¿Quien era el homo erectus?

Homo erectus es un homínido que vivió entre 1,8 millones de años y 300.000 años antes del presente (Pleistoceno inferior y medio). Los H. erectus clásicos habitaron en Asia oriental (China, Indonesia). En África se han hallado restos de fósiles afines que con frecuencia se incluyen en otra especie, Homo ergaster ya mencionado en La Factoria; también en Europa, diversos restos fósiles han sido clasificados como H. erectus, aunque la tendencia actual es a reservar el nombre H. erectus para los fósiles asiáticos, os lo presentamos…

Homo erectus

La siguiente fase del proceso de hominización viene caracterizada por la presencia de una nueva especie, el Homo erectus, hombre erguido, que había surgido hace unos 1,8 m.a. Hasta mediados de los años 90 se consideraba que la especie Homo erectus estaba repartida por todo el viejo mundo y por ello casi todos los fósiles encontrados en el horizonte del Pleistoceno Inferior y Medio de África y Europa eran encuadrados en esta especie. Pero en la actualidad hay una nueva tendencia en la que se prefiere reservar el término Homo erectus exclusivamente para designar a los fósiles que desde el Pleistoceno Inferior evolucionaron de forma local en Asia hasta su desaparición en el Pleistoceno Superior. Estos presentan una serie de características distintivas del resto de los fósiles, mientras que los especímenes de Homo erectus hallados en África actualmente se engloban bajo la denominación de Homo ergaster del que ya hemos hablado. Por otra parte algunos de los especímenes europeos que antes se encuadraban entre los Homo erectus, actualmente son asignados a la especie Homo heidelbergensis.

Los primeros Homo erectus, sin duda, fueron durante varios cientos de miles de años contemporáneos de los últimos Homo habilis del África Oriental. Esto sugiere que el antepasado inmediato del Homo erectus fue un Homo habilis o bien una especie homínida todavía no descubierta. Los Homo erectus tuvieron un gran éxito desarrollando nuevas tecnologías que les permitieron adaptarse a nuevos entornos. Ellos fueron los verdaderos pioneros de la cultura humana en vías de desarrollo saliendo de África para poblar las zonas tropicales y subtropicales del Viejo Mundo, hace posiblemente 1,8 m.a. Sorprendentemente, sin embargo, éstos permanecieron anatómicamente inalterados hasta hace aproximadamente unos 600.000 años. Después se produjeron una serie de desarrollos evolutivos progresivos en los rasgos del cráneo que posteriormente se transmitirían a los humanos modernos. Sus restos no se encuentran exclusivamente en África, sino también en Asia y en Europa. Hace 1 m.a. el Homo erectus fue capaz de emigrar a zonas medioambientales mucho más frías de Asia y Europa. Se trata pues de una especie que siendo originaria de África, revela un nuevo comportamiento: la tendencia a emigrar. Este término se utiliza en un sentido totalmente diferente al empleado para los tiempos históricos, e indica, sin embargo, una búsqueda de nuevos territorios de caza. La larga duración de esta especie, 1,5 m.a., nos permite explicar su difusión por todo el viejo mundo, sin que sea necesario pensar en un desplazamiento de masas. Esta migración fue posible gracias a contar con una mayor inteligencia y con unas nuevas tecnologías.

Las formas del H. erectus no difieren mucho de las de sus predecesores: la caja craneana es baja, la frente es huidiza y los arcos supraorbitarios muy pronunciados. El prognatismo está todavía presente, aunque sea menos pronunciado, la mandíbula es así mismo huidiza hacia atrás y no tiene mentón. La forma general del cráneo es alargada. La morfología de las piezas dentarias y de los miembros no presenta modificaciones apreciables respecto a los especímenes precedentes. Sin embargo sí que son significativos el aumento de estatura cuya media alcanza 154 cm, así como de la capacidad craneana cuyos valores oscilan entre 850 y 1.300 cm3.

Algunos rasgos concretos de los diferentes ejemplares pueden diferir de uno a otro; puede tratarse de variedades individuales o bien de pequeñas mutaciones consolidadas con el tiempo, produciendo variedades geográficas, consecuencia de la amplia dispersión de esta especie por los tres continentes. De esta forma, se explica que los restos fósiles hallados de una forma independiente y muy alejados entre ellos, en un primer momento fueran considerados como especies nuevas y recibieran nuevas denominaciones. Sin embargo, actualmente se ha aceptado que se trata de la misma especie, el Homo erectus, aunque tengan subdenominaciones. Por este motivo, en el lenguaje científico se especifican como Pithecanthropus a los ejemplares hallados en Indochina, Sinanthropus a los hallados en China y Atlanthropus a los argelinos.

El Homo erectus en Asia

Los fósiles de Homo erectus de Asia proceden principalmente de China (Sinántropos) y de la isla de Java (Pitecántropos). Los Homo erectus asiáticos, aunque son muy similares a los africanos, pueden diferenciarse porque entre los primeros se aprecian las superestructuras craneales mucho más marcadas: torus frontal muy desarrollado y recto, el hueso occipital es más anguloso y tiene un torus occipital muy marcado, mayor grosor de las paredes del cráneo y de los huesos del esqueleto y bóveda craneal baja.

En la isla de Java se han encontrado muchos yacimientos con fósiles de Homo erectus. Estos homínidos ocuparon la isla sin necesidad de navegar, porque durante las épocas glaciares, al descender el nivel del mar, Java quedaba unida al continente. En casi ninguno de los yacimientos de la isla de Java aparece industria lítica, aunque en alguno de ellos ha aparecido recientemente un conjunto de industria lítica muy rico con choppers y chopping tools, así como numerosos restos de fauna.

El cráneo del Sinanthropus no es muy diferente del hallado en Java. Es alargado con paredes espesas, posee un pronunciado occipital y torus supraorbitario con constricción retroorbitaria. La capacidad craneana oscila entre 850 y 1.300 cm3 y la estatura se ha evaluado en 1,56 m. Se ha podido datar una ocupación continuada entre los 600.000 y 200.000 años. Junto a los restos de sinántropos se ha encontrado una abundante industria lítica clasificada como Achelense, a pesar de no presentar los característicos bifaces. Puede que en este homínido salieran Adán y Eva del paraíso envueltos en una gran tristeza emigraron pasando penurias, hambre, sed, que empezaron a ser conscientes del dolor, de la perdida, y esto de alguna manera se transmitiera, quién sabe…[1]

La Factoria Historica

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[1] Black, Davidson (1927): «Further hominid remains of lower Quaternary age from Chou K’ou Tien deposit». Nature, 120: 954; Dubois, Eugène (1894): «Pithecanthropus erectus, eine menschenähnliche Uebergangsform aus Java». Landesdruckerei, Batavia; Jia, Lanpo (1976): «Cueva-hogar del Hombre de Pekín». Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín; Jia, Lanpo (1981): «El hombre primitivo en China». Ediciones en Lenguas Extranjeras. 75 págs. Pekín; Koenigswald, G.H.R. von (1965): «Begegnungen mit dem Vormenschen». Eugen Diederichs Verlag. (2ª Ed.) [Los hombres prehistóricos. Ediciones Omega. 220 págs. Barcelona, 1967]; Sartono, S. (1971): «Observations on a new skull of Pithecanthropus erectus (Pithecanthropus VIII) from Sangiran, Central Java». Proceedings of the Academy of Science, Amsterdam B 74: 185-194; Walker, Alan y Richard Leakey (eds.) (1993): «Nariokotome Homo erectus Skeleton». Harvard University Press. ISBN 0-674-60075-4

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