Inicio » Àmbit Geogràfic » Guerras Médicas

Guerras Médicas

Las llamadas guerras greco-persas, persas o Guerras Médicas, nombre tradicional heleno, pues los griegos llamaron “medos” a persas y medos, tuvieron lugar, principalmente, entre 492 y 449 a. C. Sus fases más agudas duraron once años y fueron las dos invasiones persas de territorio griego europeo, entre 490 y 479. El resultado final fue que la coalición de algunos (no todos) los estados griegos logró que el Imperio Persa de los Aqueménides perdiese su dominio sobre las ciudades-estado griegas de la costa occidental de Anatolia. La victoria militar impidió que el conjunto de la Hélade oriental se convirtiese en una satrapía del Gran Rey y continuase su propia evolución histórica. Los primeros grandes monarcas persas, que hegemonizaron a los medos, Ciro el Grande y Cambises, extendieron sus dominios, antes del 522, desde el Indo hasta el Nilo y las costas asiáticas del Egeo. Tras la derrota de Creso de Lidia (546?), su reino y su vasta área de influencia anatólica, incluidas las costas pobladas por griegos, cayeron en manos persas y fueron adscritas al sátrapa de Sardes, antigua capital de Lidia. Darío, el primer soberano de la Casa Aqueménide, fortaleció el dominio persa sobre la zona y quiso desembarazarla, por el N. y el O., de la permanente amenaza de los pueblos esteparios (escitas), con los cuales tenía frontera prácticamente todo el dilatadísimo septentrión imperial…

 Guerras Médicas

Por causas varias que no se conocen con toda precisión, las ciudades grecoasiáticas se alzaron (“revuelta jonia”, 500-494), pero fueron derrotadas y castigadas: Mileto, la principal, fue incendiada. Los rebeldes fueron ayudados, aunque en escasa medida, por algunos griegos europeos, como atenienses y eretrios. Darío quiso castigar la intromisión y preparó una gran expedición contra la Grecia europea. Fuerzas de tierra y mar, muy numerosas, cruzaron los estrechos. Pero la flota, imprescindible en la expedición, fue destruida por una tormenta (492). En el 490, un nuevo ejército, de unos 25.000 hombres, pudo desembarcar al N. del Ática, en la planicie de Maratón. Atenas había solicitado la ayuda de los hoplitas lacedemonios, que demoraron su partida por causas rituales. Diez mil hoplitas atenienses, mandados por otros tantos estrategos, con el solo refuerzo de 1.000 aliados de Platea lograron vencer, dirigidos por Milcíades, a la infantería persa, cuyo descalabro fue tan sensible que desbarató la operación combinada por Darío. La tradición señala que las bajas griegas sumaron 192 hombres frente a 6.400 del contingente imperial. Los hoplitas regresaron a la capital y las fuerzas del Gran Rey volvieron a sus países.

