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La Doctrina Monroe

La Doctrina Monroe és la resposta nord-americana al colonialisme europeu. Des del “Amèrica pels americans” fins el “destí manifest”, la doctrina Monroe ha anat evolucionant en un sentit imperialista. En vols saber més? En Sergi ens apropa avui a la doctrina que va marcar la política exterior dels Estats Units fins la II Guerra Mundial.

 La Doctrina Monroe

 El 2 de diciembre de 1823, el quinto presidente de los Estados Unidos de América, James Monroe, anunció en su discurso anual ante el Senado los pasos a seguir en materia de política exterior. El mensaje se puede sintetizar con una frase muy elocuente, “ América para los Americanos”. El mensaje que se atribuye al presidente fue redactado por su secretario de estado, John Quincy Adams. La nueva doctrina política provocó un cambio en las relaciones internacionales, entre las diferentes potencias existentes.

La Doctrina Monroe se centra sobretodo en la idea de que las potencias europeas han de acabar con el proceso colonial sobre el continente Americano, y sobretodo acabar con todas las injerencias sobre cualquier nuevo estado americano, refiriéndose al proceso de descolonización o desmembración de las diferentes colonias que pertenecían a España en el continente. El proceso de independencia podría acabar con una nueva ocupación territorial por parte de otra potencia europea, y única potencia con capacidad suficiente para ocupar los nuevos estados americanos seria Francia. La doctrina Monroe partía de una concepción, desde un punto de vista liberal y democrático, del poder en materia de relaciones internacionales frente a la legitimidad que defendía las relaciones tradicionalistas encarnadas por la Santa Alianza.

Uno de los rivales de la Santa Alianza fue el Imperio Ruso, que también tenia el afán de nuevas tierras, habían cruzado el estrecho de Bering, canal que separa los dos continentes el asiático y el americano, para posicionar y conquistar el territorio del actual Alaska. Las intenciones de la potencia europea eran varias, la primera una expansión territorial por todo el oeste americano y la segunda patrocinar ideas antiamericanas para acabar con las nuevas ideas republicanas y con el nuevo estado.

La doctrina Monroe se centra en la defensa del territorio Americano, pero también se centra en la no intervención en los asuntos de los nuevos estados latinoamericanos. Es una defensa de la no intervención de las potencias del viejo mundo en los procesos del Nuevo Mundo. En la declaración se remarca que cualquier intervención con el objetivo de oprimir o de controlar su destino se consideraría una prueba de enemistad y también una declaración de guerra contra los Estados Unidos de América. En definitiva, la doctrina marca la política exterior de la nueva potencia americana y remarca las vías para una nuevas relaciones entre las potencias de los dos hemisferios.

También deberíamos mencionar un marcado nacionalismo continental. El “ Monroismo” recoge uno nuevo espíritu orgulloso y liberal de la joven democracia dispuesta a enfrentarse a las viejas monarquías europeas. Este nacionalismo también esconde un afán de nuevas tierras y una nueva visión imperialista que afectará en el futuro a las relaciones entre la potencia Norteamericana y los nuevos estados Latinoamericanos, provocando un sentimiento antiamericano debido a las injerencias sobre los asuntos propios de cada país.

Antecedentes a la Doctrina Monroe

Desde la época colonial, una de las mayores preocupaciones de los colonos era la obtención de nuevas tierras para la agricultura. La expansión territorial siempre ha sido una de las facetas más importante para el gobierno. Uno de los factores más importantes para la rotura de relaciones entre el gobierno colonial y la metrópolis fue la ley que prohibía la ocupación de tierras por parte de los colonos más allá de los montes Apalaches. Ésta ley fue firmada por el rey Jorge III, y dibujaba una frontera imaginaria entre las colonias y el territorio indio, impidiendo a los colonos asentarse en el valle del río Misisipi.

