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La Sexta Coalición

En 1812, Napoleón invadió Rusia para obligar al Emperador Alejandro I de Rusia a permanecer en el Bloqueo Continental y eliminar el peligro inminente de una invasión rusa de Polonia. La Grande Armée, 650.000 hombres, 270.000 franceses y muchos soldados de países aliados o súbditos, cruzaron el río Niemen el 23 de junio de 1812. Rusia proclamó la Guerra Patriótica, mientras Napoleón proclamaba una Segunda Guerra Polaca, pero en contra de las expectativas de los polacos, que suministraron casi 100.000 soldados para la fuerza invasora, Napoleón evitó dar concesión alguna a Polonia, teniendo en mente las posteriores negociaciones con Rusia. Rusia mantuvo la táctica de retirarse, dejando tras de si la tierra quemada. Los rusos se detuvieron y lucharon en la Batalla de Borodino, el 7 de septiembre, que aunque fue muy sangrienta, forzó a los rusos a retirarse y dejar expedito el camino hacia Moscú. Sobre el 14 de septiembre, Moscú era capturada y saqueada…

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Alejandro I rehusó capitular. Sin un signo claro de victoria a la vista, Napoleón se vio forzado a retirarse de Moscú después de que el gobernador, príncipe Rostopchin, ordenara el incendio total de la ciudad. Así comenzaba la desastrosa Gran Retirada, con 370.000 bajas y 200.000 prisioneros. En noviembre, sólo quedaban 27.000 soldados para cruzar el río Berezina. Napoleón dejó a su ejército para volver a París y preparar la defensa de Polonia del avance ruso. La situación no era tan desesperada como podría parecer al principio. Los rusos habían perdido 400.000 hombres, y su ejército estaba igualmente agotado. Sin embargo tenían la ventaja de unas líneas de suministro más cortas y podían renovar sus tropas con mayor rapidez que los franceses. Al mismo tiempo, en la guerra española, en la Batalla de Vitoria, el 21 de junio de 1813, la ocupación francesa de España se acabó definitivamente por la victoria de Sir Arthur Wellesley sobre José Bonaparte, y los franceses se vieron forzados a abandonar España cruzando los Pirineos. Viendo una oportunidad en esta histórica derrota de Napoleón, Prusia volvió a la guerra, Napoleón creyó que podría crear un nuevo ejército tan grande como el que había enviado a Rusia, y reforzó rápidamente sus fuerzas en el este de 30.000 a 130.000 hombres, que posteriormente llegaron a los 400.000. Napoleón infligió 40.000 bajas en las fuerzas aliadas en la Batalla de Lützen, y en la Batalla de Bautzen. Ambas batallas enfrentaron a un total de 250.000 hombres, convirtiéndose en las mayores batallas de todas las guerras.

El armisticio se declaró el 4 de junio y continuó hasta el 13 de agosto, tiempo durante el cual ambas partes trataron de recuperar el cuarto de millón de bajas que aproximadamente tuvieron desde abril. También en este periodo los aliados negociaron para llevar a Austria a un enfrentamiento abierto con Francia. Se formaron dos ejércitos austriacos que tenían alrededor de 800.000 tropas fronterizas en el frente alemán, con una reserva estratégica de 350.000, formada para apoyar las operaciones fronterizas. Napoleón pudo llevar el grueso de las fuerzas imperiales en la región hasta alrededor de 650.000 hombres, aunque sólo 250.000 estaban bajo su mando directo, con otros 120.000 bajo el mando de Nicolas Charles Oudinot y 30.000 bajo el mando de Davout. La Confederación del Rin equipó a Napoleón con el grueso de las fuerzas restantes, siendo Sajonia y Baviera los principales cooperantes. Además, el reino de Nápoles de Murat en el sur y el reino de Italia de Eugène de Beauharnais tenían una fuerza combinada total de 100.000 hombres, y entre 150.000 y 200.000 tropas procedentes de España habían sido forzadas a retirarse por las fuerzas españolas y británicas que alcanzaban un número de alrededor de 150.000. Por lo tanto, 900.000 soldados franceses en total se opusieron en todos los frentes de batalla a alrededor de un millón de efectivos aliados, sin incluir las reservas estratégicas que se estaban formando en Alemania. Las apariencias, sin embargo, engañaban un poco ya que muchos de los soldados alemanes que luchaban en el bando francés no eran nada fiables, y siempre estaban dispuestos a desertar al bando aliado. Es razonable entonces decir que Napoleón no podía contar con más de 450.000 hombres en Alemania, lo cual significaba que a pesar de todos sus intentos y propósitos, era superado en una relación de dos sobre uno.

Tras el fin del armisticio, Napoleón parecía haber recuperado finalmente la iniciativa en Dresde, donde venció a un ejército aliado numéricamente superior, y le infligió enormes pérdidas, mientras los franceses habían sufrido relativamente pocas. Sin embargo, los fallos de sus mariscales y una falta de seguridad en el resto de la ofensiva por su parte le costó la ventaja parcial que esta significativa victoria les pudo haber asegurado. En la Batalla de Leipzig en Sajonia, también llamada «Batalla de las Naciones», 191.000 franceses lucharon contra más de 450.000 aliados, y los franceses fueron derrotados y forzados a retirarse a Francia. Napoleón luchó en una serie de batallas, incluyendo la Batalla de Arcis-sur-Aube, en Francia, pero poco a poco fue forzado a retroceder frente la superioridad de sus oponentes. Durante estos días tuvo lugar la Campaña de los Seis Días, en la cual ganó múltiples batallas contra las tropas enemigas que avanzaban hacia París, pero nunca consiguió conducir al campo de batalla a más de 70.000 hombres durante toda la campaña, frente a más de medio millón de tropas aliadas. En el Tratado de Chaumont, de 9 de marzo, los aliados acordaron mantener la Coalición hasta la derrota definitiva de Napoleón.

Los aliados entraron en París el 30 de marzo de 1814. Napoleón estaba decidido a luchar, incapaz de afrontar su caída del poder. Durante la campaña había calculado unos refuerzos de 900.000 reclutas frescos, pero sólo pudo movilizar una fracción de esa cifra, y los esquemas progresivamente más irreales de Napoleón para la victoria dejaron paso a una realidad sin esperanzas. Napoleón abdicó el 13 de abril merced al tratado de Fontainebleau de 1814 y se inicia el 1 de octubre el Congreso de Viena. Napoleón fue exiliado a la isla de Elba, y se restauró la dinastía borbónica en Francia bajo Luis XVIII[1]

La Factoria Historica


[1] La campaña de Trafalgar (1804-1805): Corpus documental. González-Aller Hierro, José Ignacio. Madrid: Ministerio de Defensa. Centro de Publicaciones. ISBN 8497811364; Austerlitz 1805 : la batalla de los tres emperadores. Chandler, David. Madrid: Ediciones del Prado, S.A. ISBN 84-7838-491-X; Jena 1806. Chandler, David. Madrid: Ediciones del Prado, S.A. ISBN 84-7838-982-2; Borodino 1812 : las últimas luces del imperio. Gracia Yagüe, José Carlos; Bobi Miguel, María del Carmen. Madrid: Delta Ediciones. ISBN 84-609-5011-5; Waterloo 1815: el nacimiento de la Europa moderna. Wootten, Geofrey. Ediciones del Prado, S.A. ISBN 84-7838-481-2; Las campañas de Napoleón: un emperador en el campo de batalla: de Tolón a Waterloo (1796-1815). Chandler, David. Madrid: La Esfera de los Libros S.L. ISBN 84-9734-335-2; La grande armée: introducción al ejército de Napoleón. Martín Mas, Miguel Ángel. Alpedrete: Andrea Press. ISBN 84-96527-43-3; Los cien días: el final de la era napoleónica. Dominique de Villepin. Inédita Ediciones.

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