamiento teórico para después intentar aplicarlo en la práctica, sino que sigue un procedimiento deductivo en el que realiza un estudio y análisis de las Constituciones existentes. Deduce la Constitución más perfecta y aplicable a la práctica. Realizó un estudio bastante extenso de las Constituciones existentes y distinguió tres grandes grupos de formas de gobierno como son la Monarquía que es un gobierno de uno solo, la Aristocracia que es el Gobierno de los mejores y la Democracia, el Gobierno de la multitud. Todos estos sistemas deben buscar el bien y la felicidad de todos. Cuando esto no ocurre aparecen perversiones o degeneraciones como es que la Monarquía da lugar a la Tiranía, la Aristocracia da lugar a la Oligarquía y la Democracia da lugar a la Demagogia.

Aristóteles insinúa que el gobierno ideal puede ser el de una clase intermedia. De cualquier forma, afirma que cualquier forma de gobierno es buena si respeta la felicidad, el bien y utilidad de todos. Un gobierno que actúe correctamente ha de cumplir estar de acuerdo con la naturaleza humana y estar de acuerdo con las condiciones históricas concretas que se dan. Posteriormente precisó estos criterios como son procurar la prosperidad material y la vida virtuosa del ser humano llevándole a la felicidad, en el que el nº de ciudadanos no debe ser demasiado alto ni demasiado bajo: ha de haber un término medio. El territorio que posea el Estado ha de ser el adecuado para que vivan de una forma próspera sus habitantes. Ha de perseguir que el talante de los ciudadanos sea la inteligencia y la valentía. Que el propio Estado, según Aristóteles, procure una educación obligatoria, tanto en períodos de guerra como en períodos de paz, que persiga que los ciudadanos sean libres mediante el ejercicio de la virtud. Que el poder esté en mano de los más ancianos ya que esto supone un principio lógico de subordinación de los más jóvenes. Que haya una distinción equitativa de funciones en el mismo Estado, una organización equitativa de sus funciones…[1]

“El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.”

Aristóteles

Enlace directo : Las ideas de Platón

La Factoria Historica


[1] Aristóteles. Obras Completas. Madrid: Editorial Gredos. 20 títulos publicados. Metafísica de Aristóteles. Edición trilingüe de Valentín García Yebra. ISBN 978-84-249-2176-7; Poética de Aristóteles. Edición trilingüe de Valentín García Yebra. ISBN 978-84-249-1200-0; Acerca del alma. ISBN 978-84-249-3518-4. Tratados de Lógica. Obra completa. ISBN 978-84-249-1663-3. Volumen I: Órganon I. ISBN 978-84-249-0232-2; Volumen II: Órganon II. ISBN 978-84-249-1288-8; Aristóteles/ Pseudo Aristóteles. Constitución de los atenienses/ Económicos. ISBN 978-84-249-0934-5; Ética Nicomáquea. Ética Eudemia. ISBN 978-84-249-1007-5; Acerca de la generación y la corrupción. Tratados de historia natural. ISBN 978-84-249-1242-0; Política. ISBN 978-84-249-1283-3; Retórica. ISBN 978-84-249-1423-3; Investigación sobre los animales. ISBN 978-84-249-1599-5; Metafísica. ISBN 978-84-249-1666-4; Reproducción de los animales. ISBN 978-84-249-1671-8; Física. ISBN 978-84-249-1676-3; Acerca del cielo. Meteorológicos. ISBN 978-84-249-1831-6; Pseudo Aristóteles/ Anónimo. Fisiognomía/ Fisiólogo. ISBN 978-84-249-2248-1; Aristóteles/ Euclides. Sobre las líneas indivisibles. Mecánica/ Óptica. Catóptrica. Fenómenos. ISBN 978-84-249-2265-8; Partes de los animales. Marcha de los animales. Movimiento de los animales. ISBN 978-84-249-2283-2; Problemas. ISBN 978-84-249-2708-0; Fragmentos. ISBN 978-84-249-2771-4; Poética. Magna moralia. ISBN 978-84-249-1764-7; Aristóteles (2011). Miguel Candel. ed. Obra completa. Biblioteca de Grandes Pensadores. Madrid: Editorial Gredos; 1.Volumen I. ISBN 9788424920852; 2.Volumen II; Sobre Aristóteles X. Antich, Introducción a la metafísica de Aristóteles. El problema del objeto en la Filosofía primera, PPU, Barcelona 1990; J. Barnes, Aristóteles, traducción del inglés por Marta Sansigre Vidal, Cátedra, Madrid 1987; T. Calvo Martínez, Aristóteles y el aristotelismo, Akal, Madrid 1996; F. Copleston, Historia de la filosofía. Vol. I: Grecia y Roma, Ariel, Barcelona 1984; I. Düring, Aristóteles, exposición e interpretación de su pensamiento, traducción del original alemán, de Bernabé Navarro, UNAM, México 1990, 2ª ed; G. Fraile, Historia de la filosofía. Vol.I. Grecia y Roma, BAC, Madrid 1997, 7ª ed; W. K. C. Guthrie, Historia de la filosofía griega. VI: Introducción a Aristóteles, versión española de Alberto Medina González, Gredos, Madrid 1993; J. Lear, Aristóteles. El deseo de comprender, Alianza editorial, Madrid 1994; J. Montoya – J. Conill, Aristóteles: sabiduría y felicidad, Cincel, Madrid 1985; G. Reale, Introducción a Aristóteles, Herder, Barcelona 2003; I. Yarza, La racionalidad de la ética de Aristóteles. Un estudio sobre Ética a Nicómaco I, EUNSA, Pamplona 2001.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s