El Crack de 1929 in Spain

The Better Days así se titula una canción de Bruce Springsteen y de esta manera podríamos llamar los felices años veinte del siglo pasado en EEUU, ¡I born in USA!, del Way of a live americano, etapa que un jueves de 1929, en Octubre, un jueves negro, como todo sueño acabó desbordado por la realidad…

El Crack de 1929 in Spain

Wall Street se derrumba, como diría Krugman, demasiados niños divirtiéndose con un juguete demasiado inestable, la economía debe de ser aburrida para ser prospera, y con ello se inicia durante diez años una etapa de crisis en EEUU que infecta a todos los países capitalistas, el comercio acaba y se inicia una etapa de proteccionismo salvaje, y con esto el fin del capitalismo ya que la recuperación de los distintos países durante estos sucesivos diez años, entre 1929-1939, se realiza a partir de un proyecto nacional no a partir del intercambio que es la fuente del propio sistema capitalista, el capitalismo está enfermo.

Todos los historiadores tienen una opinión de porque el sistema capitalista enfermó, desde la explicación especulativa de Galbraith, a la teoría de la estabilidad hegemónica de Charles P. Kindlerberger, o si el crack y la posterior Gran Depresión fue producto de la economía real de Peter Temin, desde Michael Bernstein a Bierman, desde las teorías monetarias a las teorías que mantienen que el crack fue producido por la crisis agraria, pero ¿cuál es la verdad? Puede que todos la tengan o a la vez todos mientan. Durante diez años las industrias no paran de crecer, gracias a un territorio geográfico propicio interior y unas condiciones empresariales favorables, las nuevas formas de producir, la cadena de montaje ¡ Que grande eres charles Chaplin! producen que se haya encontrado la fórmula mágica para crear productos de forma ilimitada, y las empresas, las que mejor rentabilizan estas condiciones, no paran de crecer hasta límites insospechados. Pero si la producción es ilimitada no así los recursos naturales ni la demanda, se han de encontrar nuevos mercados, diversificarse, en países donde el gasto sea menor en salarios y en condiciones empresariales, como las infraestructuras, empieza la colonización de empresas automovilísticas como Ford and Company, o eléctricas como la Westinghouse. Es en estos países menores, como la España de Loquillo ¡Cuando éramos los mejores..!, en vías de desarrollo, Jordi Nadal en este punto está superado, donde encuentran el espacio para realizar las distintas operaciones comerciales, pero empieza un problema en el nivel organizativo de las distintas grandes empresas, su nivel organizativo se vuelve mastodóntico. Existen demasiadas escalas desde la base hasta el mando Directivo, y se empieza a especular con los números, lo que se dice maquillar a lo Pretty Woman, los números que se transmiten, su valor bursátil, no son reales. Las empresas invierten en tecnología y amplían plantas pero han de equilibrar con los gastos, entre ellos, la bajada de salarios y el despido sin sentido, empieza a ver un desempleo crónico que la macroeconomía no puede explicar. Llega un momento que este crecimiento empresarial se detiene, demasiada oferta, una mano de obra no cualificada, superados por la tecnología, como Hale en el 2001, combinado con los sueldos bajos y un despido cada vez mayor, es decir, se ha producido un falso crecimiento, la economía real se resiente, se produce un no consumo, y con ello un excedente de inventarios ilimitados, la rentabilidad y liquidez de la empresa está en entredicho, el sistema industrial falla, GAME OVER. Los bancos aunque se queden con estas empresas, ¿para qué les sirve? Bailan con la más fea, empresas llenas de gastos, sin reservas, gigantes, realmente es un muerto demasiado pesado, aunque el estado quiera inyectar dinero, solo servirá para que este muerto reviva de manera momentánea, ¿todo ha de depender de la agricultura? Cuatro bodas y un funeral…

Esta crisis no es solo un crack bursátil, es la madre de todas las crisis, porque el sistema industrial está out, el sistema capitalista ha hecho fallida, no hay demanda, se han cerrado las puertas y nadie está en casa, Solo en casa! y yo sin mis padres, están muertos o volando a Canadá, el desequilibrio centro-periferia es evidente. Es una crisis en oleadas, en grados, ¿a que si Mr. Wallerstein?, afectados en mayor a menor grado según el nivel de industrialización y el contacto familiar, la familia es la familia!, económico con el centro, EEUU, y España?.

Durante los años veinte se produce un auge industrial, en 1923 hasta 1929 se produce la Dictadura de Primo de Rivera una modernización autoritaria, como titula en su libro Eduardo González Calleja en la que se crea una mediana pequeña empresa, y aparecen empresas sobretodo en la segunda mitad de la década empresas como Phillips o Ford and Company, como le afecta, si es que le afecta, ¿ el crack de 1929? En general se tiene como verdad establecida que España no tuvo contacto real con el crack de 1929, y la crisis que afecta en España durante esa etapa se observa desde dos perspectivas, desde el estancamiento o desde la depresión económica. Los historiadores que sólo reconocen la existencia de un estancamiento de la economía española en los años 1929-1935, pero no una depresión, se encuentran Albert Carreras, Xavier Tafunell, Gabriel Tortella Jordi Maluquer, Jordi Palafox, Jordi Catalán y Francisco Comín. Carreras y Tafunell señalan que el crecimiento de los años 1920 se detuvo debido a diversos factores entre 1929 y 1935. En primer lugar se debió a que en Europa se tomaron desde 1929 sucesivas medidas proteccionistas, en segundo lugar a que la renovación y la moderación tecnológica se fueron agotando, y por último a que el programa inversor del estado español se paró bruscamente debido a la quiebra de la Dictadura de Primo de Rivera. La política expansiva del gasto público se hizo incompatible con la política tributaria y monetaria defendida por el régimen. Estos autores argumentan que todos estos problemas de 1929-1935 se debieron al modelo industrial que falló por alguna razón. El gasto público, hacienda somos todos!, se dirigió a la inversión y a causa de la saturación de la industria algodonera entraron en escena nuevas formas de industria con una nueva organización más compleja. Carreras y Tafunell concluyen, en referencia al crack del 1929 y la Gran Depresión, que España no se vio perjudicada plenamente por este atraso del crecimiento económico ni industrial, ni por problemas coyunturales como el crack del 1929, ya que España no perteneció al patrón oro y además en la Primera Guerra Mundial fue un buen salvador económico para el país durante el periodo de 1929 y 1935.

