Jesús de Nazaret

¡Bienvenidos a mi pasión historiadores! Esta vez hablo del personaje más influyente en la cultura occidental, del que durante el siglo XX se escribió más y con cada vez mayor atención, Jesús de Nazaret, para muchos Jesucristo, todo según la fe de cada uno. En este artículo hablaré del contexto histórico y social donde vivió nuestro protagonista, un mundo que lo ha devorado como hombre y lo ha recordado como leyenda. Jesús, que significa el Salvador, nombre corriente de la época, dentro de un ámbito geográfico nació y vivió en Palestina, tierra situada al oeste del río Jordán, desde Dan, en el norte hasta Beersheva, en el sur en la tradicional tierra de Israel según las escrituras. Jesús nació y vivió siendo judío y respetando sus leyes. Se movió en un territorio que era en esos momentos un protectorado romano donde el prefecto romano era en aquellos momentos Poncio Pilatos…

Jesús de Nazaret ¿Dios o Revolucionario?

Primera Parte

Palestina vivía la muerte de un Rey, Herodes el Grande, en el año 4 a.c. que dividió su reino en tres partes dándoselo a sus hijos, a Arquelao le fue designado ser etnarca de Judea, Samaria e Idumea; a Antipas (llamado Herodes Antipas en el Nuevo Testamento) le correspondieron los territorios de Galilea y Perea, que gobernó con el título de tetrarca; por último, Filipo heredó, también como tetrarca, las regiones más remotas: Batanea, Gaulanítide, Traconítide y Auranítide. Jesús nació en Nazaret, de la que hoy en día casi no se conservan restos, población satélite de la espléndida Sephoris, que era ciudad de corte romano a unos 5 km escasos de la propia Nazareth..

Fue en la misma Galilea donde se estableció el ministerio de Jesús. Separada de Judea por la historia, Galilea era en el siglo I una región de religión judía. Tenía, sin embargo, algunos rasgos diferenciales, como una menor importancia del Templo, y una menor presencia de sectas religiosas como los saduceos y los fariseos de los que hablaremos más adelante. Galilea estaba muy expuesta a las influencias helenísticas y presentaba grandes contrastes entre el medio rural y el medio urbano, como podemos ver la Palestina del siglo I no era una creencia homogénea sino influenciada por las corrientes culturales del exterior, más abierta de lo que la creencia popular cree. Al este de Galilea se encontraban las diez ciudades de la Decápolis, situadas todas ellas al otro lado del río Jordán, a excepción de una, Escitópolis (llamada también Bet Shean). Al noroeste, Galilea limitaba con la región sirofenicia, con ciudades como Tiro, Sidón y Aco/Tolemaida. Al sudoeste se situaba la ciudad de Cesarea Marítima, lugar de residencia del prefecto, luego procurador, romano. Por último, al sur se encontraba otra importante ciudad, Sebaste, así llamada en honor al emperador Augusto.En pleno corazón de Galilea se encontraban también dos importantes ciudades, la misma Sephoris, y Tiberíades, construida por Antipas y cuyo nombre era un homenaje al emperador Tiberio. Tiberíades era la capital de la monarquía de Antipas, y estaba muy próxima a Cafarnaún, ciudad que fue con probabilidad el centro principal de la actividad de Jesús.

La misma Cafarnaún. que significa pueblo de Nahum, era un pequeño pero próspero centro comercial con una oficina de peaje y con la presencia de una guarnición romana, ese es el lugar donde Jesús residía en casa de Pedro según los evangelios. Es importante destacar que las ciudades eran focos de influencia de la cultura helenística. En ellas residían las élites, en tanto que en el medio rural habitaba un campesinado empobrecido, del que procedía con toda probabilidad Jesús, aunque tampoco es demostrable ya que ser carpintero en tiempos de Jesús era pertenecer a la clase media. Muchos dicen, sobre esta influencia helénica, que el propio Jesús se inspiró, concretamente en los cínicos. La escuela cínica fue fundada en Grecia durante la segunda mitad del siglo IV a.C. El griego Antístenes fue su fundador y Diógenes de Sinope uno de sus filósofos más reconocidos y representativos de su época. Es una filosofía, la cínica, que pretende alcanzar la felicidad mediante la sabiduría, la liberación del espíritu y el logro de la virtud. Son estos rasgos importantes los que diferencian al cinismo de otros movimientos de la filosofía. La escasez está indisolublemente ligada a esta filosofía. Los cínicos se desprenden de sus bienes para no sentir apego por ellos. Son ajenos a los placeres para no ser sus esclavos, valores señalados al propio Jesús pero no comprobados. Nuestro hombre, Jesús el Carpintero, también visitaba Bethsaida, que significa tierra de pescadores, donde conoció a Pedro y Andrés, que eran pescadores, hombres de clase media, su destino será ser pescadores de hombres…

La ciudad más importante en tiempos de Jesús, antes y ahora, era Jerusalén, que para algunos significa casa de la paz y otros investigadores que deriva de la palabra Salem, alejada de las principales rutas comerciales y de las zonas pobladas, no era un gran centro económico pero si político y religioso. Jerusalén era una ciudad creada por el Rey Herodes el Grande el cual mandó construir una muralla alrededor del barrio conocido como la Nueva Ciudad, así como un teatro, un anfiteatro, un hipódromo y un elegante palacio para sí mismo en la Ciudad Alta, el barrio aristocrático. Lo más importante de las obras de Herodes el Grande fue la construcción del Segundo Templo para crear uno de los edificios religiosos más espectaculares del mundo romano. Situada a cierta altura en las montañas de Judea, Jerusalén está rodeada de montañas, de las que el Monte de los Olivos es la más importante para la historia de los evangelios. Otros de los lugares importantes fue Betania, que estaba situada a 3’2 Km de la ciudad en las laderas de los Montes de los Olivos, donde presuntamente Jesús contaba con un grupo de amigos como María, Marta y su hermano Lázaro.

Me dejo una ciudad muy importante en los evangelios y en la memoria cristiana que es la ciudad de Belén. La ciudad de Belén, que significa casa de la carne, está situada al sur de Jerusalén, a unos 9 km al sur, enclavada en los Montes de Judea, en Cisjordania. Se encuentra administrada en la actualidad por la Autoridad Palestina. Su población ronda los 30.000 habitantes, la mayoría de los cuales son cristianos. En sus orígenes la población pertenecía a la tribu de Judá. El primer acontecimiento notable es que fue la cuna del rey David, que daría una gran fuerza política al naciente reino de Israel y bajo el cual el reino adquiriría un gran esplendor. Ello llevaría a que la ciudad fuese nueve siglos después (David es del siglo X antes de Cristo) asociada a otro gran personaje argumentado como su descendiente, el propio Jesús. Hay una controversia actualmente porque arqueólogos dicen que había otra Belén de aire helenístico cerca de Nazaret que encajaría mejor con la historia de los evangelios y el censo que hizo trasladarse a José y María con el niño Jesús de Nazareth al Belén de los evangelios…

En un ámbito social y político, Jesús convivió bajo la ley Judía, cuidada por el Sanedrín. El Sanedrín que significa en hebreo concilio era, en el Antiguo Israel, una asamblea o consejo de sabios estructurado en veintitrés jueces en cada ciudad judía. A su vez, el Gran Sanedrín era la asamblea o corte suprema de setenta y un miembros del pueblo de Israel. El Sanedrín constaba de setenta y un miembros: el sumo sacerdote y setenta hombres prominentes de la nación. En tiempos de los romanos, lo componían tres grupos: la aristocracia sacerdotal (fundamentalmente saduceos), la aristocracia laica y los instruidos escribas del grupo de los fariseos. La aristocracia sacerdotal, apoyada por la nobleza laica, estaba al frente del tribunal. Los saduceos eran conservadores, mientras que los fariseos eran liberales y, en su gran mayoría, plebeyos con mucha influencia sobre el pueblo. Según el historiador Flavio Josefo, los saduceos se plegaban a las exigencias de los fariseos, a veces a regañadientes. Por eso, Pablo de Tarso pudo sacar partido de la rivalidad y las diferencias doctrinales de estas dos facciones para defenderse ante el Sanedrín (Hechos 23:6-9).