Griegos contra persas

Enlace directo: La Segunda Guerra Medica

Diez años más tarde, regresó Jerjes, sucesor de Darío, con un enorme ejército (de varios millones de hombres, según Heródoto, cifra desestimable) que forzosamente avanzó con lentitud y permitió preparar la defensa griega. En el 481, la magnitud de la amenaza produjo como efecto una liga defensiva de varios Estados helenos, cuyas tropas fueron encomendadas al mando espartano y su flota al ateniense (unos 350 barcos, frente al triple de la flota imperial). Los griegos discutieron si la defensa inicial por tierra debía situarse en el estrecho istmo de Corinto (fácil de defender, pero que abandonaba el Ática y la Grecia central al enemigo) o en el desfiladero de las Termópilas, como deseaban los Estados más norteños. Finalmente, bajo mando de uno de los diarcas espartanos, Leónidas, 7.000 infantes se apostaron en las Termópilas y 271 naves mandadas por Temístocles lo hicieron en el cabo Artemisio. Los ejércitos persas de tierra y mar atacaron a la vez, en agosto del 480. Por mar, intentaron sorprender a la armada helena, que logró informarse de sus intenciones: sus maniobras y una fuerte tormenta que la sorprendió en puerto, mientras las naves del Gran Rey estaban en mar abierta, causaron daños al invasor. En las Termópilas, Leónidas y sus hombres resistieron durante dos días, con grave daño del enemigo, pero fueron rodeados y exterminados, aunque ganaron un tiempo precioso. El ataque naval persa, que supuso muchas bajas por ambos bandos, no fue resolutorio. El ejército de Jejes, con contingentes de griegos septentrionales que se sumaron a sus tropas, tomó Atenas, desguarnecida y evacuada, en septiembre y la entregó al fuego. La flota, única esperanza, se alineó en el estrecho de Salamina. Temístocles decidió fingir una retirada y atraer a las naves de Jerjes (fenicias y griegas) hacia el estrecho: allí la pericia ateniense y la maniobrabilidad de sus 180 naves infligió una fuerte derrota a la armada aqueménide (a 400 barcos?), cuyos restos hubieron de retirarse a Asia, ante la proximidad del invierno, como hizo el propio Gran Rey. En su retirada, la flota persa fue sorprendida (479) en Mícale, de noche, varada y desguarnecida, y fue quemada: sus marinos fueron vencidos en tierra por un contingente espartano mandado por Leotiquidas. El ejército imperial quedó en Grecia, mandado por Mardonio (cuñado de Jerjes) hasta que fue derrotado en Platea, en el 479, por un contingente de tropas de Esparta, Atenas y Tegea que venció a los quizá 10.000 orientales y 70.000 griegos y tracios de Mardonio.

Las Termópilas

Enlace directo: La Tercera Guerra Medica

La guerra, aunque ya no en tierra griega, continuó durante treinta años más, bajo dirección de Atenas, dado el carácter decisivo del dominio del mar. La Liga de Delos, creada en el 478-477 y reglamentada por Arístides, logró consolidar su dominio en la costa anatolia. En el 468, en las bocas del Eurimedonte (Panfilia), la flota de la Liga y sus fuerzas de tierra obtuvieron una doble victoria sobre los persas. En el 449, tras la conquista de la mayor parte de Chipre por las fuerzas atenienses mandadas por Cimón, una paz negociada por Calias (cuñado de Cimón), puso formalmente fin a la guerra abierta entre el Gran Rey y Atenas y sus aliados…[1]

La Factoria Historica


[1] La revuelta jónica representó un episodio decisivo de la confrontación entre griegos y persas. Fue impulsada por Aristágoras, el tirano de Mileto, en el año 499 a. C. Constituyó el primer conflicto a gran escala entre ciudades griegas y el Imperio persa. Muchas ciudades ocupadas por los persas en Asia Menor y Chipre se alzaron contra sus dominadores. Los insurrectos lograron tomar Sardes pero el contraataque persa condujo a la derrota definitiva tras la batalla naval de Lade y la ocupación de Mileto en 494 a. C. Su origen fue la voluntad de Darío I de controlar las fuentes de aprovisionamiento de trigo y de madera para la construcción naval de Grecia. Para ello debía atacar, con la ayuda de los contingentes griegos jonios, en primer lugar, a los escitas, que habían creado un poderoso imperio en Rusia meridional y cuyas relaciones comerciales con los griegos eran fructuosas y activas. Estaba, sin duda, también la intención de controlar la ruta del comercio de oro, extraído de los montes Urales o de Siberia y con el que los escitas comerciaban a gran escala. Algunas expediciones contra los escitas acabaron en un estrepitoso fracaso, ya que éstos aplicaban la táctica de la tierra quemada al ejército persa. El ejército persa escapó del desastre y el cerco gracias a la lealtad del contingente griego que guardaba el puente sobre el Danubio (Ister). Sin embargo, Darío se aseguró el dominio de Tracia mientras que el rey Amintas I de Macedonia reconoce el señorío de Persia (513 a. C.). En 508 a. C., la isla de Samotracia cayó bajo el yugo persa. Incluso Atenas solicitó, hacia 508, la alianza persa. De este campaña Darío sacó la conclusión de que podía contar con la fidelidad de los griegos jonios. Éstos, estimaban en cambio que podían, sin riesgos excesivos, sublevarse contra el dominio persa, puesto que la expedición contra los escitas había demostrado que el imperio aqueménida no era invulnerable.


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

IDIOMA

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 4.715 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: