Homo Rodhesiensis. Homo sapiens sapiens arcaico

Como Homo Rodhesiensis se conoce al Homo sapiens sapiens arcaico, son humanos modernos pero con rasgos arcaicos; y con el nombre de Homo sapiens sapiens se conoce a nuestra especie..

Homo Rodhesiensis. Homo sapiens sapiens arcaico

El Homo sapiens arcaico apareció hace unos 400.000 años. En el Pleistoceno medio, y en todo el Viejo Mundo, nos encontramos con unos fósiles que muestran mayor capacidad craneana (por encima de los 1.000 c.c.). Aunque bien podrían ser considerados como H. erectus evolucionados, se les da un nombre taxonómico distinto y se incluyen en nuestra misma especie (sapiens), de la cual serían solo unas variantes primitivas que reciben el nombre geográfico del fósil sobre el que se señalaron sus rasgos en cada una de las regiones.

En Asia continental el H. sapíens daliensis, de Dalí y Junáushan, en China; el H. sapiens ngandonensís,. de Java (río Solo, cerca de Ngandong); el H. sapiens narmadensis, de Narmanda (Indía); el H. sapiens rodhesiensis, de Rodhesia (o Broken Hill, hoy Kabwe Man) y los de Ndutu, Ngaloba, Salé, Bodo,Saldahan…, etc. Tal vez debamos añadir hoy el hallazgo del hominido 18 de Laetoli (Tanzania), con una fecha de 120.000 A.P.  Todos ellos son morfológicamente variables y tienen el problema de que la mayor parte carecen de una datación precisa. Es posible que las diferencias se deban a dataciones distintas, con lo que estaríamos ante una microevolución temporal, o bien ante distintos rasgos genéricos (variabilidad intergrupal). También es posible que esas diferencias sean debidas a la variabilidad existente dentro de cada grupo (variabilidad intragrupal o individual), como en Atapuerca, donde hay individuos de distintas edades y sexos.

La cronología general estaría entre 500/400.000 y 200/150.000 y aparecen culturalmente asociados a las últimas fases del Paleolítico inferior (Achelense superior y evolucionado), con industrias líticas que preludian el Musteriense. Los orígenes del hombre moderno pueden estar en África u Oriente Próximo.

La Factoria Historica

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Arsuaga, J. L., Martínez, I., Lorenzo, C., Gracia, A., Muñoz, A., Alonso, O. y Gallego, J. (1999) «The human cranial remains from Gran Dolina Lower Pleistocene site (Sierra de Atapuerca, Spain)». Journal of Human Evolution 37: 431-457; Asfaw, Berhane (1983). «A new hominid parietal from Bodo, middle Awash Valley, Ethiopia». American Journal of Physical Anthropology 61 (3): 367-371; Bermúdez de Castro, José Mª (2000) El chico de la Gran Dolina. Editorial Crítica. Barcelona; Bermúdez de Castro, José Mª, Martinón-Torres, M., Sarmiento, S. y Lozano, M. (2003) «Gran Dolina-TD6 versus Sima de los Huesos dental samples from Atapuerca: Evidence of discontinuity in the European Pleistocene population?»; Journal of Archaeological Science 30: 1421-1428; Conroy, Glenn C.; Weber, Gerhard W.; Seidler, Horst; Recheis, Wolfgang; Zur Nedden, Dieter y Mariam, Jara Haile (2000). «Endocranial capacity of the bodo cranium determined from three-dimensional computed tomography». American Journal of Physical Anthropology 113 (1): 111-118. doi:10.1002/1096-8644(200009)113:1<111::AID-AJPA10>3.0.CO;2-X; Crow, Tim J. (editor) (2002) The Speciation of Modern Homo sapiens. Oxford University Pres. ISBN 0-19-726311-9

 

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