La expansión territorial tiene su origen en el pasado religioso de los primeros colonos. Estos creían que la providencia les había traído a nuevas tierras para expandirse y formar una nueva nación, lejos de la corrupción del viejo mundo. Para los colonos era como si tuvieran un deber o una misión nacional. Este sentido de la providencia, sumado a la necesidad de tierras para asegurar la extensión de la propiedad entre la mayoría de los hombres blancos, favoreció la idea desde muy pronto al derecho natural de la nación a la expansión continental sobretodo con la mirada fija sobre el oeste, territorios despoblados y con muchísimos atractivos tanto agrícolas como comerciales.

La expansión territorial empezó desde el gobierno de los Estados Unidos de América con la compra de Luisiana por el presidente Thomas Jefferson (1803), que defendía la expansión territorial y la repartición de lotes de tierra como el método más eficaz para hacer crecer la nación, con hombres libres e iguales. Otra de las políticas de Jefferson fue la mirada sobre los territorios de la Florida Española. La pretensión del presidente era hacer del mar del Caribe un nuevo “ Mare Nostrum”. Ésta pretensión, a parte de fijar el objetivo como ya hemos mencionado en Florida, también lo fijaba sobre las Antillas. En 1819 uno de los objetivos de Jeffersson se cumplió, España cedía Florida a los Estados Unidos de América por una cantidad de dinero, tras una fase de escaramuzas en la frontera y de unas cuantas infiltraciones de colonos americanos en el territorio de la colonia española.

La expansión territorial al principio de s. XIX, se había conseguido con poca lucha. La expansión hacia el oeste había provocado guerras internas con la nación india pero poco podían hacer sin el apoyo de los enemigos de los Estados Unidos  En 1830 se consolidó el traslado de las tribus indias que ocupaban tierra fértil en el este dejando más territorio al hombre blanco. En cambio, la adquisición de Luisiana y Florida, fue diferente en ambos casos los Estados Unidos: aprovecharon la época de debilidad económica de las dos potencias europeas, con Francia enfrascada en consolidar todo su territorio europeo en contra del imperio español,  y España que tenia la economía en fallida y encima llevaba siete años de guerra contra Francia.

La consolidación de la Doctrina Monroe

En 1823 la declaración de la Doctrina Monroe tenia un carácter más bien defensivo. El presidente hizo la declaración más por amor propio y exaltación de los principios de la nación. El miedo de una expedición armada por parte de la Santa Alianza hacía que todos los preparativos fueran para defender-se, sobre todo porqué el estado no tenia una flota o armada para poder luchar contra las potencias europeas. También una de las mayores preocupaciones del país era la ambición británica de cercar al país para provocar una vacío con el exterior y sobretodo para excluir los Estados Unidos del comercio internacional, intentando crear otra vez un nuevo tipo de monopolio comercial al estilo colonial. Debido al aislamiento provocado por el cerco británico, las clases mercantiles de la Nueva Inglaterra apoyaran la expansión territorial hacia el oeste para intentar acabar con el cerco, pero también apoyaran un cambio en la doctrina Monroe. Ésta nueva visión de la política exterior norteamericana llegaría con el presidente Jackson, con un carácter mucho más beligerante a sus antecesores. Podríamos definir la época entre 1823 a 1841 como una época de cautela en la política exterior y de indiferencia, la exclusión del mundo europeo donde las guerras provocan debilitamiento a los imperios del Viejo Mundo, favorece la lenta expansión y se ajusta a la ambición de la política expansiva de los Estados Unidos.

En la década de los cuarenta, la idea que seguía uniendo a la mayoría de la nación blanca era la continuación de la expansión continental hacia el océano Pacífico, cosa que conllevaba cruzar el territorio de la Montañas Rocosas y atravesar el lejano oeste. En el avance hacia el oeste se encontrarían al sur las antiguas posesiones españolas que tras el 1821 obtuvieron la independencia y acabaron formando parte de México, al norte se encontrarían con el imperio británico, con los que compartían la administración de Oregón.

