El Poema de Gilgamesh

En el siglo VII a.C. el rey asirio Asurbanipal, amante del arte y la cultura y uno de los pocos reyes de la antigüedad que sabía leer y escribir, ordenó recopilar toda la literatura mesopotámica existente y resguardarla en la gran biblioteca de Nínive, cerca de la actual Mosul, en Iraq, donde se llegaron a reunir más de 20.000 tabletas de arcilla con inscripciones cuneiformes (tipo de escritura que se llama así porque se presionaba sobre la arcilla fresca con una especie de punzón terminado en cuña), pero en una de las muchas invasiones la biblioteca fue destruida y olvidada su localización durante más de 2.000 años hasta que en 1847 se hallaron sus restos, entre los que se encontraba la narración escrita más antigua de la historia, el Poema de Gilgamesh…

El Poema de Gilgamesh

Por Vir Covi

Según relata la epopeya, Gilgamesh, monarca de la ciudad mesopotámica de Uruk, era un rey tremendamente estricto y vanidoso, solo preocupado por allanar el camino a la gloria, y que abusaba de su poder durmiendo con las mujeres antes que sus esposos, por lo que la diosa de la creación Ki creó al salvaje Enkidu como único rival capaz de vencerle. Sin embargo el astuto Gilgamesh le envió una prostituta sagrada quien consiguió que se uniera al mundo civilizado, pero cuando tras su boda el rey quiso hacer uso del privilegio de acostarse antes con ella, Enkidu no lo permitió enfrentándose ambos en una gran batalla en la que la admiración mutua les hizo reconocerse como amigos. Gilgamesh al que solo importaba su paso a la posteridad, le propuso enfrentarse al demonio Humbaba, guardián del bosque, al que decapitaron sin piedad, pero cuando repudió el amor fatal de Ishtar porque ella había tenido otros amantes, la terrible diosa mandó al poderoso Toro del Cielo en forma de sequía para vengar el rechazo y, a pesar de que le derrotaron y arrancaron el corazón, terribles pesadillas comenzaron a atormentar a Enkidu hasta caer enfermo pues los dioses habían decidido que sería él quien pagaría su atrevimiento. El afligido Gilgamesh, negando la enfermedad de su amigo, inició un duro viaje buscando el secreto de la inmortalidad, que le llevó a visitar al único humano al que los dioses habían concedido ese don, y aunque el sabio le reprendió por querer combatir el destino natural del hombre, le nombró cierta planta del océano que le mantendría joven para siempre.

Tras muchas dificultades logró alcanzarla pero se la robó una serpiente por lo que abatido regresó a Uruk, donde los lamentos por la muerte de su querido amigo dieron resultado y el dios de la verdad y la justicia, Samash, hizo un hoyo en la tierra por el que volvió a la vida Enkidu. La Lista Real Sumeria es un documento entre legendario e histórico dejado por los escribas de Mesopotamia que refleja la sucesión de monarcas desde los primeros tiempos hasta Hammurabi. Los primeros reyes, como Gilgamesh, son dudosos y con períodos imposibles, como los 127 años de reinado que se establecen para este monarca que, de haber existido, habría reinado en la antigua ciudad de Uruk (cuya evolución podría haber dado lugar al nombre de Iraq) hacia el 2.500 a.C.

“¿Adónde vas, Gilgamesh? La vida que tú buscas, nunca la encontrarás”

Enlace directo : La Epopeya de Gilgamesh

La Factoria Historica

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