Desde la depresión está un autor como Joan Hernández Andreu que indica que entre 1929 y 1935 se produce en la industria una depresión estructural por la escasa participación del consumo privado. También señala Juan Hernández Andreu que el sector público refuerza esta depresión industrial por la caída de Primo de Rivera en Febrero de 1930. Según él en la agricultura el sector carbonífero y la industria textil se produjo una depresión estructural que se evidenció en diversas variables económicas: un descenso del comercio exterior, de la actividad siderurgia y un menor movimiento en la bolsa de valores, entre otras. Considera que 1933 fue el año de mayor decadencia. Hernández Andreu apoya su tesis en Alexander Adams y Jordi Palafox, entre otras fuentes para corroborar sus teorías. Estas conclusiones son criticadas en una reseña por Joseph Harrison que considera que Juan Hernández Andreu, intenta forzar la entrada de España dentro de un concepto capitalista, en el que el estado español no estaba situado, ¿a quién creer..?.Esta mediana y pequeña empresa produce una sensación de estabilidad y bienestar en el país pero este no es real, The Truman Show, ya que en esta mediana y pequeña empresa ni existe una productiva modernización tecnológica, ni una mano de obra cualificada, y si existen dificultades para entrar en un mercado competitivo ya que depende de un mercado interior no estable.

Una gran o mediana empresa que dependen de una gran empresa, numerosa o no, que es mayormente extranjera ( Siemens, Phillips o Ford.. ) que sufren de gigantismo, que no paran de crecer, hasta que llega un momento que se para, sin una razón científica ni general, solo se puede analizar empresa por empresa, no hay un caso único, todo son matices, no hay una verdad única, no pueden crecer más, la inversión tecnológica y de infraestructuras es tan elevado que se han quedado sin reservas, y tienen que equilibrarlo con despidos y disminución de salarios, minimizar daños, las empresas madres de las países capitalistas se desentienden de las deudas de sus hijas, como Hércules con sus propios hijos al volverle loco Hera. Se produce un desempleo crónico, la economía real se resiente, un gasto estructural brutal se ciñe sobre la economía estatal, pero sobretodo se produce un no consumo con un exceso de inventarios que como ya dije, es uno de los factores que tienden, en mayor medida, a disminuir la rentabilidad y liquidez de las empresas, es un efecto mimético de los vicios, a los ojos de Berlanga, de una crisis Global. Jordi Palafox dice que España está mejor respecto a países como Holanda, Bélgica, Italia o Polonia, ya que estos sufren una contracción en la producción, yo pienso al revés. Sufrir una contracción solo es que la empresa o empresas reorientan sus objetivos, tener una sobreproducción de materiales acabados muchos sin una salida clara de mercado solo produce un Fallo industrial mayor, si añadimos un paro masivo, que un país que sufra una contracción más o menos larga, en su industria y en su producción. Como he mencionado, mirar la economía española desde la macroeconomía hace que no se comprenda el desempleo crónico ni a la vez la “buena” productividad, es una incoherencia, reducirlo al proteccionismo es ser reduccionista y mirarlo desde la agricultura es mirarlo desde una perspectiva de un país arcaico, ya que si lo miras desde un país en vías de desarrollo has de ver que el fallo industrial produce el fallo agrícola, ya que esta no puede abastecer una población cada vez más numerosa, el verdadero problema del sistema capitalista en el siglo XX, que crece de manera exponencial y sin límites, locuras de Garret Hardin y su tragedia de loscomunes, sin poder modernizarse ya que la industria agrícola, sin intercambio cultural ni tecnológico, en sí, había muerto.

Yo me pregunto, si desde mi perspectiva se produce una falso crecimiento por la falta de una estructura industrial nacional solida, un exceso de inventarios, un desempleo crónico, ¿acaso no son los síntomas de una crisis económica reflejo de una crisis mayor? ¡Viva las Vegas!… La etapa de 1929-1939, no es una crisis, ni una depresión ni un estancamiento, es una reorientación del propio sistema, es el síndrome de Münchausen…

Del 1939 al 1945, la II Guerra Mundial, del que ya hablaremos, hija mayor de esta crisis que cambió el mundo, las empresas aprenderán a dejar de producir en masa, la cadena de montaje ha muerto, de producir se pasará a vender, una nueva manera de consumir, proponer calidad, esto explotara en EEUU con la invención de la madre de todos los inventos, la Televisión y con ella la publicidad masiva, Las emisiones con programación se iniciaron en Inglaterra en 1936, y en Estados Unidos el día 30 de abril de 1939, coincidiendo con la inauguración de la Exposición Universal de Nueva York. Las emisiones programadas se interrumpieron durante la Segunda Guerra Mundial, reanudándose cuando terminó, pero esa ya es otra historia.….

Enlace directo: Los “Felices” Años Veinte

La Factoria Historica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s