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Muerte de Filipo

En el año 337 a. C., Filipo se divorcia de Olimpia. Su intención era volverse a casar con una noble macedonia, Eurídice, sobrina del general Átalo. Para aplacar el descontento de los nobles de Molosia, de donde era Olimpia, trama un matrimonio de conveniencia entre su propia hija Cleopatra y un hermano de Olimpia, Alejandro de Epiro, que era rey vasallo en Molosia. Para la boda se organizaron grandes fiestas en Egas, primera capital de la antigua Macedonia. Desde el amanecer avanzaban en procesión solemne las estatuas de los doce dioses sentados en tronos lujosos muy adornados. Una estatua hacía la número trece: era la efigie del gran Filipo. Hubo un gran banquete y a continuación todos se dirigieron al teatro para terminar allí el agasajo. Llegó Filipo, que se había vestido de blanco para la ocasión, y cuando se disponía a entrar en el recinto sin guardaespaldas, resaltando ante los diplomáticos griegos ahí presentes su cercanía al pueblo, se le abalanzó un joven noble macedonio y le hirió en un costado. Murió al instante allí mismo. El asesino se llamaba Pausanias, como el famoso general del siglo V a. C. y el famoso historiador del siglo II, uno de sus siete guardaespaldas. El asesino inmediatamente intentó escapar y alcanzar a sus compañeros en la conspiración, que le esperaban con caballos en la entrada de Egas. Fue perseguido por tres guardaespaldas de Filipo y murió a sus manos…

 Muerte de Filipo

Las razones para la acción de Pausanias son difíciles de responder completamente, dado que existe controversia incluso entre los historiadores antiguos. El único relato contemporáneo que ha llegado es el de Aristóteles, que comenta que Filipo fue asesinado porque Pausanias había sido ofendido previamente por los seguidores del general Átalo, suegro del rey. Cincuenta años más tarde, el historiador Clitarco de Alejandría amplió y embelleció la historia. Siglos más tarde su versión sería narrada por Diodoro Sículo y por todos los historiadores que se basaron en Clitarco. En el libro dieciséis de la historia de Diodoro, Pausanias habría sido un amante de Filipo, que habría tenido un ataque de celos cuando Filipo cambió sus preferencias por otro hombre más joven, también llamado Pausanias.

File:Philip II of Macedon CdM.jpg

Retratode Filipo II en una medalla de la victoria del siglo II a.c.

Sus intentos por conseguir al joven acabarían haciendo que éste se suicidase, lo que llevaría a que su amigo Átalo se enemistase de Pausanias. Átalo acabaría vengándose invitando a Pausanias a cenar, emborrachándole y sometiéndole a abusos sexuales. Cuando Pausanias acudió a Filipo, el rey se vio incapaz de castigar a Átalo, dado que estaba a punto de enviarle a Asia con Parmenión para preparar la invasión. También se había casado con la sobrina o hija de Átalo, Eurídice. En lugar de ofender a Átalo, Filipo trató de compensar a Pausanias ascendiéndole dentro de la guardia real. Sin embargo, parece que el deseo de venganza de Pausanias habría dado un giro contra el hombre que no había cumplido en vengar su honor herido, por lo que planeó matar a Filipo y, algún tiempo más tarde, con Átalo ya en Asia, puso su plan en marcha. Otros historiadores (por ejemplo, Juniano Justino 9.7) sugieren que Alejandro o su madre Olimpia eran conocedores de la intriga, si no incluso los instigadores. Al parecer, según el historiador, Olimpia habría agradecido a Pausanias su acción poniendo una corona encima del cuerpo del asesino, erigiendo un monumento en su memoria y ordenando sacrificios anuales en su honor. Muchos historiadores modernos entienden que todos los relatos son improbables. En el caso de Pausanias, el motivo que se alega para el crimen parece muy forzado. Por otro lado, la implicación de Alejandro y de Olimpia arroja dudas: actuar como se supone que hicieron habría requerido actuar directamente contra la máquina militar, que era leal a la persona de Filipo. Lo que parece que se recoge en estas historias son las sospechas naturales que recaen en los principales beneficiarios del asesinato.

Filipo II

Podría incluso haber parte de propaganda esparcida por los enemigos políticos dentro de los relatos posteriores al acontecimiento, y más teniendo en cuenta que Átalo sería posteriormente ejecutado en la consolidación del poder por Alejandro tras el asesinato. Por todo ello, los historiadores de todos los tiempos han barajado muchas teorías sobre el caso. Lo primero que han hecho siempre ha sido preguntarse quién salía beneficiado con la muerte de Filipo, pero esta pregunta tiene muchas réplicas. Varios personajes pudieron estar implicados, como por ejemplo: El propio Alejandro, su hijo, Olimpia de Epiro, la esposa de la que se divorció, El rey de Persia, Muchos nobles macedonios o Demóstenes, su eterno rival. Cada autor presenta su tesis y sus teorías, pero el asesinato de Filipo sigue siendo un misterio…[1]

La Factoria Historica


[1] El ejército macedonio del Reino de Macedonia está considerado como uno de los mejores ejércitos de leva de la Antigüedad. Instrumento de la conquista de la Antigua Grecia, en el reinado de Filipo II de Macedonia, después del Oriente en el reinado de Alejandro Magno, es el modelo sobre el cual se formaron los ejércitos de los reinos helenísticos, sobre todo los de los seléucidas y lágidas, en los siglos III y II a. C. Su dominación terminó con la conquista romana, que demostró la superioridad de la legión sobre la falange macedonia en la Batalla de Pidna en el 168 a. C., finalizando la Tercera Guerra Macedónica. Las innovaciones militares, tanto en las armas como en las tácticas, llevadas a cabo por Filipo II forjaron el ejército que conquistó un imperio. Convirtió la guerra y el combate en un estilo de vida para los macedonios, quienes hasta entonces habían considerado el ejército como una ocupación a tiempo parcial para ejercerla fuera de la temporada agrícola. Al introducir el ejército como una ocupación a tiempo completo, Filipo pudo entrenar a sus hombres con regularidad, cimentando la unidad y la cohesión. Este creó una de las mejores máquinas militares que Asia o Grecia habían visto nunca, gracias a la suma de tiempo y esfuerzo invertido tanto en maniobras como en innovaciones militares. Las innovaciones tácticas incluían un uso más eficaz de la tradicional falange griega, como de los ataques coordinados, en primer lugar, la combinación de armas y las tácticas militares entre sus unidades de infantería de la falange, caballería, arqueros y armas de asedio. Las armas introducidas eran la sarissa, un tipo de pica larga de peso contrabalanceado, que aportó muchas ventajas, ofensivas y defensivas, para la infantería macedonia en particular, y para el ejército combinado en general. Los ejércitos creados por Filipo comprendían una amalgama de diferentes fuerzas. Macedonios y otros griegos (especialmente de Tesalia), así como una amplia gama de mercenarios del otro lado del Egeo. Después del 338 a. C., muchos de los nuevos reclutas de Filipo para su planeada invasión de Persia vinieron desde todas partes del mundo griego y de los Balcanes, aunque la mayor parte del ejército lo constituían los macedonios.


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