Con la llegada a la presidencia del presidente Jackson, la política exterior sufrió otro cambio, un nuevo sentimiento militarista recorre toda la nación, la presidencia del sudista James Polk vuelve a resurgir la doctrina Monroe en todo su esplendor. El presidente creía que se había de renovar, primero rectificará e introducirá la idea de protección del hemisferio norte sobre el hemisferio sur del continente americano, haciendo referencia a la vigilancia sobre todo tipo de injerencias. El presidente decía siempre que la monarquías europeas albergaban no solo el propósito de frenar el desarrollo de la república, sino también el de implantar nuevos gobiernos coloniales en los territorios contiguos a los Estados Unidos.

En 1845 a la Doctrina Monroe se le suma la expresión “destino manifiesto”. Ésta expresión es la reafirmación de las ideas pioneras. En medio de la problemática surgida con Texas y su posible anexión tras la independencia de México por culpa de un levantamiento militar de carácter centralizador, el periodista O’ Sullivan publicó la expresión para justificar otra nueva anexión. La expresión hacía referencia a la reafirmación del destino de los Estados Unidos marcado por la providencia y profundizaba sobre los diferentes enemigos y las diferentes injerencias de estos sobre el territorio que pertenecía por derecho de Dios a los Estado Unidos.

Entre 1841 a 1860 nos encontraremos en una fase de más aceptación de la Doctrina, con una aplicación mucho más amplia y general, sobre todo fijará las nuevas relaciones entre las diferentes potencias. En estos años la doctrina se consolidará como una fórmula universal e intentará regir las conductas de las diferentes potencias que buscaran un equilibrio de poder al estilo europeo con la nueva potencia norteamericana. Durante esta fase se procederá al movimiento expansionista más grande desde su independencia, las primeras víctimas de los pioneros serán el territorio del Oregón, que en 1840 vuelve a ser apetecible para los intereses de los Estados Unidos, también otro de los objetivos que ya hemos mencionado será la progresiva ocupación del territorio de Texas, que provocará el levantamiento y después la anexión a los Estados Unidos.

Con la anexión de Texas se abre una nueva ruta de expansión, sobre todo frecuentada por los pioneros y también por las famosas caravanas. La visión de una California convertida en un vergel afloraba en las mentes de los pioneros hacia el oeste. Ésta emigración provocó un cambio demográfico en los diferentes territorios de México, y resurgirán las confrontaciones entre los diferentes países. En 1846 el presidente Polk declara la guerra a México, la cual será la primera guerra ofensiva de la historia de los Estados Unidos. Al finalizar la guerra en 1848 con el tratado Guadalupe-Hidalgo, México cedía California y Nuevo México, a parte de retirar todas las peticiones sobre Texas.

Finalmente podríamos mencionar las ultimas aplicaciones de la Doctrina Monroe a finales de siglo XIX, en la guerra contra España. En esta guerra los Estados Unidos acabaran con las pocas posesiones que le quedaban a España en América, sobretodo Cuba y Puerto Rico, en 1898. A principios de siglo XX, la doctrina Monroe forma parte del ideario de la mayoría de la población, en 1923 el periodista Baker Eddy escribía “Creo estrictamente en la Doctrina Monroe, en nuestra Constitución y en las leyes de Dios”, en el New York Times. Al final, la doctrina provoca una aislamiento voluntario de los Estados Unidos, que ya se sitúa entre los principales potencias mundiales. Este aislamiento que también ha sido característico de la historia americana, acabará con la intervención de los Estados Unidos en la II Guerra Mundial, producido por el cambio en la política exterior de la presidencia Roosevelt.

La Factoria Historica

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2 comentarios

  1. [...] en defensa propia, las obligaciones militares que surgieran del pacto de la Liga de Naciones, la doctrina Monroe o los tratados de alianza acordados tras la Primera Guerra [...]

  2. [...] de mercenario. Posteriormente Cole le cede el contrato a William Walker. Este, amparado bajo la doctrina Monroe, se proclama presidente de Nicaragua e intenta hacer de la nación centroamericana un nuevo miembro [...]

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