El Sanedrín funcionaba como un cuerpo judicial, cuya jurisdicción no se limitaba solamente a asuntos religiosos, sino que también actuaba en el ámbito civil. Funcionó durante la época de la dominación romana de Israel, desde la etapa final del Segundo templo de Jerusalén hasta el siglo V. Estaba dirigida por un sumo sacerdote. Tenía competencias sobre la doctrina religiosa judía: establecer el calendario de fiestas y regular la vida religiosa del país. Como gobierno político, elaborar y aprobar las leyes, verificar el cumplimiento del marco legal y juzgar los delitos. Estos poderes estaban limitados por las autoridades romanas. Así por ejemplo, si el Sanedrín condenaba a muerte a una persona, no podía aplicarse la sentencia sin la autorización del gobernador o procurador romano. Se sabe que en el Gran Sanedrín existían tres partidos: los saduceos, los fariseos y los zelotes. De acuerdo con la Misná, el Sanedrín era el único tribunal con autoridad para atender asuntos de importancia nacional, tratar con jueces que cuestionaban sus decisiones y juzgar a falsos profetas.

¿Cómo actuaban cada uno de ellos? Los fariseos, que significaba Los segregados, dedicaban a una mayor parte a las cuestiones relativas a la observancia de las leyes de pureza ritual incluso fuera del templo. Las normas de pureza sacerdotal, establecidas para el culto, pasaron por ellos a marcar un ideal de vida en todas las acciones de la vida cotidiana, que quedaba así ritualizada y sacralizada. Recogieron una tradición oral junto a la ley escrita recibidas como una Torah Oral apreciada tanto como la escrita, en la que se atribuía también a Dios, que le dio una ley oral y escrita a Moisés y las dos tenían fuerza vinculante.

Una parte de esos fariseos la dimensión política desempeñaba una función vital, y estaba vinculada al empeño de la independencia nacional, pues ningún poder ajeno podía imponerse sobre el Señor en su pueblo. Aunque pensaban que la salvación la concedía Dios, estaban seguros que Dios contaba con la colaboración humana para traer la salvación. Esa colaboración primero en un ambiente puramente religioso en el celo por el cumplimiento de la Ley para que a partir de los años cincuenta consideraba que tenía que manifestarse en un ambiente militar, eran los zelotes, que significaba celo por Yahvé. Los saduceos, que en hebreo significa justicia y rectitud, eran los miembros de la clase alta de la sociedad judía de esa época, por lo que todos los conquistadores buscaron su apoyo para poder someter al pueblo. Esta era efectivamente la política de este grupo, es decir, eran los colaboracionistas que se sometían al poder extranjero, ya fueran griegos o romanos, y adoptaban sus modas y cultura, por lo que eran muy odiados por el grupo más extremista, los zelotes. Esta sumisión al poder les permitía tener los cargos públicos más importantes; el sumo sacerdote era miembro de este grupo, así como la aristocracia y los principales propietarios de tierras. En la época en que vivió Jesús (siglo I d.C.) se encontraban muy reducidos en su poderío, ya que los romanos les habían quitado su poder político y parte de su poder religioso (los romanos se reservaban el poder de elegir al sumo sacerdote); además, habían perdido su influencia religiosa ante el pueblo en manos de los fariseos. Casi todos ellos residían en Jerusalén. Religiosamente, los saduceos eran más conservadores, como antes he mencionado, que los fariseos en un área importante de la doctrina.

Los fariseos, como antes he detallado, concedieron a la ley oral la misma autoridad que a la Palabra de Dios escrita, mientras que los saduceos consideraban que solo la Palabra escrita era de Dios, en cambio los saduceos trabajaron arduamente para preservar la autoridad de la Palabra de Dios escrita, especialmente los Libros de Moisés (Génesis a Deuteronomio). Mientras que ellos pudieron ser elogiados por esto, definitivamente no eran perfectos en cuanto a su punto de vista doctrinal. Algunas de las creencias que ellos adoptaban contradecían a la propia Escritura.

Los saduceos eran extremadamente auto-suficientes, al punto de negar la intervención de Dios en los asuntos de la vida diaria, negaban cualquier resurrección de los muertos (Mateo 22:23; Marcos 12:18-27; Hechos 23:8), negaban cualquier vida después de la muerte, sosteniendo que el alma perece con la muerte, por lo tanto creían que no había ningún castigo o recompensa después de la vida en la tierra y negaban la existencia del mundo espiritual, por ej. Ángeles y demonios (Hechos 23:8). Por estar los saduceos más preocupados por la política que por la religión, no se ocuparon de Jesús, hasta que se volvieron temerosos de que él pudiera atraer la no deseada atención de Roma. Fue en este momento que los saduceos y fariseos se unieron y conspiraron para llevar a Jesús a la muerte (Juan 11:48-50; Marcos 14:53; Marcos 15:1). Otras menciones de los saduceos se encuentran en Hechos 4:1, Hechos 5:17, y su implicación en la muerte de Jacobo, según el historiador Josefo (Hechos 12:1-2). Los saduceos dejaron de existir en el año 70 d.C. Puesto que este partido existía por sus lazos políticos y sacerdotales, cuando Roma destruyó Jerusalén y el Templo en el 70 d.C., los saduceos fueron también destruidos.

Otros grupos importantes y estudiados en los últimos años fueron los esenios, descubiertos por Flavio Josefo y los pergaminos del Qumran procedentes del Mar Muerto, puede que su origen etimológico pueda proceder de santos, en griego ossa, una referencia a los piadosos, hasidei, en arameo hesé; o venir del hebreo, oseihacedores de la Ley. Eran un grupo que se separaba de cualquier relación política y religiosa con el templo de Jerusalén y vagando por el desierto, bajo los mandos del maestro de la justicia evitaban cualquier atisbo de contaminación con el exterior, se dice que Jesús de Nazareth y Juan el Bautista procedían de los esenios, por su forma de vida y el proceder del bautismo, que los esenios hacían varias veces al día, pero hoy en día se tiene como poco probable.

Otro pueblo importante en la vida y parábolas de Jesús fueron los Samaritanos que significa para el cristianismotener cuidado, atender, proteger o guardar, procedían de Samaria. Fue fundada Samaria por Omrí hacia el 880 (1 Re 16, 24). Después de la deportación del 772, su población era una mezcla de razas (2 Re 17, 3-6, 24). En el s. I, los samaritanos eran tratados como heréticos y se les tenía como legalmente impuros (Lc 9, 52; Jn 4, 9; 8, 48). Uno de los motivos de enfrentamiento era el hecho de que los samaritanos no iban jamás al templo de Jerusalén porque ellos se habían construido su propio templo en el monte Garizín, de ahí la intolerancia mutua entre judíos y samaritanos. No es ningún despropósito decir que los samaritanos eran separatistas y nacionalistas intolerantes. Y algo parecido les ocurría a los judíos en sus relaciones con las gentes de Samaria. De forma que, entre unos y otros, ni darse un vaso de agua, o simplemente dirigirse la palabra (Jn 4, 8-9). Y hasta se le negaba hospedaje en Samaría a cualquier judío que se dirigiera a Jerusalén (Lc 9, 52).

Este era el mundo de Jesús desde un ámbito geográfico y social-religioso, en unas sucesivas partes del artículo sobre Jesús de Nazareth hablaremos de la teoría centro-periferia aplicada al mundo antiguo, del contexto ideológico de Jesús y su mensaje, sus milagros, los doce apóstoles, todo centrado en el mensaje central del mundo occidental, el más importante de todos, el de Jesús en el Sermón de la Montaña…

“Ni se enciende la luz para ponerla debajo de un celemín, sino sobre un candelero, a fin de que alumbre a todos los de la casa…”

Jesús de Nazareth

Enlace directo: Jesús el Judio

La Factoria Historica

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